Mitos sobre la masturbación
|

Mitos sobre la masturbación: lo que no deberías seguir creyendo

¿Te quedas ciega? ¿Se te caen los pelos de las manos? ¿Es solo cosa de hombres solteros y frustrados?

Si alguna vez has escuchado alguno de estos mitos sobre la masturbación, bienvenida al club. Porque en este tema, la humanidad lleva siglos acumulando mitos, medias verdades y creencias que no tienen ningún fundamento científico pero que han conseguido que millones de personas sientan culpa, vergüenza o miedo por algo completamente natural.

Hoy vamos a desmontar los mitos sobre la masturbación más comunes. Sin rodeos, sin tabúes y con datos encima de la mesa.

Primero, los números (porque sorprenden)

Antes de entrar en los mitos sobre la masturbación, quiero que veas estas cifras porque dicen mucho sobre la distancia que existe entre lo que se hace y lo que se habla.

Según el National Survey of Sexual Health and Behavior, de la Universidad de Indiana, realizado a personas de entre 14 y 102 años en Estados Unidos, la masturbación aparece en distintas etapas de la vida, no solo en la adolescencia.

En los datos del estudio se ve algo importante: la masturbación no desaparece al llegar a la adultez ni es exclusiva de adolescentes. Aparece en distintos grupos de edad, incluso en personas mayores.

O sea: no es cosa de adolescentes con hormonas descontroladas, que también, pero parece que son menos porque no salen en el estudio. Sin embargo, parece que es algo que acompaña a las personas a lo largo de toda su vida. Y aun así, seguimos sin hablarlo con normalidad.

Los mitos sobre la masturbación más comunes (y más absurdos) desmontados

«Te quedas ciega / se te caen los pelos de las manos / te salen granos»

Empezamos por los mitos sobre la masturbación más clásicos, que ya tienen sus años pero que siguen circulando.

Resulta que no son ciertos, masturbarse no te deja ciega, no te causa calvicie, no te produce acné ni ninguna otra condición física.

No hay ningún estudio serio que respalde ninguna de estas afirmaciones. Son mitos sobre la masturbación que son heredados de siglos de represión sexual que usaban el miedo para controlar el comportamiento humano.

«La gente con pareja no se masturba (o no debería)»

Este es uno de los que más daño hace en las relaciones. Porque la masturbación no es el sustituto de la pareja ni es una señal de que algo falla en la relación.

Es una práctica sexual en sí misma, independiente de si tienes pareja o no.

Masturbarse estando en una relación no significa que tu pareja no te satisfaga o no te guste ya. Significa que eres una persona con deseo propio, lo cual es completamente sano y además deseable.

«En los hombres es natural, en las mujeres no»

Pocas cosas me generan más ganas de reírme (y también de indignarme un poco, si te digo la verdad) que esta.

Las mujeres nos masturbamos, nos complacemos a nosotras mismas y también vivimos el autoplacer. Siempre lo hemos hecho. Solo que durante mucho tiempo lo hacíamos en silencio, con culpa y sin que nadie hablara de ello como algo normal.

El deseo sexual femenino existe. El autoplacer femenino existe. Y hablar de él abiertamente, como estamos haciendo hoy, es parte de normalizar algo que lo es.

«Usar juguetes sexuales hace que ya no quieras sexo en pareja»

No. Los juguetes eróticos son un complemento, no un sustituto.

Usar un vibrador no te va a «acostumbrar» a algo que ninguna persona pueda darte después.

Lo que sí puede hacer es ayudarte a conocer tu propio cuerpo mejor, lo cual, casualmente, mejora tu vida sexual con pareja.

Aunque, hay casos que se han descubierto de personas que se vuelven más dependientes a los juguetes sexuales, pero eso ya es otro tema. Lo importante aquí es saber utilizarlos con responsabilidad.

«Masturbarse puede crear adicción»

Esta es más matizada, así que merece una respuesta honesta.

