Disfrutar del Sexting
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Cómo disfrutar del sexting de manera segura (guía actualizada)

El sexting llegó tarde a mi vida. No fue hasta 2016 cuando realmente lo exploré de verdad: el chateo con imágenes, los audios, los mensajes que suben la temperatura.

Antes había probado algo del sexo telefónico y algún correo electrónico subido de tono, pero nada más.

¿Por qué tan tarde? No porque no tuviera con quién probarlo. Sino porque estaba en una relación, vivía con mi pareja, y cuando pasas tanto tiempo con alguien no sientes ni la necesidad y tampoco tienes la oportunidad de explorar ese terreno.

Lo gracioso es que cuando finalmente entré en el sexting, descubrí algo que no esperaba: las reacciones encontradas que genera este tema.

Desde quien lo defiende como lo mejor del mundo hasta quien opina que está arruinando la manera en que nos relacionamos. Como siempre, hay para todos los gustos.

Los que lo apoyan dicen cosas como:

  • “Es más seguro este tipo de contacto”,
  • “El rechazo duele menos”,
  • “Puedes hablar con más personas sin que se enojen o se den cuenta”,
  • “Es más divertido”,
  • “Puedes ser más tú, más auténtico”,
  • “No hay límites para ser como tú quieras ser”,
  • “Te evitas las denuncias falsas”

Los que están en contra dirán cosas como:

  • “Uy, eso es peligroso”,
  • “Es cosa del Diablo que quiere tentarnos y hacernos pecar”,
  • “No, esto es malo para las relaciones”,
  • “Nunca será tan bueno como lo presencial”,
  • “Hay muchos abusos y cosificaciones por este medio”,
  • “Se vive más el acoso cibernético”

Puedes tener un punto de vista diferente, claro que sí. No tienes que estar de acuerdo conmigo en todo lo que planteo, por supuesto.

Sin embargo te pido que dejes atrás ideologías y que abras un poco tu mente a otras posibilidades.

Yo me quedo con una postura intermedia, en este caso: el sexting puede ser muy divertido, muy placentero y perfectamente compatible con una vida sexual sana. Siempre que se haga bien. Y eso es lo que quiero contarte hoy.

Así que a la pregunta: ¿Disfrutar del sexting es posible? ¡Por supuesto!

¿Qué es el sexting exactamente?

El término surgió alrededor de 2005 y fusiona «sex» y «texting».

Consiste en compartir contenido íntimo a través del móvil o cualquier dispositivo electrónico como ordenador o table. Puede ser por medio de texto, foto, audio, vídeo o una mezcla de todo.

Y no sé tú, pero yo viví en la época en que llegó por primera vez el teléfono y el ordenador en casa.

¿Te acuerdas? cuando de un momento a otro, no solamente una persona en el barrio tenía teléfono.  De repente lo teníamos todos, ¡Y vaya revolución fue eso!

Por lo cual el sexting no es algo nuevo, aunque a veces lo parezca. El sexo telefónico, que vivimos muchos antes de la era del smartphone, es su predecesor directo.

Lo que ha cambiado es la variedad de formatos y la facilidad con la que podemos hacerlo ahora.

El sexting puede ocurrir con una amistad con la que hay química, con alguien que conociste por internet y con quien vas construyendo confianza.

Incluso puedes tenerlo con tu propia pareja como forma de mantener la chispa y hacer algo diferente.

Las tres formas de hacer sexting

El texto: por donde todo empieza

El primer contacto íntimo casi siempre es escrito. Y aquí hay algo que me parece importante decir. Si realmente quieres hacer sexting: aprende a escribir bien. Con claridad, buena ortografía y vocabulario adecuado.

Pocas cosas cortan el rollo tan rápido como una falta de ortografía en el momento justo.

El texto puede describir algo que has vivido, algo que fantaseas, o simplemente lo que se te ocurre en ese momento. No tiene límites de contenido, pero sí requiere que cuides la forma.

Puedes escribir y crear mundos compartidos

  • A nivel de contenido, puedes compartir algo que hayas vivido, algo que desees vivir, o simplemente fantasías que tengas en mente en el momento. Todo esto desde lo más sucio a lo más sano y sencillo que puedas imaginar.
  • A nivel de estructura, puedes recurrir a mensajes cortos que envíes durante el día, o bien mensajes mucho más largos. Todo ello te permitirá utilizar distintas dotes comunicativas.
  • A nivel de logística, puedes emplear muchos medios: mensajería instantánea, correo electrónico, portales de contenidos… Primando, claro está, las herramientas más seguras para este fin.

