Me vean desnuda
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Me da vergüenza que me vean desnuda: 7 claves para entenderlo

Y sí, durante mucho tiempo yo pensé: “me da vergüenza que me vean desnuda» y tal vez a ti también te pasa, aunque tengas pareja, aunque confíes en esa persona o aunque sepas racionalmente que no hay nada malo en tu cuerpo.

¿Qué tan fácil es para ti andar sin ropa por casa, desnudarte delante de tu pareja o imaginarte en una playa nudista?

Te lo pregunto porque, para mí, durante mucho tiempo fue complicado. Muy complicado.

Cuando digo «me da vergüenza que me vean desnuda», no hablo solamente de quitarse la ropa. Hablo de esa sensación rara de exposición, de vulnerabilidad, de no saber dónde mirar, de pensar que el cuerpo de una tiene que esconderse, taparse, corregirse o presentarse de una manera “aceptable”.

Vengo de un país y de una educación donde una no se desnudaba delante de nadie. O al menos así lo viví yo durante muchos años. La desnudez no era algo natural, cotidiano o tranquilo. Era algo íntimo, privado, casi prohibido.

Hace poco, una tía que enviudó me contó que nunca se había desnudado completamente delante de su marido, con quien estuvo casada más de 40 años. Eso me dejó pensando muchísimo.

Porque hay personas que pasan toda una vida compartiendo cama, casa, rutina, hijos, enfermedades, problemas, alegrías… pero no comparten su cuerpo desnudo con libertad. Y es curioso pensar que en la actualidad hay algunas personas que no se desnudan

Y todo esto me ha llevado a esta pregunta:

¿Por qué me da tanta vergüenza que me vean desnuda?

Me da vergüenza que me vean desnuda: ¿de dónde viene esa sensación?

Mi primer choque con la desnudez puede que te parezca raro si tú no tienes este problema, pero la primera vez que vi muchas mujeres desnudas yo tenía 29 años.

Acababa de llegar a España y me inscribí en un gimnasio.

¿Cuál fue mi sorpresa? Entré al vestuario y encontré a un montón de mujeres andando desnudas como si nada. Hablaban entre ellas, se cambiaban tranquilamente, se secaban el pelo, buscaban sus cosas, iban de un lado a otro sin un trapo encima y sin ningún drama.

Yo, en cambio, estaba en shock. Ya te dije, me da vergüenza que me vean desnuda y ahí me di cuenta de eso.

Y también me di cuenta de algo curioso: podía tener una mente abierta en muchos temas, pero no estaba preparada para esa escena tan cotidiana. Para mí fue un choque cultural y corporal enorme.

Si quieres conocer mejor esta historia, en su momento la conté en mi blog personal en el artículo: Desnudarse o no desnudarse.

Y te puedo decir, que desde entonces han pasado muchas cosas. He estado en playas nudistas, he hecho topless y he trabajado bastante la aceptación de mi cuerpo. Pero no te voy a vender la idea de que fue sencillo o automático.

No lo fue.

Creo que hay algo en mi educación, en mi cultura y quizá hasta en mi ADN emocional que durante mucho tiempo me impidió vivir esa “libertad” que otras personas parecen tener de forma tan natural.

Porque lo cierto es que estar desnuda es estar libre, es no tener prejuicios, es aceptarte, es aceptar y sobre todo es amarte de una manera que nadie más podrá hacerlo.

La vergüenza al cuerpo también se aprende

Una de las razones por las que da vergüenza que me vean desnuda, es que aprendimos a mirar el cuerpo con juicio.

Desde pequeñas recibimos mensajes, directos o indirectos, sobre lo que se puede mostrar y lo que no. Sobre qué partes del cuerpo son bonitas, cuáles deben esconderse, qué tipo de cuerpo merece ser visto y cuál debería corregirse.

Nos han criado con vergüenza a nuestro cuerpo.

Nos enseñaron que andar desnuda por casa no estaba bien. Que había que taparse. Que ciertas partes del cuerpo eran peligrosas, provocadoras o vergonzosas. Incluso, cuando crecimos, nos dijeron que era mejor usar ropa bonita, una lencería favorecedora o algo para «disimular» como el encaje, antes que simplemente estar desnuda.

