Dieta y Deseo Sexual al perder peso
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Dieta y deseo sexual: por qué puede bajar el deseo al perder peso

La dieta y deseo sexual son temas que casi nunca se ponen en la misma conversación.

Esta semana estaba pensando en ello y recordé que hace un tiempo tuve una conversación que me abrió los ojos sobre la conexión entre lo que comemos, los cambios físicos de nuestro cuerpo y cómo eso puede afectar directamente a nuestro deseo sexual.

La conversación fue con Mine Camero, nutricionista venezolana con más de 16 años de experiencia, para los días PAMI (Pregunta A Mi Invitado) y lo que me contó me pareció tan interesante y tan poco conocido que decidí convertirlo en este artículo. Al final también podrás ver la entrevista completa.

Porque sí: la dieta y el deseo sexual están mucho más conectados de lo que imaginas. Y si alguna vez has notado que tus ganas bajaron justo después de ponerte a dieta o de pasar por una cirugía de pérdida de peso, esto que vas a leer te va a explicar exactamente por qué.

¿Por qué baja el deseo sexual cuando haces una dieta extrema?

La respuesta corta es que tu cuerpo necesita recursos para funcionar bien, incluido el deseo sexual, y cuando le quitas demasiado de golpe, empieza a priorizar la supervivencia por encima de todo lo demás.

Mine lo explica muy claro. Cuando haces una dieta extrema o eliminas grupos completos de alimentos sin supervisión, pueden aparecer cansancio, irritabilidad, mal humor y cambios en el estado de ánimo.

La serotonina no es una “varita mágica del deseo”, pero sí está relacionada con el bienestar, el ánimo y la forma en que nos sentimos en el cuerpo. Y cuando estás agotada, hambrienta o de mal humor, es normal que el deseo sexual se apague.

Añade a eso el mal humor que genera comer solo lechuga durante días, la falta de energía y el cansancio general, y tienes la combinación perfecta para que lo último en lo que pienses sea en el sexo.

«Una persona que lleva 10 días comiendo solo lechuga no tiene ganas de nada», me dijo Mine con esa honestidad que me encanta. Y tiene toda la razón.

Antes de seguir: no hagas cambios extremos sin acompañamiento

Si estás haciendo una dieta muy restrictiva o si has pasado por una cirugía bariátrica y notas una bajada brusca del deseo, cambios de ánimo, cansancio extremo, pérdida de menstruación, ansiedad, depresión, dolor o malestar, no lo normalices ni lo resuelvas sola. Habla con una nutricionista, médica, ginecóloga, psicóloga o sexóloga.

Este artículo no sustituye una consulta profesional. Es una invitación a mirar el deseo sexual como parte de tu salud, no como un capricho aparte.

Ten presente que la libido puede verse afectada por muchos factores como el estrés, el cansancio, el estado emocional, los cambios hormonales, los medicamentos, los anticonceptivos hormonales e incluso por problemas de relación; por eso es importante buscar ayuda cuando este tema te preocupa o esta afectando tu vida personal o tu relación de pareja,

Qué pasa con la libido después de una cirugía de pérdida de peso

Este es el tema, junto con la depresión, es de los que menos se habla antes de operarse, y que sin embargo afecta a muchísimas personas.

Cuando alguien se somete a una cirugía bariátrica (manga gástrica, bypass, banda gástrica), lo que ocurre no es solo que come menos. Ocurre un reajuste hormonal completo: estrógenos, dopamina, serotonina, insulina, hormonas tiroideas. Todo se mueve al mismo tiempo mientras el cuerpo intenta adaptarse a su nuevo peso.

Después de una cirugía bariátrica, la relación con el deseo puede cambiar mucho de una persona a otra. Hay quienes notan mejoras con el tiempo, especialmente al sentirse con más energía o más cómodas con su cuerpo.

Pero también hay personas que atraviesan una etapa de bajón, desconexión o rareza con su nueva imagen corporal. Y eso también merece hablarse.

Y es que el proceso de reajuste no es igual para todo el mundo y en el camino, el deseo sexual puede apagarse por un tiempo, y no porque algo esté mal, sino porque el cuerpo está usando todos sus recursos en encontrar un nuevo equilibrio.

Mine lo vivió en primera persona: se operó hace más de doce años y recuerda perfectamente ese periodo de readaptación. 

«Muy al contrario de lo que creemos, que voy a bajar de peso y me voy a sentir más sexy y voy a conquistar el mundo, lo que pasa es que estás haciendo un cambio drástico de tu imagen corporal. Y eso lleva tiempo procesarlo.»

Además, hay un factor que se suele ignorar completamente: la flacidez. Perder 20 o 30 kilos no te deja con el cuerpo de una modelo de revista inmediatamente. Hay una nueva imagen en el espejo que es necesario aprender a aceptar, y esa aceptación también tiene su proceso.

Dieta y deseo sexual ¿Cuánto tarda en volver la libido?

La buena noticia es que vuelve. Las hormonas tienen su ritmo de regulación, y con el tiempo el cuerpo encuentra su nuevo equilibrio.