La gran mayoría de las personas que se masturban no tienen ningún problema. Pero como con cualquier comportamiento, puede haber casos donde la práctica se vuelve compulsiva y empieza a interferir con la vida cotidiana.

¿Y cuándo puede convertirse en un problema? Más que contar cuántas veces te masturbas, la pregunta importante es: ¿esto está interfiriendo con tu vida, tus vínculos, tu trabajo, tus estudios o tu bienestar?

Las señales serían: cancelar planes o compromisos por masturbarte, hacerlo en lugares inapropiados como el trabajo o el colegio, o usarlo como único mecanismo para gestionar la ansiedad en vez de como una fuente de placer.

Si te identificas con esto, lo ideal es hablar con un profesional. Sin drama y sin vergüenza, igual que consultarías cualquier otra cosa que afecta tu bienestar físico y emocional.

«La masturbación favorece la eyaculación precoz / daña los genitales / baja el conteo de esperma»

No, no y no. Ninguna de estas afirmaciones tiene respaldo científico.

La masturbación practicada con cuidado y sin forzar el cuerpo no daña los genitales ni afecta la fertilidad, ni mucho menos produce disfunciones sexuales.

«No debes masturbarte durante el período»

¿Por qué no? De hecho, el orgasmo libera endorfinas que pueden aliviar los cólicos menstruales.

Así que si te apetece hacerlo durante la regla y te resulta cómodo, adelante. No hay ninguna razón médica para evitarlo.

Los beneficios reales que nadie te contó sobre la masturbación

Ya que hemos desmontado lo que no es cierto, hablemos de lo que sí lo es.

Porque la masturbación, lejos de ser algo peligroso o vergonzoso, tiene beneficios bastante bien documentados:

  • Puede ayudar a reducir el estrés, relajar el cuerpo y favorecer el sueño.
  • Mejora el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas y oxitocina.
  • Ayuda a dormir mejor.
  • Alivia la tensión sexual acumulada.
  • Mejora el autoconocimiento corporal, lo que se traduce directamente en mejores relaciones sexuales.
  • Y al ser una práctica que no involucra a otra persona, elimina el riesgo de infecciones de transmisión sexual.

Si es masturbación en solitario y con higiene básica, no hay riesgo de embarazo ni de infecciones de transmisión sexual. Si compartes juguetes o practicas masturbación mutua, ahí sí conviene cuidar la higiene, usar preservativo en los juguetes compartidos y limpiarlos bien (Planned Parenthood )

No está nada mal para algo que durante siglos nos dijeron que era pecado o enfermedad.

Entonces, ¿qué es exactamente la masturbación?

Más allá de los mitos sobre la masturbación y los beneficios, me parece importante decirlo claramente: la masturbación es una forma de autoplacer.

Suele ser genital, pero también puede incluir la estimulación de otras partes del cuerpo o incluso del cerebro a través de las fantasías, en cuyo caso hablamos de autoerotismo.

Es una práctica íntima, personal y válida. No requiere justificación ni tiene que encajar en ningún molde concreto. La única regla es que sea algo que te haga sentir bien a ti.

Y si la palabra «masturbación» te genera incomodidad, también está bien explorar eso. Muchas personas prefieren llamarla autoplacer, autocomplacencia, autoerotismo, exploración o simplemente intimidad con una misma. El nombre importa menos que la actitud con la que te acercas al tema.

Una última cosa

Si llegaste hasta aquí cargando algún mito de los que hemos desmontado hoy, espero que te vayas un poco más ligera. La culpa y la vergüenza alrededor del autoplacer no son tuyas: te las pusieron encima sin pedirte permiso.

Conocer tu cuerpo, explorar tu placer y entender qué te gusta no es algo de lo que haya que avergonzarse. Es una parte fundamental de tu salud sexual y de tu bienestar general.


SexPregunta del día

¿Con cuál de estos mitos creciste tú? ¿Hay alguno que todavía te cuesta trabajo soltar del todo? Cuéntamelo en los comentarios, y sigamos desmontando los mitos sobre la masturbación.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.