Seguramente cuando empezaste a cuestionarte sobre el tema, viste a tu alrededor: familia, amigas o conocidos y descubriste que estar vestido es lo normal. Que tener ropa encima que cubran tu cuerpo, maquillaje o cosas que escondan las imperfecciones, es lo aceptado.

Y claro, llegó el momento en que lo normal parece ser vivir cubiertas. Cubiertas con ropa, con maquillaje, con poses, con filtros, con frases que minimizan nuestro cuerpo:

“Estoy gorda”.
“No mires”.
“Apaga la luz”.
“Así no”.
“Me da pena”.
“No estoy depilada”.
“No me veo bien”.

La vergüenza al cuerpo no aparece de la nada. Muchas veces se construye con años de comentarios, comparaciones, burlas, exigencias, ideales de belleza y educación sexual basada más en el miedo que en la aceptación.

Lo hemos normalizado tanto que por eso cuando alguien nos dice que estuvo en una playa nudista o que se desnudó para hacer una manifestación o para hacer alguna locura, nos parece «mal» o lo vemos como «este está chalado«…

Pero nunca lo vemos como algo que debería ser normal, que no debería ser mal visto, que debería ser natural.

Desnudarse no siempre tiene que ver con sexo

También creo que confundimos mucho la desnudez con disponibilidad sexual.

Parece que si una mujer se desnuda, si muestra piel, si hace topless, si va a una playa nudista o si se siente cómoda con su cuerpo, automáticamente está “provocando”.

Y no. La desnudez no siempre tiene que ver con sexo.

A veces estar o que me vean desnuda es simplemente estar cómoda. Es dormir mejor. Es sentir la piel. Es compartir intimidad con tu pareja. Es ducharte sin correr a taparte. Es mirarte al espejo sin atacarte. Es reconocer que tienes un cuerpo, no un enemigo.

Estar desnuda también puede ser una forma de libertad.

No una libertad perfecta, de película, de “me amo todos los días y no tengo complejos”. No. Una libertad más realista. Más humana.

La libertad de decir: este es mi cuerpo hoy. Con sus marcas, sus cambios, sus curvas, sus cicatrices, sus pelos, sus arrugas, sus pliegues, sus zonas que me gustan y sus zonas que todavía estoy aprendiendo a mirar con más cariño.

El respeto no depende de la ropa

Aquí hay un punto delicado que me parece importante resaltar, ahora que estamos hablando de desnudez.

Todavía hay quien piensa que la ropa de una mujer determina el respeto que merece. Que si enseña mucho, “se expone”. Que si lleva minifalda, escote o va desnuda en un entorno nudista, entonces está dando permiso para opinar sobre su cuerpo, tocarla, juzgarla o sexualizarla.

Y no debería ser así.

El respeto no debería depender de cuánta ropa llevas puesta.

Una mujer desnuda no está dando permiso. No está diciendo «me gusta que me vean desnuda». Una mujer en topless no está invitando a nadie. Una mujer con minifalda no está pidiendo que la acosen. Una mujer que disfruta de su cuerpo no le debe acceso a nadie.

Respetar a mujeres y hombres debería ser algo básico, no una recompensa que se gana por vestirse de determinada manera.

Por eso este tema es tan complejo. Porque no solamente hablamos de autoestima o de vergüenza personal. También hablamos de una sociedad que muchas veces mira el cuerpo, especialmente el cuerpo femenino, como si fuera territorio público.

Y no lo es.

Tu cuerpo es tuyo. Vestido o desnudo.

El día que nos respetemos hasta el punto en que podamos respetar al otro, ese día seremos más libres.

Ese día podremos andar desnudos sin miedo al qué dirán o qué nos podrán hacer. Seremos más aceptados.

Desnudarte con tu pareja

Muchas veces la vergüenza aparece con más fuerza en la intimidad. Cuando tienes pareja y debes mostrarte a otro.

Puedes tener confianza con tu pareja, quererla, desearla, compartir vida con ella… y aun así sentir pudor cuando te mira desnuda.

Puede darte vergüenza la barriga, los pechos, las piernas, las nalgas, las estrías, la celulitis, el vello, la postura, la edad o cualquier cosa que tu mente haya decidido convertir en defecto.

Y eso puede afectar la forma en que disfrutas del sexo, del contacto, de las caricias o incluso de algo tan simple como dormir sin ropa al lado de otra persona.

