Autoestima y sexualidad: la conexión que nadie te contó
La autoestima y sexualidad están más conectadas de lo que creemos. Aquí vamos a descubrir cómo la forma en que te valoras influye en tu placer, tus límites y tu deseo. Vamos a empezar con estas preguntas:
¿Alguna vez has terminado un encuentro sexual sintiéndote vacía, incómoda o con la sensación de que algo no estaba bien, pero sin saber exactamente qué es?
¿Hay cosas que te gustaría pedir o explorar en la cama pero que nunca dices porque no sabes cómo va a reaccionar la otra persona?
¿Te cuesta recibir placer sin pensar en si lo estás haciendo bien, si tu cuerpo gusta, si estás siendo suficiente para la otra persona?
Si algo de esto te resuena, lo que voy a contarte hoy tiene que ver con algo que va mucho más allá del sexo. Tiene que ver con cómo te ves a ti misma. Con cuánto te valoras. Con algo que se llama la autoestima sexual.
Y sí, la autoestima y sexualidad están mucho más conectadas de lo que nos han contado. Así que vamos a descubrir de qué va este tema.
¿Qué es la autoestima sexual?
La autoestima sexual es la forma en que te valoras, te percibes y te permites vivir tu deseo, tu cuerpo y tu placer. Tiene que ver con lo que crees merecer en la intimidad, con lo que te atreves a pedir, con los límites que pones y con cuánto espacio ocupas en tu propia vida sexual.
En conclusión, la autoestima no es más que el amor propio. Es la forma en que te ves, lo que piensas de ti, lo que sientes hacia ti y cómo te tratas. Define el valor que tú misma te das.
Y ojo, no hablo de ese amor propio de póster motivacional que se resume en «quiérete mucho». Hablo de algo más concreto y más honesto: aceptarte con tus cualidades y también con tus defectos, sabiendo que ser perfecta es imposible y que eso no te hace menos valiosa.
Este autoconcepto lo construimos desde pequeñas, a partir de lo que nos dicen los demás, de las comparaciones que hacemos y de las experiencias que vamos acumulando.
Y todo eso, inevitablemente, repercute en cómo vivimos nuestras relaciones y nuestra sexualidad.
Una mujer con la autoestima baja en el ámbito sexual tiende a priorizar el placer del otro sobre el suyo propio, a callarse lo que quiere, a tolerar lo que no le gusta y a salir de cada encuentro sin haber estado realmente presente en él.
Y eso tiene solución. Pero primero hay que verlo.
4 señales que pueden indicar que tu autoestima está afectando tu sexualidad
Necesitas aprobación constante
Si antes de tomar cualquier decisión, incluso las que tienen que ver con el placer, miras al otro para ver si está bien, si le parece, si lo aprueba. Ahí hay una señal importante.
Tu placer no debería depender de la validación de nadie más que de ti.
Siempre priorizas las necesidades del otro
Complacer a tu pareja no es malo en sí mismo. El problema es cuando lo que tú quieres, necesitas o sientes pasa siempre a un segundo plano, porque primero debes priorizar el placer de la otra persona.
A eso yo le llamo olvidarse del egoísmo positivo: ese que te recuerda que tú también eres parte de la ecuación.
No te sientes merecedora de placer
«No soy de esas que disfrutan mucho.» «A mí no me funciona el orgasmo.» «Con lo que me da ya tengo suficiente.»
¿Alguna de estas frases te suena familiar? El no merecimiento es una de las formas más silenciosas y dañinas en que la autoestima baja se cuela en nuestra sexualidad.
Te conformas con poco
Cuando damos por hecho que lo que tenemos es lo máximo a lo que podemos aspirar, dejamos de explorar, de pedir y de crecer.
Llegar al conformismo sexual casi siempre viene disfrazado de resignación: «es que así son las relaciones después de un tiempo», «es que yo soy así«.

Las creencias limitantes que nadie te enseñó a cuestionar
Parte del trabajo de la autoestima sexual pasa por revisar las ideas que llevamos instaladas sin haberlas elegido conscientemente. Estas son algunas de las más comunes:
- Que el hombre siempre sabe cómo darte placer y que si no lo sientes, el problema es tuyo.
- Que el orgasmo simultáneo es la medida del sexo bueno.
- Que si tu pareja te quiere, tiene que celarte.
- Que la pornografía es un buen manual de referencia para lo que debería pasar en tu cama.
Ninguna de esas ideas y otras que puedas tener, son verdad. Pero muchas de nosotras las hemos interiorizado tanto que las tomamos como punto de partida sin cuestionarlas.
El primer paso es identificarlas. El segundo, decidir si las quieres seguir cargando.
Qué puedes hacer para trabajar tu autoestima y sexualidad
Descubre qué quieres tú (pero de verdad)
Antes de poder pedirlo, necesitas saber qué es lo que realmente te gusta en la intimidad. Y muchas veces no lo sabemos porque nunca nos hemos dado el permiso de preguntárnoslo.
Hazte estas preguntas con honestidad:
- ¿Cómo te gusta vivir tu sexualidad?
- ¿Qué cualidades buscas en una relación?
- ¿Qué te motiva a estar con alguien?
- ¿Con qué tipo de personas te sientes bien?
No hay respuestas correctas. Solo las tuyas.
Acepta que no vas a gustarle a todo el mundo
Esta es una de las lecciones que más me ha costado aprender y que más me ha liberado.
Yo tomé la decisión de no querer tener hijos. Y durante mucho tiempo esa decisión generó comentarios, presiones y miradas de desaprobación de personas cercanas.