Para mí este es el primer paso natural al que llegamos cuando empezamos una relación virtual. Ya sea con alguien que conocemos, una pareja e incluso un extraño.

El primer contacto, normalmente es por medio de la palabra escrita.

Por eso mi recomendación es que aprendas a escribir bien. ¿Qué significa bien? Con claridad, concreción, y un léxico adecuado. Palabras completas y buena ortografía.

Nada desmotiva más que un pretendiente con mal manejo del idioma… Especialmente si tiene una ortografía horrorosa.

El audio: un susurro más íntimo

Hay personas para quienes la voz es más poderosa que cualquier imagen. El audio añade matices que el texto no puede capturar: el tono, la respiración, la cadencia.

Mi recomendación es que no finjas. Un tono forzado o artificial cuesta mantener y además no convence a nadie.

Sé tú misma, déjate llevar y escucha con atención a la otra persona. La conexión real se nota. No la finjas, a no ser que te paguen por ello 😉

Puedes conquistar con tu voz, como los locutores de radio

También es cierto que para algunas personas el audio puede ser más sugerente que el texto. A menudo, esto será así porque se les da mal el escribir, les incomoda hacerlo, o sencillamente porque usar la voz es mucho más práctico y rápido.

Sin embargo, una cosa es cierta: muchas veces cuesta conectar con el audio al principio de una relación.

¡Sobre todo si hablamos de sexo por internet!

A veces empezar con algo más inofensivo puede ser más fácil y manejable de realizar. ¿Por qué?

  • La longitud de los mensajes puede espantar, ya sea porque son demasiado cortos o por demasiado largos.
  • La forma de expresarte y los matices en tu voz pueden resultar atractivos, igual que pueden dar asco.
  • Y el contenido que introduzcas es importante para mantener la chispa o apagarla por completo.

Así que organiza tus ideas y modula bien tu voz, pero sin fingirla. Cuesta mantener un tono ficticio, excepto que seas actor de voz profesional.

Intenta ser claro y conciso y disfruta la experiencia. Déjate llevar y escucha atentamente a la persona con la que hablas. No pierdas la conexión por andar con prisa.

La imagen y el vídeo: el paso que requiere más confianza

Este es el nivel de mayor intimidad y también el que requiere más precaución.

Las fotos y los vídeos propios solo deberían compartirse cuando hay una confianza real con la otra persona, y con plena consciencia de lo que estás enviando.

No es algo para hacer en los primeros compases de una relación virtual, por mucho que el calor del momento lo pida.

añade una carga extra de intensidad con imágenes

Esto no es lo que harías con cualquiera, sino únicamente en aquella relación o relaciones donde ya te sientes realmente a gusto y en confianza con la otra persona.

En un caso así, solemos apostar por aumentar el nivel de intimidad, en busca de sentirnos más cerca y mejor conectados. Es entonces cuando optamos por relajarnos y abrir ciertos límites. Por ejemplo, puedes querer ver su cara y conocer sus reacciones, así sea por medio de una fotografía estática.

Y ojo, porque aquí viene la diversidad de opciones que le da a esto su jugo y sus complicaciones:

  • La implicación personal va de menos a más. Al principio, cuando este tipo de intercambio inicia, se recurre normalmente a enviar imágenes de terceros (gifs, memes o fotos), y las propias llegan tiempo después.
  • Y junto a la implicación, crece la intensidad. A veces se envían fragmentos de vídeo que contienen fantasías o condimentan el resto de la interacción… Y después de mucho tiempo, se generan vídeos propios.

Aunque ojo, ¡pues esto no aplica en todos los casos!

Puede que algunas personas lleguen a esto desde los primeros acercamiento de la relación; pero lo cierto es que para llegar a este punto hace falta tiempo, dedicación y buenas maneras.

Así que si estás construyendo una relación que vaya más allá del sexo, ten paciencia: las cosas se darán.

¿Por qué hacer sexting?

  • Porque puede ser divertido.
  • Porque añade variedad a la relación.
  • Porque mantiene la conexión cuando hay distancia,
  • O simplemente porque te apetece explorar esa parte de tu sexualidad.

No hace falta una razón de peso.

El deseo de conectar con otra persona de esta manera es completamente válido. Lo que sí hace falta es hacerlo desde la responsabilidad y el respeto, tanto hacia la otra persona como hacia ti misma.