Pero desnudarse con la pareja no tiene que ser una prueba que hay que aprobar. No tienes que hacerlo perfecto. No tienes que apagar de golpe todos tus complejos. No tienes que pasar de “me da vergüenza que me vean desnuda” a “mírame, soy una diosa” en dos días. Puedes empezar poco a poco. Quizás con:

  • Luz suave.
  • Una camiseta menos.
  • Durmiendo desnuda algún día.
  • Dejándote abrazar sin taparte inmediatamente.
  • Mirándote al espejo sin insultarte.
  • Permitiendo que tu pareja te vea sin convertir ese momento en un examen.

La intimidad también se entrena. Y se entrena poco a poco.

Aceptar tu cuerpo desnudo es un proceso

Hoy puedo decir que disfruto un poco más el estar desnuda en mi casa. Disfruto dormir desnuda. Disfruto sentir mi cuerpo con más tranquilidad que antes. Incluso disfruto que mi pareja me vean desnuda. No te diré que lo tengo todo controlado, porque sería mentirte.

Y eso no pasó de un día para otro.

Ha sido un proceso lento, lleno de avances, retrocesos, contradicciones y momentos incómodos. He tenido que trabajar la aceptación, el amor a mi cuerpo y, sobre todo, la forma en que me hablo a mí misma.

Porque muchas veces el problema no es el cuerpo. Ni que me vean desnuda. Es la mirada.

  • La mirada con la que nos juzgamos.
  • La mirada heredada por nuestras ancestras.
  • La mirada social y cultural de donde venimos.
  • La mirada de comparación.
  • La mirada que aprendió a buscar defectos antes que presencia.

Aceptar tu cuerpo desnudo no significa que todo te guste siempre. Significa que dejas de tratarte como si tuvieras que esconderte para merecer amor, placer o respeto.

Algunas ideas para sentirte más cómoda con tu desnudez

No hay una fórmula mágica, no la tengo y no te la voy a dar, pero estas pequeñas prácticas pueden ayudarte en el camino:

Empieza en privado. Antes de exponerte ante otra persona, prueba estar desnuda en tu propia habitación, mirarte al espejo o dormir desnuda.

Mírate sin atacarte. No tienes que adorarte frente al espejo. Basta con empezar a mirarte con menos crueldad, sin decirte cosas malas.

Cuestiona de dónde viene tu vergüenza. Pregúntate si esa voz que critica tu cuerpo es realmente tuya o si la aprendiste de alguien más (quizás se la escuchaste a una pareja o a un familiar).

Habla con tu pareja. Si te cuesta desnudarte, dilo. La intimidad también necesita confianza y conversación y mucha vulnerabilidad.

No fuerces el proceso. La libertad corporal no se consigue a golpes de exigencia. Se construye con paciencia.

Recuerda que tu cuerpo no es un espectáculo. No existe para ser evaluado. Existe para sostenerte, sentir, vivir, disfrutar y acompañarte.

Comparte esta imagen con alguien a quien quieras.

Recapitulando

Tal vez me fui por varios caminos en este artículo, pero al final todo vuelve a lo mismo: la vergüenza a que me vean desnuda no aparece porque sí.

Tiene que ver con la educación, la cultura, la autoestima, las experiencias, el miedo al juicio, e incluso, con la forma en que hemos aprendido a mirar nuestros cuerpos.

Puedes estar desnuda con tu pareja. Puedes dormir desnuda. Puedes ir a una playa nudista. Puedes hacer topless. Puedes también no hacer nada de eso. La libertad no está en obligarte a desnudarte, sino en que la decisión sea tuya y no de la vergüenza.

No hay nada más bonito que sentirte en paz con tu cuerpo. No perfecta. No siempre segura. No libre de complejos todos los días.

Pero sí un poco más tuya cada día.

Te invito a que aprendas a aceptar tu cuerpo, a respetar tu proceso y también a respetar el cuerpo de las demás personas. Porque cuando dejamos de mirar la desnudez como algo sucio, provocador o vergonzoso, también empezamos a relacionarnos de otra manera con el placer, la intimidad y la libertad.

Y ahora cuéntame tú:

¿Te da vergüenza que te vean desnuda? ¿Te cuesta desnudarte delante de tu pareja o de otras personas? ¿Alguna vez has pensado: «No quiero que me vean desnuda»?

PD. Y si crees que estás muy sola en este sentir, mira los comentarios abajo o este enlace con testimonios reales de mujeres que han pasado situaciones similares.

