Nalgas
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Nalgas: autoestima, placer y aceptación (Hablando de sexo con mi cuerpo #3)

Hay partes del cuerpo que tienen muchos nombres. Algunos suenan más técnicos, otros más cariñosos y otros más vulgares. Ese es el caso de las nalgas.

También les decimos culo, trasero, pompis, glúteos, posaderas, pandero, cachas y seguro que si investigamos más a fondo, nos daremos cuenta que en cada país hay alguna palabra más.

Siguiendo con la serie de artículos de Hablando de Sexo con mi cuerpo, hoy quiero hablar de una parte que puede gustarte mucho, incomodarte un poco o generarte una mezcla rara de ambas cosas: las nalgas.

Porque sí, las nalgas pueden ser una zona estética, una zona erógena, una fuente de complejos, una parte del cuerpo que queremos fortalecer o una parte que preferimos esconder.

Y como pasa con tantas partes del cuerpo, no siempre sabemos bien cómo relacionarnos con ellas.

Qué son las nalgas

Las nalgas, o nalga en singular, son cada una de las partes carnosas y redondeadas situadas en la parte baja de la espalda. Están formadas principalmente por los músculos glúteos y tejido graso.

Anatómicamente, los glúteos cumplen funciones importantes: ayudan a sostener la postura, caminar, correr, subir escaleras, sentarnos, levantarnos y estabilizar la pelvis.

También es importante resaltar que las nalgas femeninas poseen mucho mayor volumen que las nalgas masculinas, debido a la presencia hormonal de los estrógenos que promueven la acumulación de grasa en la zona pélvica, incluyendo nalgas y muslos.

La testosterona, por su parte, inhiben la acumulación de grasa en la zona pélvica, por lo que las nalgas masculinas suelen tener un menor volumen.

Es decir, no están ahí solo para verse bien en un pantalón.

Aunque culturalmente muchas veces las miramos desde la estética o el deseo, las nalgas también son una parte funcional, fuerte y necesaria de nuestro cuerpo.

En muchas culturas, además, las nalgas se consideran una parte íntima porque están cerca de los genitales y del ano. Por eso pueden generar pudor, vergüenza, deseo, curiosidad o incluso tabú.

#SabiasQue Las nalgas han sido relacionadas durante siglos con la fertilidad y la belleza femenina.

Por ahí existen una teoría evolucionista que manifiesta que la atracción hacia las nalgas se debe a la asimilación de la etapa reproductiva de la mujer, que indica la suficiencia de grasa para la maternidad y la lactancia, además las dimensiones de la pelvis se relacionan con la capacidad reproductiva.

Las nalgas son consideradas zonas erógenas, aunque no olvidemos que cuando jóvenes también era la zona habitual de castigo corporal ¿Acaso nunca te dieron un par de nalgadas por portarte mal?

De grandes, muchos hemos olvidado esa parte de nuestra anatomía sobre todo la parte erótica, a no ser que nos vayamos a la literatura erótica donde el culo tienen un gran protagonismo.

Se dice que una de las partes del cuerpo que más gusta a los hombres es precisamente las nalgas de las mujeres. ¿Será eso cierto? Dime tú ¿Cuánta atención le presta tu pareja a tus nalgas?

Las nalgas y la belleza corporal

Durante siglos, las nalgas se han asociado con la belleza, la fertilidad, la sensualidad y el atractivo físico.

En algunas épocas y culturas se han valorado los glúteos grandes y redondeados. En otras, se ha preferido una figura más delgada o discreta. Como pasa con todo lo relacionado con el cuerpo, los ideales cambian.

Y ahí está el problema: muchas veces aprendemos a mirar nuestras nalgas no desde lo que son, sino desde lo que “deberían” ser.

  • Que si muy grandes.
  • Que si muy pequeñas.
  • Que si planas.
  • Que si caídas.
  • Que si con celulitis.
  • Que si con estrías.
  • Que si no son firmes.
  • Que si no se ven como las de tal actriz, influencer o modelo.

Y claro, terminamos comparándonos.