El sexting se puede dar con:

  • Una nueva amistad con la que sientes química, y con quien quieres entrar en mayor intimidad ya sea porque la has conocido en persona o por Internet. Recuerda que hay aplicaciones para conocer personas por Internet e incluso hay quienes van un paso más allá y crean citas online donde puedes conocer gente nueva
  • Una amistad más avanzada, donde precisamente la conversación se ha hecho cada vez más íntima y están pasando al siguiente nivel…
  • O con tu pareja, porque es divertido hacer algo diferente y que los ponga a tono a los dos.

Al fin y al cabo, el sexting es una forma divertida de jugar en compañía de otros, y disfrutar de una manera sana que puede venir bien a la relación.

Sin embargo, siempre debes hacerlo con alguien que esté dispuesto a jugar y pasar un buen rato contigo.

Cómo hacerlo de manera segura

Antes de hablar de apps, hay algo más importante que cualquier herramienta: comparte únicamente aquello con lo que te sientas cómoda si mañana lo viera alguien que no debería.

Eso no es pesimismo. Es realidad. En internet no hay nada completamente seguro, y la mejor protección es no enviar nada que te genere un problema si llega a manos equivocadas.

Dicho esto, aquí van las recomendaciones concretas:

Elige bien a la persona

No hace falta que sea alguien que conoces de toda la vida, pero sí alguien con quien te sientes a gusto y en quien confías lo suficiente para este tipo de intercambio.

No muestres rasgos identificativos

Si envías imágenes o vídeos, evita que aparezca tu cara, tatuajes, lunares o cicatrices distintivas. Un editor de imágenes básico puede difuminar lo que no quieres que se vea.

Elige una plataforma adecuada

No todas las apps ofrecen el mismo nivel de privacidad. El WhatsApp es la opción más utilizada, pero no es la más seguro. Así que infórmate bien antes de empezar a utilizar una.

Crea acuerdos claros desde el principio

Entre los acuerdos pueden estar cosas como: sin capturas de pantalla, sin reenvíos, sin guardar archivos. Que quede claro antes de empezar para que no hayan malentendidos.

No hagas sexting bajo los efectos del alcohol o las drogas

En esos estados no eres tú quien decide realmente, y las consecuencias pueden acompañarte mucho tiempo.

Borra los registros

Los tuyos y pide que la otra persona haga lo mismo. Esto puede ser parte de los acuerdos, si así lo desean, hay personas que les gusta guardar el historial. Eso depende de cada pareja.

apps más seguras para el sexting

El panorama de las aplicaciones cambia con frecuencia, así que cualquier lista puede quedarse obsoleta de un momento a otro. Pero hay algunas que llevan tiempo ofreciendo buenas garantías de privacidad (que creo es lo principal a la hora de elegir):

Telegram es de mis favoritas. Permite encriptar conversaciones (activando el «chat secreto»), destruir mensajes automáticamente después de un tiempo determinado y proteger tu número de teléfono.

Signal encripta las conversaciones por defecto y tiene opción de autodestruir mensajes, imágenes y vídeos. Es de las más seguras del mercado.

Snapchat es la más popular para este uso, porque los mensajes e imágenes se borran tras ser vistos. Pero ya tuvo escándalos de seguridad en el pasado, así que no es muy fiable en este momento.

Confide encripta y autodestruye los mensajes una vez leídos, y no permite capturas de pantalla.

Las apps de mensajería habitual como WhatsApp, Instagram o Facebook son las menos recomendables para este tipo de intercambios, porque no están diseñadas con esa privacidad en mente y los registros son más fáciles de recuperar.

¿Realmente se puede disfrutar haciendo sexting?

La respuesta es un rotundo sí, se puede disfrutar del sexting, al margen de tus circunstancias personales.

Puede que no te guste, y puede que no sea lo tuyo porque no te sientes cómoda o segura… Pero una cosa es clara: el sexting forma parte de nuestra vida y hace parte también de nuestra naturaleza.

Somos personas sexuales (la mayoría), a las que nos gusta que nos vean deseables; y nos encanta hablar, expresarnos, comunicarnos de alguna manera.

En esos momentos de soledad e introspección, el sexting pasa a tomar más protagonismo porque queremos crear conexiones y mantener las que ya habíamos creado.

A veces lo usamos para para no sentirnos solas, otras veces para crear momentos de intimidad y cercanía. El asunto es que está tan cerca de nosotras, tan a mano, que es inevitable hacer sexting incluso sin darnos cuenta.

Entonces, mi pregunta es esta: ¿por qué no disfrutar de ello? ¿Por qué no hacerlo divertido y sobre todo de una manera más sana y responsable?