Actualizado el julio 2, 2026

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50 comentarios

  1. Qué interesante este tema y tu punto de vista!
    Pienso que la desnudez tiene un costado de «pudor cultural» inherente a la humanidad, quiero decir, a la esencia humana. No hay animales que se vistan, no? Bueno, puede ser que esto nos diferencie de las otras especies también: la vergüenza.
    Creo que es muy importante, como decís, aceptarse, amarse y estar segura de una misma. Pero quizás eso no conlleve la exhibición de la desnudez. Pienso que quizás muchas personas no muestren su cuerpo por pudor, pero quizás otras no lo hagan por una decisión (algo más del orden de lo personal, de lo reflexivo)
    Muchas gracias por tu post. Me hizo reflexionar estas cuestones y me deja pensando!!
    Florencia

    1. Florencia gracias por tu comentario y aporte, creo que he cumplido mi objetivo si te ha hecho reflexionar. También creo que el aceptar tu cuerpo no es para andar desnuda a toda hora, es más para aceptar que si te toca desnudarte o quieres hacerlo no es el fin del mundo y no debería darte vergüenza, algo que no es sencillo 😀
      Un abrazo guapa 🙂

  2. ¡Hola!
    La verdad es que yo soy una persona muy tímida e incluso cuando me cambio en los vestuarios del trabajo, me da algo de vergüenza quedarme en ropa interior.
    Nacimos desnudos y no tendría que ser una vergüenza, pero así nos han enseñado.
    Un beso!

  3. A mi nunca me ha costado trabajo desnudarme ante mis parejas y ahora mucho menos que llevo casada casi seis años con un hombre maravilloso. Soy gorda, con celulitis y amo cada centímetro de mi cuerpo. No me da pena mostrarlo cuando es necesario como ante mi pareja, un medico o algo similar. Pero no me siento cómoda desnuda antes personas que no conozco, no iría a una playa nudista ni me desnudaria en un gym. Es cuestión de personalidad y cultura. Me acepto y por eso no tengo problemas en usar vestidos de baño normales en la playa aún con mi sobre peso! Gracias por tus post!

    1. Claudia gracias a ti por tu compartir. Creo que el desnudarse ante otras personas es una cosa que no se da con mucha frecuencia, lo del gym y las playas nudistas es cosa de decisión, puedes estar a gusto con tu cuerpo y no gustarte, a mi tampoco es lo que más me apetece, pero creo que el punto mayor está en amar tu cuerpo, disfrutarlo y saber que no tienes problema de mostrarlo si llegado el caso te toca hacerlo 🙂 Un abrazo guapa 🙂

  4. HOLAAA DIANA!
    Estoy encantada con este post..
    Incluso a mi aun me da vergueza y ni te digo ver otras chicas – QUE NUNCA HE VISTO MAS QUE A DOS DESNUDAS – eso seria incomodo para mi, supongo.. Aun no he estado en esa situacion.. Aunque estoy trabajando en ello creo que todavia me falta, como dices, eso es un proceso que va lento, pero lo primero es empezar a trabajarlo jaja..
    Compartiré este post 🙂
    Saludos

    1. Guapa si lees la primera vez que vi a mujeres desnudas en el Gym te mueres de la risa. Mi entrenadora estaba frente a mi en pelotas hablándome como si nada, fue tan incómoda la situación que no sabía que hacer. Debería haber un protocolo para estos temas 🙂
      Gracias guapa, por tus comentarios y estar aquí 🙂

  5. Diana llevas toda la razón del mundo. No debemos avergonzarnos de nuestro cuerpo, hay que aprender a respetar a los demás, yo acepto con total libertad a la persona que quiere mostrar. ¿Por qué no lo hago yo? Por pudor, porque opino que me gusta más el misterio y desnudarme ante quién a mi me apetezca . Pero si te soy sincera, y como tú bien explicas, es un acto de libertad, aunque algunos no lo entiendan así. Me ha encantado tu reflexión y te repito, totalmente de acuerdo contigo.