Pero tus nalgas no tienen que parecerse a las de nadie para merecer respeto. Son parte de tu cuerpo, de tu historia, de tu genética, de tus hábitos, de tu edad y de tu vida.

Las nalgas como zona erógena

Las nalgas también pueden ser una zona erógena.

Esto no significa que a todo el mundo le guste que se las toquen, acaricien o besen. Significa que, para algunas personas, esta zona puede ser sensible y placentera.

A algunas personas les gusta que su pareja preste atención a sus nalgas durante la intimidad. A otras les incomoda. A otras les da vergüenza. Y a otras, simplemente, les da igual.

Todo es válido.

El cuerpo no responde igual en todas las personas. Una zona que para alguien es muy excitante, para otra puede no significar nada o incluso resultar molesta.

Por eso es tan importante no asumir que porque a ti te gusta o no, a todo el mundo le pasa igual.

Está comprobado que hay gran sensibilidad en el área pélvica, específicamente en los genitales. Las nalgas, la zona púbica, el periné y el ano, convirtiendo a estas áreas en las zonas erógenas primarias.

Puede que sin quererlo nos sintamos más atraídos hacia personas que tienen cierto tipo de glúteos, ya sea porque estéticamente se ven bien con un pantalón, una falda o desnudas, o porque sencillamente estimulan una parte en ti que te da excitación o placer.

Hay una parafilia asociada al placer sexual o la excitación obtenida mediante la vista o el contacto con las nalgas de una persona, que se le llama pigofilia.

Muchas personas se excitan o llegan al orgasmo únicamente cuando tocan las nalgas de su pareja. Algunas incluso cuando le tocan las suyas. 

Se dice que incluso hay persona que alcanzan el placer frotándose contra algo, ya sea un sillón o una pared.

Esto puede ser tan normal como cualquier otra parafilia. Sin embargo el problema viene cuando algunas mujeres se someten a las famosas cirugías que, hoy son tan comunes, para agrandar sus glúteos.

La obsesión es tal que muchas llegan a deformar su cuerpo gracias a las diferentes intervenciones a las que se someten, para tener las «nalgas perfectas».

Lo cierto es que sea que te guste más una parte del cuerpo que otra, las nalgas son una parte sensible y que puede ser muy estimulable a la hora de tener relaciones sexuales con tu pareja.

En la cultura del BDSM, los azotes son un componente erótico en prácticas como la disciplina inglesa, que no son necesariamente una medida de castigo o disciplina sino un estimulante sexual. 

A los azotes con intención sexual se les llama: nalgada erótica, azote erótico o erotic spanking.

No tenemos que ir tan lejos para estimularnos, a veces con unas simples caricias o besos en las nalgas es suficiente para subirnos a las nubes.

¿Te gusta que te toquen las nalgas o te incomoda?

Aunque para muchas personas sean excitantes las nalgas, la gran verdad es que todavía sigue siendo un tema tabú, debido a su proximidad al ano.

Mucha gente sigue teniendo vergüenza a manifestar que le gusta el sexo anal, por ejemplo, la cual es otra manera de disfrutar del sexo que no solo es exclusividad de los homosexuales, y de lo cual se puede hablar largo y tendido.

La gran pregunta es ¿Te gusta que te toquen las nalgas? ¿Te excita o te molesta? ¿Te da vergüenza, pudor o fastidio?

  • Puede que te guste, pero te dé vergüenza pedirlo.
  • Puede que te excite, pero no siempre.
  • Puede que te guste solo con ciertas personas.
  • Puede que prefieras que no las toquen.
  • Puede que dependa del momento, del contexto o de cómo lo hagan.

Y aquí no hay respuesta correcta. Lo importante es que puedas reconocer qué te gusta, qué no te gusta y qué límites quieres poner.

Porque una cosa es que las nalgas sean vistas como una zona sensual y otra muy distinta es que alguien tenga derecho a tocarlas sin permiso.

Tu cuerpo no es territorio público.

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Comunicación antes que suposiciones

Como te he dicho en esta serie de artículos donde hablamos de las partes del cuerpo. Lo que buscamos es descubrir si te excita y si disfrutas de atención allí: caricias, besos o algo más.

