Categorías
Blog de Hablando de Sexo Cosas de pareja

El Sexo telefónico nunca ha pasado de moda: ¡simplemente ha evolucionado!

La semana pasada estuvimos hablando de cómo hacer sexting de manera responsable y segura. Y eso me ha dado cabida para hablar de sexo telefónico esta semana. Te cuento por qué.

Gracias al post del sexting, muchas personas me han preguntado por otras formas de cumplir fantasías sin llegar a mostrarse ante nadie. Y, por supuesto, aprovechando las ventajas de internet.

De hecho, también me hicieron el reclamo de que no hable de mis propias experiencias (y con ello me parece que tengo a mi comunidad muy mal acostumbrada).

Pues bien, como escucho lo que me piden y lo proporciono a mi manera cuando yo lo deseo; hoy os voy a hablar de mi forma favorita de cumplir fantasías con extraños y sin usar Internet.

Porque sí, ahora todos chateamos y utilizamos teléfonos inteligentes con múltiples opciones… Eso ya es pan de cada día.

Sin embargo, muchas personas tienen miedo de lo que puede pasar si uno se expone demasiado por estos medios y se están perdiendo de cosas realmente divertidas.

Por eso me puse a pensar en otra manera en la que podemos cumplir fantasías con nuestra pareja e incluso con personas extrañas, y recordé que una de las formas que a mí más me gustaba a la hora de crear conexiones: el teléfono.

Y sí, es verdad que ahora lo tenemos muy olvidado. En especial porque utilizamos nuestros móviles principalmente para hacer fotos y chatear. A pesar de ello, algunas personas lo siguen utilizando para hacer llamadas y hablar por horas

Que era su uso original. ¡Qué tiempos tan buenos!

Lo sé, suena un poco raro pensar en ello y más pensar en cómo puedes cumplir fantasías con un teléfono. Al menos sin más notas al respecto, ¿verdad?

Pues bien, sabiendo que hay muchas maneras, y como querías algo más personal, te comparto mis experiencias con el sexo telefónico.

Cumplir fantasías utilizando el teléfono

Sexo telefónico de pago

Voy a sacarnos como primera opción la más controversial de todas, porque ya sabes lo que opino con respecto a pagar profesionales para ciertas cosas.

Puedes creer que esto ya no se utiliza teniendo en cuenta el uso masivo de Internet, pero qué va, el tema sigue en funcionamiento. Ahora es más sofisticado y lo puedes encontrar con el nombre de líneas de teléfono erótico por ejemplo.

Sin embargo, la función sigue siendo la misma que en mi época. Llamas a un número, de pago obviamente, e inmediatamente alguien te contesta.

Puede ser un hombre o una mujer, y será quien te pondrá en contacto con la persona con quien vivirás una fantasía o un momento erótico de tu elección.

Como todo, yo soy del pensar que pagas por vivir una experiencia, y es algo que hacemos por mil motivos distintos cada día. Por ejemplo, conducir un superdeportivo en un circuito cerrado; o esquiar en lugares donde no hay nieve.

En este caso, no pagas el sexo telefónico porque seas una persona pervertida que no puede buscarse estas cosas gratis o un perdedor (como dicen algunos). Para nada.

Utilizar una línea erótica de pago puede ser una buena manera para aprender y para desfogarte; pero sobre todo para conocerte y hacerlo mejor con alguien con quien de verdad quieres crear una relación.
Aprender con otros es lo que todos hacemos.

Al fin y al cabo pagamos por aprender a hacer sushi, masaje tailandés, Reiki y muchas otras cosas.

Entonces, ¿por qué no pagar por aprender a soltar nuestras fantasías con alguien que sabe del tema y te puede ayudar a hacerlas realidad?

Es como pagar a una escort: hay quien lo hace para presumir y/o para tener sexo; y otros lo hacen si necesitan aprender algo, vivir una experiencia o pasar al siguiente nivel en sus relaciones de una manera segura y sin crear conflictos.

Ya te he hablado de esto antes y sigo pensando igual.

Por lo cual, si tienes una fantasía de esas que te cuesta compartir con otras personas porque tienes miedo al qué dirán, puedes explorar esto de alguna manera por teléfono como primera alternativa, y ya luego puedes pasar a proponérselo a alguien o hablar con un profesional para gestionar mejor esta fantasía.

El asunto es ponerse en movimiento y no pensar que estás enfermo o mal por querer cosas diferentes a las convencionales.

Y de momento no he pagado por sexo telefónico pero veo muchas noticias eróticas y sé que el tema sigue en auge.

Sexo telefónico con amigos

Quizás el WhatsApp o la videoconferencia es demasiado íntimo para la relación que tienes con ese amigo especial.

Sin embargo, cuando hablas con él por teléfono te pone un montón y crees que puedes tener un buen momento por allí. Siendo el caso, ¿por qué no explorarlo?

El sexo telefónico con amigos es más común de lo que imaginas. Y ojo, eso no significa que tengan algo en vivo luego. A veces pasa por casualidad, por la cercanía de la voz, por la comodidad que se siente; pero ya luego en persona las cosas no fluyen, y no pasa nada.