  6. ¡Hola!
    Completamente de acuerdo con la parte reivindicativa. Vivimos en una sociedad que hasta algunas mujeres nos «tiramos piedras» las unas a las otras a la hora de vestir, ¿o no han escuchado alguna vez el tipico comentario de «mira esa **** mostrando todo»?. Pero como bien dices, así nos han educado esta sociedad.
    Por otra parte, tal vez te resulte gracioso pero en el gimnasio JAMAS pude desnudarme, dependiendo el horario o optaba por ir toda sudada a casa y ducharme en la comodidad de mi intimidad o, en caso de no poder hacerlo, ponerme un bañador… ¡un bañador! y lo peor es que no era la única. Y todo por esos malditos complejos y miedos de que te vean en «bolas», pensando que vas a ser el centro de atención y conversación de los otros presentes por la eternidad.
    Un saludo.

    1. Ahhh Tina cuanta verdad dices en tus palabras, nosotras nos damos muy duro, somos nuestras más duras críticas y eso es algo que debemos seguir trabajando. Y lo del vestidor es muy gracioso, la verdad es que cuesta y mira tú, no estoy sola 🙂 Un abrazo guapa 🙂

  7. Yo soy de las que me incomoda ir desnuda en el gym , de toda la vida, no se porque , pero así es, así que si puedo, lo evito, y eso que acepto bastante mi cuerpo, es algo a lo que nunca lo he dado importancia, pero ahora que lo dices, voy a reflexionar porque esta verguenza
    Un beso

    1. Ana gracias por tu aporte, creo que todo es reflexionar como mencionas, lo importante es identificar el porqué y luego nos iremos sanando poco a poco y aceptando mucho más. Un abrazo 🙂

  8. Aunque no práctico eso de andar desnuda en casa ni siquiera en verano, tal vez por un tema de pudor o simplemente no estar acostumbrada a hacerlo, no critico ni juzgo a quien lo hace, mi desnudes me la reservo para mi y para mi pareja, básicamente por un tema de comodidad.

  9. Cuanta razón tienes! Felizmente yo he superado ese temor y no me molesta estar desnuda ante mi esposo, pero en público como en las duchas de los cambiadores de la piscina aún siento un poco de vergüenza!

  10. Hola guapa a mi como a ti también me cuesta el hecho de desnudarme incluso en la playa creo que tiene mucho que ver la educacion o vivencias de cada persona. Estoy de acuerdo contigo en reflexionar sobre mis verguenzas y descubrir el porque de cada una, un beso.

  11. Hola!! pues si, me da bastante vergüenza, no se si es por educación o porqué pero es así. El cuerpo desnudo debería ser algo natural y bonito porque sí pero hoy en dia parece que todo – sobretodo «todas» – tenemos algo mal, que necesita desesperadamente ser arreglado, tapado o escondido. Besos!!

  12. Creo que es mas por la educación que nuestras familias nos inculcan desde la niñez, en mi caso no me avergüenza que me vean desnuda no con eso digo que sea una exhibicionista Jajajaj pero no tengo problemas en desnudarme en un vestidor con más personas y con mi pareja camino libremente en casa con todo por fuera jaja. Excelente post besos ❤️

  13. Al principio me daba mucha pena desnudarme ante mi esposo, porque mi cuerpo es mi templo, mentiras no se porque porque el de pronto ha visto mas cuerpos desnudos y eso hace que me reparara mucho, pero después de mucho tiempo, ya lo hago sin ningún problema, el me da confianza para esto.

    1. Yo creo que esto también se pueda deber a que no te sentías segura, sentir seguridad es importante para disfrutar de nuestra sexualidad y estar desnuda completamente da algo de vulnerabilidad, así que genial que ahora te sientas bien y a gusto estando desnuda con tu pareja 🙂

  14. Bueno no se en que momento perdi la verguenza del desnudo pero desde que mi autoestima esta alta no me da pena para nada desnudarme, ademas que en mi casa ando así y que importa lo que digan los vecinos ademas como dicen por ahi, que ganas con ver y no comer, así que este plato de exportanción tiene dueña propia.

