Sequedad vaginal
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¿Es recomendable utilizar óvulos para la sequedad vaginal?

Esta semana me preguntaba una amiga si sentir la vagina seca es normal o si es un problema de salud si te llega a ocurrir siendo joven. A sus 38 añitos, ella tiene entendido que la resequedad vaginal solamente ocurre en las mujeres cuando llegan a la menopausia. 

Me preguntó, porque le preocupa tanto que ya estaba investigando si los óvulos para sequedad son recomendables y buenos para este tipo de situaciones. Y como en ningún sitio de internet le dicen las cosas claras, vino y me dejó sus inquietudes. 

Ya sabrás de artículos anteriores que esta web, Hablando de Sexo, nació de mis ganas de compartir esta clase de curiosidades. Así que con su permiso y salvando su intimidad, me traje su consulta para el blog.

Si te ha pasado o te preguntas lo mismo, hoy te voy a compartir qué son los óvulos para la sequedad vaginal, dónde puedes conseguirlos y cuándo y cómo deberías usarlos.

Hablemos primero de la humedad vaginal

Antes de entrar en materia, es necesario tener presente que la vagina tiene una humedad propia de forma natural. 

Esa humedad se encarga, entre otras cosas, de mantener nuestra zona genital interna limpia y saludable, y varía según el momento del ciclo menstrual en el que estemos. Por ese motivo hay días en que nos sentimos “más mojadas” que otros días.

No puedo enfatizar suficiente lo importante y recomendable que es aprender a distinguir los cambios en tu secreción vaginal. Aparte del momento del ciclo, también puedes identificar si tienes infecciones, cambios hormonales o malos hábitos que impactan en tu salud. 

Por eso es tan importante saber cosas como su color, consistencia, olor o cantidad, para que así puedas hacer una comparación entre una secreción normal y una que no lo sea.

La secreción vaginal anómala puede ser un síntoma de un desequilibrio bacteriano, de una Infección de Transmisión Sexual (ITS) e incluso algunas personas nos afirman, a través de su experiencia, que tu flujo vaginal puede avisar del inicio de la menopausia temprana u otro tipo de afecciones.

La falta de lubricación puede darse por muchas razones, tales como, por ejemplo:

  • Cambios hormonales producidos (entre otras razones) durante el embarazo, la lactancia e incluso por un cambio de pareja o de método anticonceptivo.
  • Por la llegada de la menopausia, ya sea que tengas un tratamiento hormonal o no.
  • Si tienes una vida con demasiado estrés provocado por temas de trabajo, relaciones familiares o de pareja, cambios en tu vida y demás.
  • Como un efecto secundario de tratamientos médicos como la quimioterapia y otros (tratamientos para la salud mental, por ejemplo).

De ahí la importancia de consultar antes de actuar. ¡No querrás provocar un problema aún mayor intentando resolver este!

Ten presente que la sequedad vaginal puede provocar muchos trastornos en tu vida.

Dejando aparte el dolor durante la penetración o el uso de anticonceptivos internos, tampones o copas menstruales; puedes tener irritaciones frecuentes de tu zona íntima. 

En ocasiones esta irritación se agrava y, además del picor y la inflamación, aparecen desgarros y fisuras. Con todo este panorama, es muy fácil sufrir también infecciones. 

Dicho esto, hay otra cosa que debemos tener clara. 

Si tienes un caso de poca lubricación vaginal, lo mejor es ir al médico cuanto antes. Ese ratito de “vergüenza” nos ahorra décadas de problemas y de probar con “soluciones” que no lo son en nuestro caso. 

Apóyate en profesionales que conozcan bien tu situación y tus necesidades particulares, porque quizás puedas resolver lo que te ocurre, haciendo cambios en tu alimentación y aprendiendo ejercicios específicos para la salud de tu zona genital. 

Ya te hablé hace unos días de páginas como En Suelo Firme, por ejemplo, donde nos informan de la importancia de tener buena conciencia de nuestra zona íntima y de mantenerla ejercitada para que sea fuerte, lubrique naturalmente y siempre esté sana. 