Todo hay que llevarlo despacio. No te vayas por el plato fuerte si aún no sabes si es una parte erógena para ti. Por eso la comunicación es muy importante, si quieres explorar esta parte del cuerpo con tu pareja. Lo primero es hablar honestamente con esa persona.

No hace falta hacer una conversación solemne como si estuvieras firmando un contrato, pero sí conviene abrir el tema con naturalidad.

Puedes preguntar cosas como:

  • ¿Te gusta que te acaricien las nalgas?
  • ¿Te incomoda esa zona?
  • ¿Hay algo que te dé curiosidad probar?
  • ¿Hay algo que prefieres evitar?
  • ¿Te gusta suave, más firme o depende del momento?

La comunicación no le quita sensualidad al encuentro. Al contrario: puede hacerlo más cómodo, más cómplice y más placentero.

En una relación sexual no se trata de adivinar. Se trata de escuchar, preguntar y respetar.

Aprovecha y pregúntale a tu pareja si le gustan las suyas o si cree que se excitaría si se las tocas, acaricias o haces algo más.

Recuerda en las relaciones de pareja todo está permitido, siempre y cuando sea hablado y de mutuo acuerdo.

Aquí simplemente hablarás, nada de atacar, ni de juzgar, ni de intentar imponer tu punto de vista o tu necesidad. Simplemente estás indagando.

Puede que descubras que le gusta mucho o que no le gusta nada. Recuerda, la idea aquí es simplemente hablar.

Si la cosa ha salido bien y ha sido positiva la charla, bien puedes pasar a la acción y sugerir algún juego como por ejemplo.

Explorar sin prisa

Si descubres que las nalgas son una zona que te gusta explorar, no hace falta ir de golpe a nada intenso. Puedes empezar con algo sencillo:

  • Caricias suaves;
  • Masajes;
  • Besos;
  • Presión ligera;
  • Contacto durante un abrazo;
  • Explorar con ropa;
  • Explorar sin ropa, si hay confianza;
  • Decirle a tu pareja cómo te gusta.

La idea no es convertir el cuerpo en una lista de tareas sexuales, sino descubrir qué sensaciones te resultan agradables.

Y si algo no te gusta, también está bien.

No todas las partes del cuerpo tienen que ser erógenas para ti. No todo tiene que excitarte. No todo tiene que convertirse en práctica sexual.

Las nalgas, el tabú y el ano

Una de las razones por las que muchas personas sienten pudor con sus nalgas, es como ya te dije, su cercanía con el ano.

Esa proximidad hace que para algunas personas sea una zona muy íntima, incluso más íntima que otras partes del cuerpo. También puede activar vergüenza, miedo, curiosidad o rechazo.

Y aquí vale la pena decirlo con claridad: cada persona tiene derecho a decidir qué quiere explorar y qué no.

  • Que te gusten las caricias en las nalgas no significa que quieras sexo anal.
  • Que te interese explorar una zona no significa que quieras ir más allá.
  • Que tengas curiosidad no significa que tengas obligación de probar nada.

Cada práctica requiere conversación, consentimiento y límites propios.

¿Y si no me gustan mis nalgas?

Si eres de esas personas que no se sienten cómodas con sus nalgas, no estás sola.

Tal vez sientes que son muy pequeñas, muy grandes, muy planas, muy caídas, muy marcadas, con celulitis, con estrías o simplemente “no como deberían ser”.

Pero la pregunta de fondo es: ¿de dónde viene esa idea?

  • ¿De comentarios que te hicieron?
  • ¿De compararte con otras mujeres?
  • ¿De redes sociales?
  • ¿De una pareja?
  • ¿De tu familia?
  • ¿De la ropa que no te queda como quieres?
  • ¿De una imagen de cuerpo “ideal” que has aprendido a perseguir?

Aceptar tus nalgas no significa que tengan que encantarte todos los días. Significa dejar de tratarlas como si fueran un defecto que te resta valor.

Puedes cuidarlas, fortalecerlas, moverlas, ejercitarlas o incluso querer cambiarlas. Pero ojalá no lo hagas desde el odio.