    1. jajaja pues genial. La verdad es que estar cómodo en tu propia piel es importante para disfrutar de tu cuerpo y como dices la seguridad que da te permite tener la autoestima alta y eso siempre viene bien 🙂

  15. Me encanta leer este blog. Todos tus post esconden muchísimo aprendizaje y contenido de valor. Lo mejor, desde tu punto de vista.
    Yo soy muy tímida con estos aspectos, a excepción con mi marido que, poco a poco he ido teniendo mayor confianza. Jajajaja el otro día mismamente, hablábamos con mis suegros sobre las playas nudistas y algunos pueblos que hay no sé si sabes. Y es que, comentábamos que no nos atreveríamos ni nada… Jajajaja nos reíamos y sonrojabamos nada más que de pensarlo. Aunque claro que, también comentamos que, si no habría otro remedio por la circunstancia que sea..qué? Jajajaja aiisss yo me muero vaya…jajaja

    1. Guapa, pero para ser tímida has dado un paso más allá de todo: «hablar los los sueños sobre desnudos» vaya tela (como dicen por aquí) jajaja me encanta. Te entiendo cuando dices eso de que la confianza con la pareja va siendo cada vez mayor, es que al principio, como todo cuesta, pero con el tiempo va siendo mejor y es ahí cuando la cosa se pone buena 😀 Un abrazo preciosa y gracias por tus comentarios 🙂

  16. Diana te confirmo que yo no me encuentro estando desnuda en público. Sólo he hecho topless si he estado sola o con mis hermanas. Me encanta estar desnuda en casa y así es como duermo, también, pero fuera de mi espacio personal de familia y parejas… Olvídate jajaja Y tengo que reconocer que siento una cierta envidia por esa facilidad que tienen algunas personas. Me encanta ver con qué naturalidad lo tratan y sí, les envidio en cierto modo. Habrá que seguir trabajando en ello… 😉 Mucho que avanzar aún.
    Un abrazo

    1. Guapa, estamos en ello y eso es lo bonito de este camino de aprendizaje y amor propio que estamos recorriendo. Hay que ir perdiendo vergüenzas poco a poco. No es sencillo, nadie dijo que lo sería 😀

  17. Hola, Diana: qué gran tema. Pues resulta que sí crecí viendo a mis padres desnudos. No andábamos por casa desnudos pero para ir de la habitación al baño a darse una ducha era normal. Sí debo admitir que cuando fuimos a un lago nudista me sentí algo aprensiva pero porque ya había entrado en la pubertad. En España he ido con mi marido a alguna playa desnuda pero no me he sentido del todo cómoda, ni tampoco haciendo topless. Pero creo que es porque tristemente aquí te encuentras algún que otro mirón. En otros países europeos la gente está a lo suyo y no se observan unos a otros. Incluso existen campings nudistas.
    El comentario de Florencia me ha hecho preguntarme en qué momento de la historia empezaríamos a sentir pudor y vergüenza porque nos vean desnudos. Porque como todos los animales nuestros antecesores también iban por allí «en pelotas».

    1. Dorit, no sé en qué momento cambio tanto nuestra historia para llegar a esto, pero lo cierto es que es muy normal en ciertas culturas que cueste mucho el tema de andar desnudo, pero creo que es algo en la educación. Hace falta ver la desnudez y el cuerpo con más naturalidad, al menos eso sería lo ideal. Tenemos mucho trabajo por hacer realmente en este aspecto 🙂

  18. No puedes imaginarte como estoy yo ahora con este post, estoy roja literalmente hablando y muerta de las risas. Tenemos mucho en común, a mí también me paso eso del vestuario en un gimnasio, la verdad que me quede sin palabras. Solo pensaba como voy a dejar que me vean desnudar. Pero es como dices, no sé si es cuestión de cultura pero en mi país esto es extraño. Es algo muy personal dejarte ver al desnudo.
    Me bañera en bikini a los 24 años, moría de la vergüenza pensando que alguien estaría interesado en mirar mis defectos que sólo está en mi mente.
    Saludos.

    1. Guapa, el tema cultural cuesta entenderlo sobre todo cuando vamos a un país que es un poco más liberal en ese sentido y están mucho más «adelantados» que nosotros. Pero bueno como bien dices son nuestras propias inseguridades y miedos los que hacen que vemos imperfecciones y defectos que realmente no existen… Es mucho el trabajo que tenemos que hacer aquí para espantar esos monstruos 😀