Mine recomienda dos cosas fundamentales durante ese proceso:

  • Primero, aceptar el nuevo cuerpo. No desde la resignación, sino desde la curiosidad y el cuidado. Mirarte al espejo con otra mirada. Explorar cómo te sientes ahora con ese cuerpo diferente, sin compararlo constantemente con lo que eras antes.
  • Segundo, hablar con tu pareja. Contarle qué está pasando, cómo te sientes, qué necesitas. Ese momento de vulnerabilidad, lejos de alejar a la pareja, puede ser una oportunidad para conectar de una manera diferente y más profunda.

Y si tienes dudas sobre si algo es normal o no, habla con tu médico. Sin vergüenza, sin rodeos. Llevar una lista con tus preguntas antes de la consulta ayuda mucho, especialmente si el sistema sanitario te da poco tiempo. No desaproveches la oportunidad.

Alimentos que ayudan a activar el deseo sexual

Esta es otra cara de la moneda, porque igual que una dieta mal llevada puede bajar la libido, una alimentación consciente puede ayudar a activarla.

Según Mine, hay alimentos que pueden llegar a estimular la producción de serotonina y dopamina, lo que se traduce en un mayor bienestar general y más predisposición al deseo.

Entre estos alimentos puede estar el chocolate negro, el plátano, los pescados ricos en omega 3 y los vegetales de hoja verde. No son los únicos y no funcionan para todas las personas igual.

No tienen efectos mágicos, como los mariscos de los que tanto se habla por ahí, pero sí contribuyen a ese estado de bienestar que hace que estés más receptiva a las caricias y a la conexión con tu pareja.

Mine tiene un ejercicio muy sencillo y muy práctico para identificar qué alimentos te sientan bien en ese sentido:

«En vez de buscar qué comer para sentir más deseo, fíjate en qué comiste los días en que lo sentiste. Ese registro te va a decir más que cualquier lista de alimentos afrodisíacos.»

El error más común cuando empiezas una dieta en pareja

Aquí viene algo que me pareció especialmente interesante de esta charla, el problema de querer arrastrar a la pareja al proceso que tú estás haciendo.

Mine lo ve constantemente en su consulta. Una persona decide hacer una dieta o someterse a una cirugía, y de repente espera que su pareja también cambie de hábitos, que cocine diferente, que no coma bollería delante de ella, que la acompañe en todo el proceso.

Y cuando la pareja no lo hace, la frustración se canaliza de maneras que terminan afectando la relación incluido, por supuesto, la vida sexual.

«El proceso de pérdida de peso es tuyo. Es individual. No tiene que ser de los dos si el otro no quiere», me explicó. «Y nadie tiene que cambiar su forma de comer porque tú hayas decidido cambiar la tuya.»

Suena lógico cuando lo escuchas así. Pero en la práctica, es uno de los conflictos más frecuentes que aparecen cuando alguien decide hacer un cambio importante en su cuerpo.

Al fin y al cabo es normal buscar apoyo en la pareja. Sin embargo, es importante tener presente que somos diferentes y que seguro estamos atravesando también momentos diferentes, por lo cual exigirle que haga dieta contigo o que cambie sus hábitos solo porque tú estás en ese proceso puede generar tensión, resentimiento y distancia. Pedir apoyo está bien. Imponer el cambio, quizás no tanto.

Lo que me llevé de esta conversación

Lo principal es que cuidar la alimentación y cuidar el deseo sexual no son cosas opuestas. De hecho, pueden ir de la mano si el proceso se hace de manera consciente, gradual y sin la presión de cumplir con ningún ideal externo.

Que las dietas extremas y las cirugías de pérdida de peso tienen un impacto hormonal real que afecta la libido, y saberlo de antemano te va a permitir vivir ese proceso con más calma y menos angustia.

Y que la conversación con la pareja, siempre, es la herramienta más poderosa que tenemos. Antes, durante y después de cualquier cambio físico.

Si quieres saber más sobre nutrición y seguir los consejos de Mine, puedes encontrarla en Instagram como @nutriguapas y en su web nutriguapas.com.



Mira aquí la entrevista a Mine sobre Dieta y Deseo Sexual: ¿Baja la libido después de una pérdida de peso o dieta extrema?

https://youtu.be/3Gcx1Cu-vAk

SexPregunta del día

¿Has notado alguna vez que tu deseo sexual cambió después de empezar una dieta o de un cambio físico importante? ¿Cómo lo viviste? Cuéntamelo en los comentarios.



Si sientes que tu deseo sexual lleva tiempo sin ser lo que era y no sabes si tiene que ver con tu cuerpo, tu relación o algo más profundo, en mi mentoría trabajamos exactamente eso: qué está pasando, qué necesitas y cómo volver a conectar contigo misma y con tu pareja. Son cuatro sesiones donde vamos al fondo de lo que importa. Si te interesa, escríbeme y hablamos.

Infografia Dieta y Deseo Sexual al perder peso

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