La infidelidad
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Una reflexión sobre la infidelidad

La infidelidad, nos han hecho verla como que es la mayor traición que puede hacer alguien hacia su pareja.

Sin embargo ¿a qué se debe que lleguemos a este punto de ser infiel a esa persona que tanto amamos?

La infidelidad también puede ser producto de los problemas que se tienen en una relación.

No solo se basa en un evento sexual, también podemos basarnos en que buscamos en otras personas lo que nuestra pareja no nos brinda de una manera intelectual, emocional, física o económica.

Existen muchas razones que pueden causar la infidelidad, y todas van cogidas de la mano.

Empezando en muchas ocasiones cuando nos sentimos devaluados por nuestra pareja. O creemos que ya no tenemos el mismo valor que cuando empezamos la relación.

Para las mujeres es muy importante sentirse bella y deseada por el hombre.

Si no se cumple ese objetivo se sienten frustradas y su autoestima cae en picado.

Para el hombre es importante que su pareja se centre en la relación de los dos, que en sus objetivos personales y profesionales estén incluidos.

De lo contrario llega otra persona que acapara su atención e inconscientemente pasa a ser una nueva compañera.

Porque se sienten atendidos, necesitados y tenidos en cuenta.

Otro factor importante que puede llevar a la infidelidad es la monotonía.

Esto pasa cuando nos centramos más en sus nuestros propios asuntos personales o de trabajo y dejamos a nuestra pareja en un segundo plano.

Allí empieza a perderse la atención al detalle, la comunicación, la presencia y eso va creando un vacío en la relación que muchas veces es complicado llenar.

Ahora bien, el sexo acapara el 80% de una relación estable y sana, pero una vida sexual deficiente nos hará pensar en dejar automáticamente a nuestra pareja, buscando con otras personas lo que en realidad no encontramos en casa.

Una vida donde tus fantasías más simples o extravagantes no se cumplan, un deseo muerto e inerte de hacer el amor, nos hace cometer más de una infidelidad.

Lo cierto es que no podemos obligar a nuestra pareja a tomar riesgos que no quiere tener.

Sin embargo, algunos riesgos hacen que la relación sea más agradable, divertida y única.

Esto permite que la relación mantenga una mejor confianza y complicidad.

Al no cumplir estas expectativas los noviazgos llegan a su ruptura por una persona allegada o por alguien que no conocemos y nos inspira muchas cosas más.

En el matrimonio se llega al divorcio y podría ser el error más grande porque al final llega el cargo de culpa.

Porque una buena relación por cumplir una fantasía o capricho o simplemente por no tener una buena comunicación con tu pareja, puede generar mucha frustración.

La infidelidad es algo que podemos evitar siempre y cuando tengamos una estupenda comunicación y buena empatía con nuestra pareja.

De lo contrario, seguiremos teniendo doble personalidad, donde aparentamos estar felices con alguien cuando en realidad somos más felices con otras personas.

La infidelidad pueden ser muchas cosas según qué personas y el tipo de relación que estemos construyendo.

Desde luego para mí la infidelidad no es necesariamente el fin de una relación.

Sin embargo, sí es el comienzo de una nueva etapa en la relación que construyo.

Hay que abrir mucho la mente y el corazón para seguir adelante tras ser infiel o perdonar una infidelidad.

Así que mucha paciencia, amor y tener claro lo que realmente deseas de la relación.

Sin esto construir una nueva tras pasar por una situación de infidelidad es una pérdida de tiempo 🙂

¿Cuál es tu relación con la infidelidad?

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5 comentarios

  1. Bueno, si se puede ser feliz dentro y por fuera, lo importante es no afectar el entorno familiar, aunque eso sí que es dificil, pues entre cielo y tierra no hay nada oculto, dicen y por más que se quiera hacer las cosas calladitos, siempre habrá quien vea más de la cuenta.
    Asi que me parece algo delicado de tratar, lo ideal sería estar contentos con lo de la casa……..

  2. Creo que estas cosas pasan porque se da la relación por hecha, cuando no es mas que el principio. Hay que trabajarla día a día, mostrar el cariño, la conquista, la seducción, la innovación, la diversión, las risas, un rato de besos y abrazos, de caricias… creo que todo eso es obligatorio si uno quiere realmente que la relación crezca y madure. Es fundamental, por supuesto, el respeto y la comunicación y antes de andar buscando fuera lo que cada cual crea que le falta dentro, es mucho más saludable, mantener una conversación de adultos, sin culpas, sin reproches, sin resentimientos, hablando de lo que cada uno siente y quiere. La pasión sólo muere porque se mata, porque las personas creen que una vez que tiene pareja estable, ya está todo hecho… nada más lejos de la realidad… es en ese momento en que está todo por hacer… hay algo más emocionante que la aventura del día a día con la persona que amas? las cosas no caen del cielo por arte de magia, hay que cuidarlas, mimarla, amarlas y siempre estarán ahí… el jardín necesita cuidados diarios. Un cordial saludo.

    1. Nathalie estoy de acuerdo con tu opinión. En las relaciones es necesario la conquista constante, las caricias, las palabras bonitas y esos pequeños detalles que hacen que nos enamoremos cada día más 🙂