Porque el cuerpo responde mejor cuando lo cuidamos desde el respeto, no desde el castigo.

Cuidar y fortalecer los glúteos

Los glúteos no solo tienen que ver con estética. También son importantes para la postura, la movilidad y la fuerza corporal.

Si quieres fortalecer esta zona, puedes hacerlo con ejercicios como sentadillas, puentes de glúteo, zancadas, peso muerto, baile, pilates, yoga o caminatas con pendiente.

No hace falta obsesionarse ni buscar “el culo perfecto”. Puedes moverte para sentirte más fuerte, más estable y más conectada con tu cuerpo.

Y si tu objetivo es mejorar la apariencia, también está bien. Lo importante es que ese deseo no se convierta en una guerra contra ti misma.

A mi me gusta el yoga, como sabes, y encontré una serie de ejercicios que te ayudarán a fortalecer los glúteos haciendo yoga un par de minutos al día:

Recapitulando

Las nalgas son una parte del cuerpo que puede despertar muchas cosas: deseo, vergüenza, placer, complejos, curiosidad o indiferencia.

Pueden ser una zona erógena para algunas personas, pero no tienen que serlo para todas. Pueden gustarte o no gustarte. Puedes querer fortalecerlas, aceptarlas, cuidarlas o simplemente dejar de pelearte tanto con ellas.

Lo importante es recordar que tu cuerpo no existe solo para ser mirado, evaluado o aprobado.

Tus nalgas forman parte de ti. Te sostienen, te ayudan a moverte, te permiten sentarte, caminar, bailar, disfrutar y habitar tu cuerpo.

Y si además te dan placer, pues bienvenida sea esa posibilidad.

Pero siempre desde el respeto, la comunicación y el consentimiento.

Ahora cuéntame: ¿Cuál es tu relación con tus nalgas? ¿Te gustan tus glúteos? ¿Te incomodan? ¿Son una parte de tu cuerpo que disfrutas o una que todavía estás aprendiendo a aceptar?


Preguntas frecuentes sobre las nalgas

¿Las nalgas son una zona erógena?

Para algunas personas sí. Las nalgas pueden ser sensibles al tacto y formar parte del juego erótico, pero no todo el mundo disfruta de la estimulación en esa zona.

¿Es normal que no me guste que me toquen las nalgas?

Sí. Cada persona tiene zonas que disfruta y zonas que prefiere no explorar. Lo importante es poder comunicarlo y que tus límites sean respetados.

¿Por qué me acomplejan mis nalgas?

Puede tener que ver con comparaciones, comentarios recibidos, ideales de belleza, cambios corporales o inseguridades aprendidas. Revisar de dónde viene esa mirada puede ayudarte a relacionarte mejor con tu cuerpo.

¿Cómo puedo aceptar mejor mis nalgas?

Puedes empezar observando cómo te hablas, dejando de compararte tanto, aceptando cumplidos y cuidando tu cuerpo desde el respeto. El ejercicio también puede ayudarte a sentirte más fuerte, pero no debería convertirse en castigo.

¿Hablar de las nalgas con mi pareja puede ayudar?

Sí. Hablar de lo que te gusta, lo que te incomoda y lo que quieres explorar puede mejorar la confianza y la comunicación en la intimidad.

Actualizado el julio 2, 2026

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45 comentarios

  1. Puedo asegurar que nunca me había parado a meditar tanto sobre las nalgas, está muy bien documentado tu post. En el sexo y en la aceptación de uno mismo, como en casi todo,ser sincero y experimentar los límites de cada uno desde el respeto es algo importante.

  2. Muy buen post, en realidad yo no tengo tantos tabús con la parte sexual y creo que las nalgas son una parte del cuerpo en la que tanto hombres como mujeres debemos trabajar, no me encantan las mujeres nalgonas, pero sí que tengan unas pompas paradas. De acuerdo con que las cirugías deforman el cuerpo, el organismo nos hace de alguna manera, así nos debemos aceptar y si no, pues para eso está el ejercicio y otra clase de cosas.
    Saludos.

  3. A mi me ha acompañado toda la vida eso de «si tu culo fuera pan, no habría hambre en el mundo» jajajaja. Todo es hablar en la pareja y probar a ver si gusta, siempre hay tiempo de decir que no.

