Normalmente las fantasías sexuales son las añoranzas de muchos de nosotros, algo que toda persona experimenta y muchos de nuestros deseos y ambiciones personales quedan allí plasmadas.
“Las fantasías figuran entre los secretos sexuales mejor guardados de una persona. Pero ocasionalmente su expresión e incluso su realización pueden proporcionar una larga relación, nueva vitalidad y excitación”.
Dentro de este tema hay algo común entre todos nosotros el temor y las inhibiciones que nos pueda traer cumplir estas fantasías. Probablemente es así, porque hombres y mujeres no pueden controlar el contenido de sus fantasías, a veces puede resultar obscenas y repugnantes en la realidad del autor.
La razón suprema del mantenimiento de tan celoso secreto en torno a la fantasía, es el temor de que su descubrimiento podría acarrear al fantaseador el disgusto y el desprecio de quienes las conocieran. La ensoñación sexual es una actividad humana perfectamente natural; con frecuencia mientras se hace el amor y casi siempre durante la masturbación. Aunque muchas personas se sienten culpables y preocupadas por causa de sus fantasías favoritas, los seres humanos somos criaturas tan complejas y a menudo contradictorias y las fantasías reflejan nuestra condición. Todo esto refleja simplemente una profunda faceta de nuestras personalidades que solo deseamos se torne real a medida que tenemos nuestra intimidad, muchos preferiblemente en su dormitorio, otros en espacios públicos.

Pero ¿Cómo podemos realizar una fantasía? compartirlo con tu pareja, ya sea hablando del tema o bien llevándolo a la práctica, puede revitalizar una relación que se haya convertido ya en algo monótono, al tiempo que crea una confianza libre de un innecesario sentimiento de culpa, por no haberlo intentado. “Las fantasías realzan una verdadera excitación sexual y conducen a orgasmos más intensos”. Recuerden que no es nada anormal ni malvado lo que hagan dos personas juntas con pleno consentimiento y con amor.
Un ejemplo, de fantasía para las mujeres, es actuar como una “prostituta” en la cama (aunque sea una persona muy respetable en la vida real), puede empezar gradualmente vistiendo una sofisticada ropa interior o un camisón atrevido antes de desnudarse completamente para hacer el amor; ensayando diferentes enfoques sexuales a la hora del sexo. Sería muy extraño que el hombre resista durante largo tiempo estas tentadoras insinuaciones.
Igual todos tenemos fantasías favoritas donde personificamos papeles, nos inventamos escenas o simplemente queremos tener sexo en un sitio que nos parece llamativo y atractivo a simple vista o en nuestra imaginación, recalquemos algunas de las fantasías que hemos experimentado en nuestras vidas.
- En algún momento con nuestra pareja u otra persona ajena hemos querido ser sometidos por ellas dejándonos atar de manos y pies en la cama, eso resulta ser una manera excitante donde solo ella tiene el control de toda la situación.
- En otras, tanto ellas como nosotros, nos ha fascinado el sadomasoquismo (maltrato físico), en lo que podríamos llamar el latigazo o las nalgadas, las palabras obscenas, en fin.

- Hacer el amor al aire libre en un espacio donde transcurra mucha gente, eso puede resultar ser lo más excitante de la relación, sentir que es observado da más placer. Sitios como: parques, garajes, unidades residenciales, piscinas, cine, universidades, colegios, buses, moto, avión, tren, barco, un sinfín de sitios que seguro se me han pasado
Si la interpretación de papeles y la realización de fantasías en el seno y la seguridad cálida en una relación, por breve tiempo, puede contribuir a que las personas exploren diferentes facetas de sí mismas, lograrán también unas vidas sexuales más sanas y plenas.
Escrito por: Victor Hugo Garcés
Soy apasionado, me gusta el deporte, sobre todo el balonmano, las mujeres receptiva, dar amor y satisfacer a una mujer... También puedes visitar nuestro blog de Cine y Televisión: www.miblogdecineytv.com
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