OJO con la información que compartas

Con esto no digo que te vaya a pasar algo malo, que no tiene por qué… Te digo que si pasa, seas responsable, porque no hay nada seguro en Internet.

Aquí no vale lamentarse de lo que no has prevenido cuando ves que todo se cae. No pongas de excusa las herramientas, el calor del momento ni la impresión que quieres dar para hacer cosas que realmente no quieres hacer.

Hay una canción que Sergio me puso hace un tiempo que dice que, cuando las condiciones no son satisfactorias, «mejor volver a casa y dormir mojada». Creo que aplica muy bien para esto del sexting.

Mejor dormir mojados que saltar del fuego y caer en la brasa.

Así que asume la responsabilidad de lo que compartes y de lo que haces con la información que te comparten a ti.

hablemos de responsabilidad

Asumo que si estás leyendo estas líneas es porque eres una persona que tiene curiosidad sana por un tema que o no conoces o quieres explorar más a fondo.

Por ende, eres responsable de cómo vas a interpretar lo que aquí leas de acuerdo a tu propia realidad y según tus propias experiencias.

La responsabilidad incluye lo que tomas fielmente, lo que interpretas libremente, lo que dejas a un lado y lo que haces después con lo que aprendas.

Dicho esto, ahora sí, a disfrutarlo.

Recomendaciones generales para disfrutar del Sexting

Primero que todo, no hagas algo que luego te arrepientas, ya sea porque te cause vergüenza o porque no quieres que una persona en concreto se entere.

Si ya tienes eso superado y quieres experimentar el sexting, ten presentes las siguientes recomendaciones:

  1. Evita las aplicaciones de mensaje de texto habituales como Skype, Facebook, Instagram o WhatsApp. Utiliza una herramienta más segura para el sexting.
  2. No envíes imágenes donde se vea claramente tu cara o algún rasgo distintivo tuyo, como un lunar, cicatriz, tatuaje o marca. Difumínalos con un editor de imágenes en caso necesario.
  3. Revisa muy bien a quién le estás enviando mensajes y fija una hora cómoda para este tipo de intercambio. No sea que te lleguen mensajes mientras estás en una reunión, por ejemplo.
  4. Evita el sexting con personas que recién estás conociendo y no tengas suficiente confianza.
  5. Crea límites y acuerdos claros con las personas con las que haces sexting. Es importante que haya claridad en el respeto por la intimidad de todas las personas involucradas.
  6. Si puedes borra inmediatamente todo lo que te envían, no guardes registro de las conversaciones, por más tentador que sea. Y pídele a la persona con la que hagas sexting que lo haga también. Recuerda que hay aplicaciones que lo hacen por ti, pero asegúrate que funciona bien.
  7. Pide que no se hagan copias de tus mensajes, imágenes, vídeos o audios que envíes.
  8. No hagas sexting mientras estás bajo los efectos de las drogas y/o del alcohol. Recuerda que en esos momentos no eres tú mismo y bajo su efecto puedes hacer cosas de las cuales con el tiempo te puedes arrepentir.
  9. No reenvíes con tus amigos u otros grupos lo que comparten contigo. Sé respetuosa para que los demás lo sean contigo también.

Ahora, con todo esto claro, ve a disfrutar del sexting mientras haces algo diferente y divertido.

Eso sí, ¡siempre desde el amor, el respeto y la responsabilidad personal!

disfrútalo sin culpa

Si has decidido hacer sexting, hazlo de verdad. Sin estar pendiente del qué dirán, sin cortarte a la mitad por vergüenza, sin hacerlo a medias porque no estás segura de si deberías.

Si vas a hacerlo, que sea porque quieres y porque te apetece. Y si en algún momento no te sientes cómoda, para. No hay ninguna obligación de seguir.

El sexting, cuando se hace desde la confianza, la responsabilidad y el deseo genuino, puede ser una experiencia muy enriquecedora. Como cualquier otra parte de tu sexualidad: ni mejor ni peor, simplemente una más.

Infografia Sexting

SexPregunta del día

¿Has probado el sexting alguna vez? ¿Fue algo que buscaste o que llegó solo? ¿Y si todavía no lo has hecho, qué es lo que más te frena? Cuéntamelo en los comentarios.