  4. Interesante entrada de hoy, las nalgas, no se pero a los hombre le encanta agarrar de ahí, y a nosotras, por lo menos a mi que lo hagan. Son muy sensibles como dices. Y también un buen sitio para la acumulación de grasas. Me gusto que le dieses un momento de protagonismos a una paste tan sufrida y admirada de nuestro cuerpo. Gracias por la entrada, me gusto. Besos. ♥♥

  5. Al parecer, existen muchas partes del cuerpo que brindan toda clase de sensaciones pero ésta, no tenía ni idea…, todo es cuestión de probar y de plantear los juegos en pareja.

  6. Unas buenas nalgas hacen que los pantalones se vean mejor, por eso son tan llamativas y los hombres se fijan tanto en esta parte, por que unas nalgas flácidas o caídas no inspiran un mal pensamiento, tuve buenas nalgas, creo que con los años todo tiende a caer.

  7. HOLAAAAAAAA
    jaja me causo gracia el comentario de Milagros..
    Creo que los hombres suelen mirar mucho mas (obviamente) a las mujeres con pompas grandes..
    Mira que nunca habia leido ni pensado en las pompas jaja.. Bueno si, pero como en este post.. Por cierto, no se si ya comentaste o cmentaras sbre la vagina, pero te quiero recomendar «monologos de la vagina» no se si ya lo leiste o viste el video.. Pero estaria genial que comentaras sobre el 🙂
    ssaludoss

    1. Guapa, la vagina es un tema que vendrá, claro que si, estoy hablando de las partes del cuerpo, seguro saldrá un tema sobre ello, no he leído pero el vídeo me lo veré y seguro lo tendré de referencia para el tema, gracias guapa. Un abrazo 🙂

  8. ¡Hola!
    Hay veces que escuchas de hombres que esta la moda de: nalgas pequeñas las mejores y de repente esta de moda querer tener Nalgas grandes,.. Sin duda… HOMBRES! jajajaj
    Que vivan las nalgas grandes! 😛
    Si es que aprendo muchas cosas con tus escritos.
    No me gusta comentar mi experiencia personal de esto, pero me ha encantado el post.
    Un beso! 😀

  9. Diana te cuento que tengo una muy buena relación con esta parte de mi cuerpo, como buena latina, me enorgullezco de su tamaño y forma, dígamos que no me quejo y que por un buen tiempo las consideré mis aliadas, así que me siento cómoda con ellas, a veces me quejo cuando un pantalón no me queda, gracias a que ellas no permiten que dicha prenda termine de subir hacia mi cintura, pero por lo demás, cuando te sientes a gusto con una parte de tu cuerpo, sabes que eso está allí, te alivias, pero le sigues prestando más atención a lo que no te gusta. Leer este post me hizo recordar que mis posaderas siempre fueron un gran atractivo y que es importante recordarlas y hacerles saber que me encanta que sean parte de mi cuerpo.
    En cuanto a la parte sexual, pues debo confesar que mi pareja las adora, lo cual no te voy a negar que me gusta, y aunque los hombres tienden a voltear para mirar las nalgas de una mujer, en mi caso, si mi pareja lo hace, no me enfado, porque sé que al volver a ver las mías me seguirá eligiendo (jajajaja).
    Como siempre, ha sido un gran placer leerte. Besos!

    1. jajajaja Eliana creo que mejor dicho no se puede decir, aquí lo importante es aceptarte, amar tu cuerpo y cada parte de él. Fijarnos solamente en lo malo no es la mejor estrategia porque las partes buenas también hay que consentirlas y si a nuestra pareja le gusta mejor que mejor guapa. Gracias a ti por compartir. Un abrazo 🙂

  10. No tenía ni idea de que la pelvis se relaciona con la capacidad reproductiva. Las nalgas son mas redondeadas para acumular grasa y sobrevivir a la lactancia cuando tienes hijos, y tirar de esas grasas cuando el cuerpo lo necesita…Pero esto era antes de la evolución…Que creo que en esto poco ha cambiado.