  19. Diana me considero una persona abierta mentalmente, pero leyendo este post me doy cuenta que mi apertura mental tiene su límite, delante de mi pareja puedo estar cómodamente desnuda, pero claro son muchos años de relación, pero eso de desnudarme en una playa o en el baño de un gimnasio, eso ya rebasa mi concepción de desnudez, eso de querer enseñar algunas partes de mi cuerpo en la calle, definitivamente no está en mis planes, y no se trata que sea pudorosa ni nada de eso, debe ser cuestión de cultura como lo remarcas en este post, o tal vez alguna cuestión que tiene que ver con la normalidad que es la ropa en nuestra sociedad. No recuerdo qué artista estuvo viajando por Latinoamérica y fotografió a cientos de personas desnudas en algunas plazas principales, cuando vi las fotos que se hicieron en Caracas, mi ciudad natal, las fotos eran grandiosas y todos los cuerpos eran hermosos con sus imperfecciones, decenas de personas confluyeron para hacer esto, pero yo hubiera sido incapaz de hacerlo, justo por esa decorosa forma de pensar lo más probable es que no pueda desnudarme delante de los demás.
    Un abrazo.

    1. Eliana hemos sido criadas en una cultura que ve la desnudez no como algo «normal» sino como algo muy íntimo y que debemos reservar para nosotros, no digo que sea malo, tampoco bueno, simplemente es lo que conocemos. Yo tampoco sé cómo me vaya desnudándome ante otras personas si te digo la verdad, pero una cosa es cierta, tenemos que seguir trabajando en la aceptación y el amor propio 🙂

  20. Muy buen post, sobre la pregunta de cómo llevo yo este tema, pues te diré que también lo he tenido que trabajar mucho y voy a hablar sin tapujos, primero fueron mis pechos ¡uy que horror de pechos que pequeños! Hasta que los miré desde otro punto de vista, pues que cómodos son y que redonditos, y a día de hoy puedo lucirlos en la playa sin ningún problema. Aunque todavía no he podido estar totalmente desnuda en la playa, sí puedo estar cómoda con amigos que lo hacen. Voy a dar más vueltas a este post que la verdad me ha hecho recordar ciertos puntos a trabajar.

    1. Aida muchas gracias por tu comentario me alegra mucho el ejercicio que estás haciendo de recordar y sobre todo redescubrir, porque nunca está mal hacer una autoevaluación, nos podemos sorprender de lo que encontremos y de lo mucho que hemos avanzado y también lo que nos queda por avanzar 😀 Un abrazo guapa y gracias por tu comentario 🙂

  21. Hola, wapa! Un post súper interesante.
    Tenemos bastante miedo a mostrarnos tal cual somos, y no podía dejarse aparte el tema de mostrarse desnudos como bien planteas. No hay nada que produzca mayor unión, que el compartir emociones y además compartir la piel ¡por supuesto!
    Y respecto al respeto, nada más que añadir. Respeto y libertad van unidos.
    Un abrazo!

  22. Hola Diana!
    Ya he contado alguna ocasión la baja autoestima y los complejos que tuve en la adolescencia. En una ocasión leí a un psicólogo que decía que un ejercicio para superar los complejos era mostrarte desnudo. Aconsejaba empezar por zonas sencillas, como los vestuarios de un gimnasio. no fue hasta algunos años después cuando conseguí desnudarme en el vestuario de mujeres, también fue la edad, pero te aseguro que ese «ejerciccio» me ayudó a aceptarme.
    Nos vemos muy vulnerables y nos da miedo mostrarnos porque estamos siempre debajo de ropa de la marca X, determinado estilo de ropa…. En fin, que mostramos lo que queremos que vean, y ocultamos lo que no queremos que nos vean.

    1. Y en ese «ocultarnos» pasamos más tiempo que el de que deberíamos. Interesante ejercicio de choque, me parece estupendo, porque es una excelente manera de enfrentarnos a nuestros miedos y las cosas que no nos gusta en nosotras 😀

  23. Diana que reflexión más interesante. Yo me considero una persona abierta de mente, pero no me veo andando desnuda por la calle…creo que debe ser algo cultural. Nos enseñan que somos imperfectas y que tenemos que taparnos y maquillarnos, y si no hacemos algo para remediarlo, así nos vemos. Y realmente es muy triste que sea así. Por eso debemos practicar la autoaceptación de nosotros y de nuestro cuerpo y querernos tal y como somos.
    Un abrazo

  24. Bueno, depende de quién esté mirando, pero considerando las fotos que ya están cargadas en Facebook … es un atuendo escaso y los videos musicales están completamente sin ropa. para niños pequeños. youtube es un poco complicado porque muchos de los videos son con mujeres u hombres semidesnudos, lo cual no es apropiado.