El teléfono tiene un no sé qué, un no sé por dónde que pone un montón. Es demasiado erótico y puede ser muy íntimo y especial.

Eso sí, ¡no se vale forzar las cosas!

Esto debe fluir de manera tranquila y sin presiones para mantener el efecto. Al fin y al cabo, con un amigo las cosas se dan de manera diferente. Forzar la maquinaria solamente vale para arruinar la amistad.

¡Y no creo que quieras eso!

Cuéntame ¿Has tenido sexo telefónico con un amigo?

Yo sí he tenido esta experiencia con alguien que conocí en un bus. Nos hicimos amigos y un día hablando por teléfono terminamos teniendo sexo sin planearlo, ni pensarlo.

Cuando nos veíamos todo era normal, y sin embargo, a veces cuando hablábamos por teléfono la cosa se ponía diferente. Fue curioso. Una relación bastante buena que duró un par de años.

Sexo telefónico con colegas del trabajo

¡Ohh sí! Esto puede ser bastante intenso, y es que gracias a las constantes llamadas con ciertas personas en depende qué ámbitos, se pueden dar muchas situaciones donde termines teniendo sexo telefónico con un colega sin darte cuenta.

Bueno, esto tampoco pasa de la noche a la mañana y así como así. Normalmente tiene una preparación de la cual a veces no eres consciente, pero que se da. Y cuando pasa puede ser muy divertido.

Con este tipo de juegos hay que tener mucho cuidado para no tener problemas con los compañeros; ni con lo más importante también: tu rendimiento en el trabajo.

Recuerdo que hace unos años, hablaba mucho con una persona que no era de la empresa, pero que era proveedor de la misma. Hablábamos al menos una vez al día, cuando no más, principalmente por problemas con cliente y era tenaz nuestras conversaciones.

Al principio discutíamos un montón y no nos poníamos de acuerdo en nada, y nadie en mi empresa quería hablar con él porque era un proveedor muy jodido. Así que me tocaba torearlo a mí.

Sin embargo, ya sabes lo que dicen de las fricciones… Se creó una cercanía y una relación interesante que se volvió bastante intensa con el tiempo. Pasaron cosas buenísimas que aún me traen grandes recuerdos.

Casi pierdo una relación por él, y en todo el tiempo que hablamos nunca nos vimos en vivo. Nos conocimos años después en persona, pero definitivamente la química ya no estaba allí.

Sexo telefónico con tu pareja

Definitivamente esta es una opción que sí o sí debes ensayar con tu pareja. Por más sexting que hagan, por más modernos que sean, el sexo telefónico es una experiencia maravillosa que deben vivir juntos. ¿Y por qué?

Tres motivos:

  • Todos tenemos teléfono, o la mayoría por lo menos.
  • Porque la voz puede ser un estimulante súper erótico, y
  • No hay nada más divertido para hablar de fantasías y de cosas sucias en el sexo que hacerlo con una voz seductora por teléfono.

Si no puedes hablar de estas cosas en persona por pudor o por pena, el teléfono te viene genial. Elimina la mayoría de las presiones, y es de hecho la forma favorita de fantasear de muchas mujeres (y de bastantes hombres, aunque ellos tienden a ser más visuales).

Y si puedes hablar de sexo sin problema, es divertido para hacer algo diferente. El asunto es que es una alternativa más para encender la chispa y jugar en pareja.

Esto es algo que he hecho con muchas de mis parejas. ¿Mis motivos? Porque soy de la generación del teléfono en casa, qué te puedo decir, y porque me encanta que me seduzcan con la voz. Una buena voz y una buena historia, y estoy perdida.

Es una pena que estemos dejando el teléfono a un lado, o deshabilitado en casa (como es mi caso), porque estamos pasando a utilizar exclusivamente el móvil para hablar con amigos o clientes y ya, (como también es mi caso)… ¡Qué ganas de volver a las aventuras de antes! ¿No te pasa?

Ahora que me he confesado contigo, es el momento de que me cuentes tú. ¿Has probado el sexo telefónico? ¿Te gustaría vivir esa experiencia?

Por Diana Garcés

Me encanta escribir sobre mis experiencias y las dudas que tengo con respecto a mi sexualidad y las relaciones. Por ello he creado este espacio para hablar y compartir contigo lo que vivo y aprendo.

Una respuesta a «El Sexo telefónico nunca ha pasado de moda: ¡simplemente ha evolucionado!»

Yo también lo probé, y me hizo mucha gracia en su día. En especial porque me tocaba hacerlo a escondidas, en voz bajita y en medio de la noche, je.
Luego llegó internet y me trajo nuevas y maravillosas posibilidades. Pero esto no lo abandoné del todo. Me lo reservo para ocasiones especiales. 😛

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.

Por favor lee esto antes de enviar tu comentario. Los datos de carácter personal que me proporciones rellenando este formulario, serán tratados por Diana Garcés como responsable de Hablando de Sexo. La finalidad es gestionar los comentarios del blog. No se comunicarán los datos a terceros, salvo por obligación legal. Derechos: podrás ejercer tus derechos para rectificar, limitación y suprimir los datos escribiéndome a [email protected] Puedes consultar la la Política de Privacidad del Blog para mayor información.


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.