Con esa información especializada (en el caso de En Suelo Firme son fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico) podemos orientar mejor nuestros pasos. 

Y si esto no ayuda del todo, ¿hay apoyos para la buena lubricación?

Si por un tema hormonal o de salud no logras lubricar de manera natural, es recomendable buscar herramientas externas que te ayuden a conseguir esa humedad. 

Los óvulos por los que preguntaba mi amiga pueden ser una buena opción, con las debidas precauciones y ajustes al caso personal de cada quien. 

Con esto de los óvulos encontramos dos problemas principales: por un lado, hay muchos tutoriales para hacer tus propios óvulos caseros; y por otro, hay demasiadas marcas comerciales que se venden sin receta médica. 

De ahí que, como siempre, te recomiende hablar primero con tu médico antes de utilizar cualquier marca comercial o confección casera. Tu especialista te ayudará a evitar las contraindicaciones y errores que podrías cometer por descuido o desconocimiento. 

Ten una vagina saludable 

Para finalizar, además de los ejercicios del suelo pélvico que deberías hacer cada día, mantener una vagina saludable es fácil. 

Procura evitar el uso de productos químicos agresivos en la vulva e incluso en la vagina (las famosas “duchas”).

No debes olvidar que el ecosistema que cubre esta parte de tu cuerpo tiene un equilibrio susceptible a los cambios de tu cuerpo, tanto internos como externos. Te ayudará mucho llevar un registro detallado de tus cambios de hábitos y circunstancias. 

Puedes apuntar cosas como tu alimentación, tu descanso, tu actividad física, los tratamientos médicos que sigues, tu situación afectiva actual y los métodos de prevención del embarazo que usas, cómo es tu vestimenta… ¡Todo lo que creas relevante!

Conocerte es el mejor camino para identificar estos cambios en tu lubricación. 

Como comentábamos esta semana mis amigas y yo, tu vulva y tu vagina van cambiando con el tiempo, por eso mirarla, tocarla, olerla y conocerla se vuelve materia indispensable en la vida de cada mujer.

Y si eres como otras mujeres que cuando se juntan se observan sus vulvas, comparan y aprenden de lo que ven, puede que consigas distinguir más deprisa los pequeños detalles que nos hablan de nuestro estado de salud. 

Si en algún momento puedes observar las zonas íntimas de otras mujeres en un contexto más adecuado para ello, ¡pues genial! Pero si no es el caso, tampoco es para que empieces ahora a decirle a tus amigas “‘¡a ver, bájate las bragas!”. 

Lo que sí que puedes hacer es empezar a mirarte y explorarte tú misma. Esta es la mejor manera de evitar problemas de salud y conocer mucho más tu cuerpo. 

¿Dónde conseguir los óvulos vaginales y cómo utilizarlos?

Si finalmente son adecuados para tu caso, así es como consigues los óvulos.

Los puedes encontrar en farmacias y herbolarios, e incluso en algunas tiendas eróticas. Revisa bien las contraindicaciones que tienen y siempre intenta consultar a tu médico antes de introducir nada en tu cuerpo. 

Su forma de uso es muy sencilla: hay que meterlos por completo en tu vagina ayudándote con los dedos. Y una vez metido el óvulo, esperas unos pocos minutos a que se disuelva. ¡Ya está!

Según el caso que presentes, tendrás un tratamiento diferente. La mayoría de las veces los óvulos deben introducirse antes de dormir, pero lo dicho, dependerá de para qué lo necesites y de las indicaciones médicas que recibas.

No temas ir al médico si sientes resequedad vaginal o cualquier otra afección. De hecho, es recomendable para evitar problemas en un futuro. ¡Que no se quede en una charla con tus amigas o una búsqueda en internet!

Ahora cuéntame. ¿Sufres de sequedad vaginal? ¿Utilizas algún tratamiento? ¿Qué problemas te ha ocasionado? ¡Te leo!

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