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Qué hacemos los terapeutas o educadores sexuales… y qué no

Alguna vez te has preguntado ¿Qué hacen los terapeutas o educadores sexuales y qué no?

No son pocas las personas que no tienen clara la labor de los profesionales del sector del bienestar, la educación sexual y el entretenimiento para adultos (sex coaches, masajistas, bodyworkers, sexólogos, terapeutas de pareja, webcammers y actores/actrices profesionales; por ejemplo).

En el ideario popular se confunde mucho el tipo de servicios que brindan los distintos tipos de profesionales.

Y mejor no hablemos del tipo de interacciones que se puede tener con nosotros, porque no acabaríamos en un año.

Por eso, mi publicación de hoy está dedicada a crear un poco de luz con respecto a lo que realmente hacemos los profesionales de la educación sexual.

Espero que la encontréis útil para aprender a distinguir qué servicios podemos prestaros.

Así como para conocer y respetar nuestros límites y aspectos no negociables.

Por eso lo primero que vamos a hacer es lo que podrás encontrar en cada rama y explicarte un poco qué se hace en cada una de ellas.

El sector del bienestar 

En este punto encuentras diferentes profesionales que trabajan terapias alternativas como reiki, constelaciones, aromaterapia, masajes..

Y se pueden incluir también temas que tengan que ver con la salud como nutricionistas o personas que trabajen temas de ejercicio como yoga o pilates.

En este punto se encuentran todas aquellas personas que trabajan por el bienestar de la persona tanto físico como mental o espiritual.

Aquí, por más terapias que incluyan el tocar el cuerpo de otra persona, no hay intercambio sexual, ni nada remotamente cercano a ello.

La educación sexual

En la educación sexual estamos todas aquellas personas que abordamos temas entorno a la sexualidad humana, incluyendo temas teóricos o prácticos.

La educación sexual se puede hacer o establecer de muchas maneras.

Desde la parte de simple acompañamiento terapéutico con sesiones de charlas, hasta capacitaciones, cursos, talleres e incluso retiros con ejercicios prácticos.

Aquí puede existir contacto físico o no entre el profesional y el cliente, pero dado el caso se hará de manera educativa y siempre con consentimiento informado de qué y cómo se hará dicho contacto.

Nunca será un acto sexual como tal, será algo totalmente práctico y educativo con el fin de que tu aprendas algo y luego puedas hacerlo o repetirlo solo o en pareja.

El entretenimiento para adultos

En el entretenimiento para adultos hoy en día hay muchísimas cosas que podemos considerar.

Desde las películas porno de antaño, que han evolucionado y hoy en día vemos webcammers amateurs con personas del común haciendo cosas bastante eróticas y sexuales.

También siguen existiendo actores y actrices del porno que hacen sus vídeos o programas incluso, y de hecho podemos ver que muchos de ellos han evolucionado al sector de la educación, más que única y exclusivamente el entretenimiento fácil.

Sin embargo, el hecho de que una persona esté trabajando en este punto no quiere en ningún momento que es trabajadora sexual o que lo que hace lo hace para tener sexo contigo.

Al menos no en todos los casos.

Entonces, si ves a una persona trabajando en temas que tienen que ver con el entretenimiento para adultos.

Antes de lanzarte con propuestas indecentes e incómodas, procura investigar si ofrece estos servicios de una manera respetuosa. Porque al fin y al cabo esto también es trabajo.

Y recuerda que si tu interés principal es el de conseguir sexo, siempre puedes acudir a servicios como escorts vigo o sexo en Bilbao, o donde sea que vivas, que tienen este servicio mucho más definido y claro.

Con esto nos puedes dejar en paz a las personas que queremos hacer que la vida sexual de los demás mejore, sin formar parte directamente de ella.

La problemática que afrontamos los educadores sexuales

Como en un principio el servicio más extendido era el del intercambio o interacciones (eróticas, sensuales o incluso sexuales) por dinero; ahí se produce la confusión.

Y es entendible. Hasta cierto punto.

La mayoría de nuestras profesiones se confunden con formas encubiertas de prostitución.

Quizás debido a profesionales o educadores sexuales que se involucran personalmente con sus clientes y a las fantasías que habitan en la mente de los consumidores.

Fantasías que, ojo, no siempre se deben al porno o no lo tienen como su único origen.

A veces tienen más que ver con la erótica del escenario; o lo que es lo mismo, con el hecho de que somos personas que estamos bajo los focos.

Expuestas a la luz pública (de una manera modesta, claro).

Y eso, por el motivo que sea, atrae a los demás.

Dicho esto, comenzaré por resumirte unos cuantos puntos clave de esta situación:

  • Los educadores sexuales recibimos invitaciones no deseadas para hablar en privado por todos los medios.

¡Algunos ya no descolgamos el teléfono si no conocemos a la persona que llama!

  • A los educadores sexuales nos mandan mensajes privados tratando de mantener sexo virtual.

¡Por todos los medios que encuentran para hacerlo!

  • En esos mensajes privados, de paso nos envían fotos de desnudos que no hemos solicitado.

En serio, ¿qué necesidad hay?

  • Y para colmo, cuando los educadores sexuales no contestamos a ninguna de estas cuestiones, ¡empiezan a reclamarnos atención en público sin ningún reparo!

Si haces esto con cualquiera de nosotros y te comportas de manera incívica y desconsiderada, lo mínimo que vas a conseguir es que te bloqueemos sin darte respuesta.