Tuve que aprender a tener esa conversación con mi familia, con la familia de mi ex, con personas que lo tomaban como algo personal o como una fase que se me pasaría.
Lo que descubrí es que no puedes hacer nada para cambiar lo que otros piensan de tus decisiones. Pero sí puedes demostrarles, con tu vida, que estás bien. Que eres feliz. Que no necesitas su aprobación para saber que lo que has elegido es tuyo.
Lo mismo aplica para cómo vives tu sexualidad, tu estilo de vida, tus relaciones. No le vas a gustar a todos. Y eso, aunque al principio duele, con el tiempo se convierte en la mayor fuente de libertad que puedes tener.
Como decía Woody Allen: «No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo.«
Confía en ti aunque no tengas garantías
Una de las razones más comunes por las que la autoestima y sexualidad se ven afectadas es porque dejamos que las dudas nos paralicen. Dudar no es el problema. El problema es cuando las dudas gobiernan nuestra vida y nos impiden actuar.
A mí me funciona un ejercicio que puede sonar raro pero que cada vez que lo he aplicado me ha funcionado mejor y es visualizar el peor escenario posible y vivirlo mentalmente hasta el final. Mientras me voy preguntando qué pasaría si sale mal. Cómo lo resolvería. Qué me quedaría.
Cuando lo hago, casi siempre descubro que no es tan grave como parecía. Y que tengo más recursos de los que creía para salir de allí.
Me lo demostré a mí misma cuando tomé la decisión de quedarme sola en España después de una separación, sin ingresos fijos, apostando por mis proyectos.
El miedo estaba ahí. Pero también estaba la certeza de que las decisiones que había tomado antes me habían preparado para ese momento.
Otra cosa importante es rodearte de personas que te conocen, que creen en ti y que te dicen la verdad también ayuda enormemente. Tener con quien hablar no es un lujo: es una necesidad.
Hacerte responsable de tu sexualidad
Reconocer que tu educación, tu cultura, tu familia, tus ex o tu pareja pudieron influir en cómo vives tu sexualidad es importante. Pero quedarte solo ahí puede dejarte atrapada.
En algún momento también toca preguntarse: ¿Qué puedo hacer yo ahora con todo esto?
No porque esas cosas no hayan tenido un impacto real. Lo han tenido. Sino porque mientras sigas buscando culpables fuera, no vas a poder hacer nada desde dentro.
Tu sexualidad es tuya. Lo que haces con ella, también.
Cuando hayas tomado una decisión, ya sea explorar algo nuevo, poner un límite, buscar ayuda o simplemente empezar a tocarte y conocerte más, pregúntate: ¿Lo estoy haciendo porque quiero yo, o porque quiero complacer a alguien más? ¿Para qué lo estoy haciendo?
Esas tres preguntas pueden cambiar mucho la dirección de tus decisiones.
Ejercicio rápido para revisar tu autoestima y sexualidad
Para empezar hazte estas preguntas:
- ¿Pido lo que quiero o espero que la otra persona lo adivine?
- ¿Digo que sí cuando quiero decir no?
- ¿Me siento merecedora de placer?
- ¿Me preocupa más gustar que disfrutar?
- ¿Mi cuerpo está presente en el encuentro o estoy juzgándolo todo el tiempo?
- ¿Estoy viviendo mi sexualidad desde mi deseo o desde la aprobación ajena?
El secreto que en realidad no es ningún secreto
A la verdadera autoestima sexual no se llega porque tengas más técnicas, más posturas o más recursos. No se llega por ser una Diosa en la cama.
Se llega el día que dejas de vivir tu sexualidad para otros y empiezas a vivirla para ti.
Cree en ti. Ámate más. Responsabilízate de tu placer.
Es simple de decir y complicado de hacer. Pero es el único camino que conozco que de verdad me ha funcionado.
La autoestima sexual no se trata de ser una diosa en la cama, sino de dejar de vivir tu sexualidad para otros y empezar a vivirla para ti.
preguntas frecuentes
¿Qué es la autoestima sexual?
La autoestima sexual es la forma en que te valoras y te percibes en tu vida íntima. Influye en cómo pides placer, cómo pones límites, cómo vives tu cuerpo y cuánto te permites disfrutar.
¿Cómo afecta la baja autoestima a la sexualidad?
Puede hacer que priorices siempre el placer de la otra persona, que calles lo que quieres, que aceptes cosas que no deseas o que vivas el sexo desde la inseguridad y no desde el disfrute.
¿Se puede mejorar la autoestima y sexualidad?
Sí. Puedes empezar conociendo mejor tu cuerpo, revisando tus creencias, aprendiendo a pedir lo que quieres, poniendo límites y dejando de vivir tu sexualidad solo para agradar.
¿La autoestima sexual tiene que ver con el cuerpo?
Sí, pero no solo con el cuerpo. También tiene que ver con tus ideas sobre el deseo, el placer, el merecimiento, la culpa, la vergüenza y la forma en que te relacionas con otras personas.
¿Cómo saber si estoy viviendo mi sexualidad para complacer?
Una señal es que te preocupa más cumplir, gustar o evitar conflictos que disfrutar, pedir, sentir o decidir desde tu propio deseo.
SexPregunta del día
¿En cuál de las cuatro señales (aprobación, complacer, no merecimiento, conformismo) te reconoces más? ¿Hay alguna creencia limitante sobre el sexo que llevas tiempo cargando y que sabes que ya no te sirve? Cuéntamelo en los comentarios.