  11. Es un post muy interesante, si las nalgas son importantes para una mujer, pensaría que mas por el ego, o por sentirse bien, pues ya no se conforman con nada, afortunadamente mi esposa, tiene buen cuerpo, buenas nalgas, trabajadas con ejercicio, pero es mejor así natural, que postizo, para mi pierde su naturalidad.

    1. Claro, para mi también, es una cosa de vanidad como dices y como todo se puede moldear para que sean como uno quiere. Si de verdad quiere uno tener unas bonitas y hermosas nalgas 🙂 Un abrazo 🙂

  12. Es muy curioso pero a mi muchas veces se me ha desviado los ojos y zas a admirar si las nalgas de fulano o mengano tiene buena forma, ahora la vanidad esta ahí, y también en las mujeres, hay otras que son una exageración y te pones a pensar si son naturales o no ^.^ el mundo de las nalgas es muy amplia jaja y lo de los masajes pienso ponerlo en práctica 😉

    1. Kat ahora con la cantidad de gente operándose las nalgas es muy común ver cosas bastante raras por ahí. En Colombia vi unas que no te imaginas lo que es, no sé porqué la gente hace eso con su cuerpo 🙁 En fin 🙂

  13. Muchas cosas que cuentas no las sabía, la verdad que he pasado mucho por alto esta zona. A mí es una zona.. delicada, no es de las mas que me gusta que me toquen. Y la verdad que un chico sí que le gusta un culo… Yo lo miro pero para pensar cómo hacen para tenerlo tan bonito jejeje
    besos

    1. jajaja Esa también es una gran pregunta que nos hacemos muchas, porque hay mujeres (y hombres) que se ven que lo trabajan súper bien y uno se pregunta ¿Cuál es el secreto? Gracias guapa 🙂

  14. Muchas gracias por tu post y por toda la informacion , no hay como estar agusto con uno mismo , el video me a gustado mucho y me parece super util, yo gracias a dios estoy muy contenta con las mias aunque hay autenticas esculturas pero claro tiene que haber de todas las formas y los estilos, un beso

  15. A mí, la parte que más me gusta de mi cuerpo son las nalgas. No sé si por mi sangre o cuerpo latino, pero las tengo duras grandes y bien formadas. La verdad es que presumo mucho de ellas y me encanta ir por la calle con los jean bien ajustados (ropa con las que se destacan más) y ver como todos o la mayoría de los hombres se les parte el cuello al girarlo para verme o seguir mi andar. Eso me fascina !!!

  16. A mí me encantan las mías. Mis nalgas son redonditas y duras. Bastantes cuclillas y escaleras que subo a diario para mantenerlas así. Y me encanta que los chicos me las toquen y las disfruten.

  17. Te cuento que mi relación con mis nalgas al principio no eran tan buenas, pues era de las que pensaba que las tengo muy pequeñas, pero no es así las tengo del modo que son y debo sentirme bien con ellas, a mi esposo le encantan, me las consciente mucho y ni hablar de cuando tenemos relaciones, me gusta cuando me las golpea, ellas son mi mejores amigas en este momento.

  18. Hola! muy buena información, no sabía tanto a cerca del tema, pero tienes razón unas buenas nalgas hacen regresemos a ver a una persona o lo consideremos atractivo, aunque debo decir que. Yo no tengo muchas jaja así que me pasare por los ejercicios, pero como dices hay que aceptar nuestro cuerpo.

    1. Guapa, claro que sí. Aceptarlo, amarlo y sobre todo fortalecerlo para que sea cada día mejor. Puede que no tengas «muchas», pero seguro serán más de lo que imaginas y con buen ejercicio y sobre todo amando esa parte de ti ellas resplandecerán, ya verás. Un abrazo preciosa 🙂

  19. Buen día, le comento que hace poco estoy saliendo con un chica, la cual respeto al tema mencionado posee una virtuosa anatomía, pero desde hace algunos días me viene intrigando un tema, sus nalgas de ella son muy separadas… quisiera saber a qué se debe esto, me dijeron que era porque habría practicado mucho sexo, es verdad?
    Saludos
    Gracias