Y si nos pillas muy de malas o cometes una infracción muy seria, te denunciaremos a las autoridades e interpondremos una solicitud para que cierren tu cuenta en el medio que sea que usaste para contactarnos.

Así que necesitamos que entiendas esto:

Mi profesión no te da un acceso directo y sin restricciones a mi vida privada.

Esto es algo que debería estar más que claro.

Sin embargo, parece ser que hablar de sexo y relaciones en internet es algo que se puede confundir fácilmente con una invitación o con segundas intenciones.

¡Y no es el caso!

La mayoría de los educadores sexuales somos lo bastante maduros como para decir claramente lo que queremos y lo que no.

Así pues, por favor, ¡no asumas que estamos buscando nada más allá de la naturaleza de nuestro servicio!

No necesitamos que te ofrezcas a mantenernos, a pagar nuestros caprichitos y nuestros viajes, ni nada por el estilo.

¡Te lo garantizo!

Y no importa si crees que tu gesto es muy amable y muy grato; ya que ignoras nuestro trabajo y quieres imponernos tus condiciones.

Si quisiéramos encontrar alguien así, para eso ya están las relaciones con un sugardaddy o con una sugarmama. ¡Es lo más lógico!

En este gremio sabemos lo suficiente para buscar este tipo de relaciones por nuestra cuenta si es lo que deseamos.

Ahora, si estás leyendo esto y eres de mi gremio, ¿qué te propongo que hagas para resolver estos problemas y minimizar su impacto?

¿Cómo resuelvo estos problemas sin dejar mi trabajo y desaparecer del mapa?

Lo primero y más importante suele ser no atender de inmediato a las comunicaciones que recibas.

Eso y establecer reglas claras para que tus clientes sepan los pasos que tienen que cumplir para que les dediques una parte de tu tiempo y tu atención.

Tomando esa decisión ya interpones una barrera importante para filtrar aquello que no deseas.

No sólo eso, sino que logras evitar que terminen afectando negativamente a tu estado de ánimo, a tu productividad y a otras cuestiones.

Además, ¡aprovecha el poder de los bots a tu favor!

Puedes configurar un servicio de contestador automático en tus bandejas de correo, en tus redes sociales y en tus canales de Telegram y WhatsApp empresarial.

Haciendo eso, detectarás muy deprisa a las personas que tienen intereses genuinos por contratar los servicios que ofreces.

¡Los que solamente quieren molestar, trolearte o morbosear contigo se pondrán en evidencia por sí mismos!

Ya sea porque contestan al bot con cosas que tú le has indicado que son causa de bloqueo directo, o porque consigues desalentarles con el preaviso de que no gestionas personalmente tu cuenta y de que van a interactuar con un bot; el caso es que funciona.

Entonces, solamente necesitas dedicar un momento del día, de la semana o del mes a atender personalmente a las comunicaciones que recibas. Pero claro, cuanto más lo dilates, más se acumularán…

Así pues, eso hace pertinente el siguiente consejo.

Otro paso importante, aunque puede ser innecesario según la profesión que desempeñas y el tipo de comunicación que manejes con tus proyectos, es el de delegar la atención de tus medios de contacto y redes sociales a un asistente virtual.

Siempre puedes contar con los servicios de una persona especializada en este tipo de atención, cuyo cometido principal será filtrar toda la basura y hacerte llegar únicamente las comunicaciones serias con intenciones legítimas.

Eso sí, ¡asegúrate de escoger a una persona con mucha mano izquierda! Porque le tocará ver de todo, como bien sabes…

Y más vale que pueda aguantar el tipo.

No es necesario que sea alguien capaz de hacerse pasar por ti. Basta con que sea capaz de representar tu marca y tus proyectos sin dejarte en mal lugar.

En resumen… Así está el panorama de la atención al público en el sector adulto

Si eres un usuario con intereses legítimos en recibir apoyo, ayuda, consejo y terapia, te pedimos que tengas paciencia y que sepas disculpar las circunstancias.

A raíz de todo lo que te hemos expuesto hasta aquí, comprenderás que tomemos todas las precauciones que consideramos necesarias.

La alternativa sería permitir que peligre nuestro bienestar personal, y bajo ningún concepto consentiríamos eso.

Una forma en la que puedes facilitarnos la vida y evitarte un falso positivo (es decir, que te identifiquemos como persona non grata) es comunicarte con nosotros con mensajes amables y concisos en los que nos cuentes qué te ocurre, cómo has llegado hasta nosotros y por qué piensas que podríamos ayudarte a resolver tu situación.

Hacerte el misterioso a la espera de que preguntemos qué te ocurre no funcionará. Pagarnos una consulta para tratar de desvirtuar el propósito y el funcionamiento de la misma, tampoco.

Dicho todo esto, esperamos que estés en el punto que estés puedas encontrar esta información útil y sobre todo entiendas que las personas que nos dedicamos a trabajar temas de sexualidad deseamos sobre principalmente ayudarte a vivirla de otra manera.

Sin embargo, no significa que estamos disponibles a vivir experiencias sexuales contigo.

Ahora, cuéntanos en los comentarios: ¿Qué opinas de este tema? ¿Te ha pasado que recibes demasiada atención por hablar de sexo, relaciones, salud sexual? ¿Cuál es tu experiencia si eres de los que acosa a esos profesionales?

Por Diana Garcés

Me encanta escribir sobre mis experiencias y las dudas que tengo con respecto a mi sexualidad y las relaciones. Por ello he creado este espacio para hablar y compartir contigo lo que vivo y aprendo.

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