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Actualizado el agosto 13, 2026

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15 comentarios

  1. “Mejor dormir mojados que saltar del fuego y caer en la brasa.” Ufff no lo hubiese explicado mejor.
    Fluir, tener una mentalidad abierta, no sentir vergüenza, condicionamiento por el que dirán, es fundamentar para practicarlo.
    Leyendo lo que escribes Diana, sí que he practicado Sexting, inconscientemente…, o “conscientemente”, pero sin saber que era Sexting lo que estaba haciendo 😉 la experiencia, sí que ha sido buena, ¡ojo! Porque haciéndolo me he sentido cómoda, fluyendo con la complicidad de la otra persona, también tengo que decir que no he pasado del audio… lo haré en un futuro, quién sabe…
    Si decidimos y nos animamos a practicar Sexting, desde nuestra responsabilidad, teniendo claros nuestros límites, qué buscamos a la hora de hacerlo y adaptándonos a lo que nos hace sentir bien a nosotros, disfrutaremos de la experiencia, si no, mejor estarnos quietecitos 😉 y no estar «intranquilos» con lo que puede pasar por haberlo hecho.
    Me ha parecido muy interesante el post Diana, y sobre todo como dejas muy claro que la responsabilidad al final del camino es nuestra, Internet es lo que es, y si no tenemos claro las consecuencias a la hora de enviar algo, mejor pensarlo dos veces antes de hacerlo.
    Muchas Gracias por toda la información que facilitas para poder hacerlo con seguridad 🙂
    ¡Un fuerte abrazo!

    1. Hola Mariví, gracias por tu comentario y compartir tu experiencia. La verdad es el sexting es toda una experiencia que se vive bien cuando se hace con responsabilidad, amor y conciencia. Así que disfruta hasta donde puedas y sino pues mejor quedarse con lo que ya conoces. Un abrazo 🙂

  2. Hola Diana, sinceramente el término «el fenómeno de los packs» me era totalmente desconocido, sin embargo no el sexting.
    Desde mi punto de vista es algo fabuloso, rico e incluso gracioso. PEROOOO mucho cuidado, porque el sexting para conocer y establecer de buenas a primeras una relación con un DESCONOCIDO es peligroso.
    Sin embargo yo lo recomiendo mucho entre parejas, especialmente esposos donde muchas veces se olvida alimentar esa llama de la pasión.
    Gracias por compartir esta guía!

    1. Hola guapa, te invito a visitar mi canal de Youtube, el día 24 de abril hice un Instagram Live donde compartí tu comentario y di mi respuesta. (No dije tu nombre, no te preocupes). El vídeo estará público el 27 de abril en el canal de Youtube https://www.youtube.com/user/dimiga.
      Muchas gracias por escribirme y compartir tu visión de este tema. La verdad hay que hacer estas cosas siempre con responsabilidad y con cierta precaución, siempre 🙂

  3. Hola Diana! Que post caliente para estos tiempos de cuarentena, personalmente siempre fui desconfiada en estos temas de enviar mensajes calientes, tal vez por el miedo de que sean mal usados a futuro, ni que decir de enviar fotos o videos picantes, esto si que menos.
    Pero bueno, la verdad que leyendo toda la info y las recomendaciones que das para sentirse segura al momento de entrar en intimidad vía sms, vídeos o fotos creo que ayudas bastante y aclaras el panorama.
    Gracias a Internet y al sexting se puede tener otro tipo de experiencia, gracias por compartir.
    Abrazos!

  4. Hola Diana!!
    Genial estas recomendaciones para estos días de confinamiento en las que hay muchas parejas que lo están pasando separadas. La verdad que se ven tantos casos de aplicaciones o personas que luego cuando terminan la relación hacen uso de esas imágenes que te echa un poco para atrás pero también nos has dejado recomendaciones de aplicaciones mas seguras, así que gracias de nuevo.
    El sexting en una relación de pareja de muchos años es también una herramienta para «alimentar esa llama» como dice Marie.
    Gracias por las recomendaciones para disfrutar del sexting de una manera segura.
    Abrazos virtuales

  5. Con todas estas precauciones, lo raro será que haya quien haga mal el sexting… Pero siempre hay capacidad para la improvisación y para llevarnos sorpresas jajaja
    Estimo que esta guía nos ayudará a hacerlo bien sin importar con quién. 🙂
    Por cierto: genial apunte el de proteger los detalles que nos hacen más identificables. A veces no lo piensas hasta que no te llevas un disgusto, así que… Muy buena idea prevenir antes que curar.

  6. Hola Diana! andale!! yo practicando sexting y sin saberlo jajajaja. A veces lo practico con mi marido, nos sale de forma natural incluso estando cada uno en un lado de la casa. Así le pones un poco de humor y «picantez» al asunto que siempre va bien.
    Me ha encantado el post por lo didáctico y los consejos que das. Genial
    Un abrazo

  7. Lo que mas me gusta de tu post es lo que dices al comienzo, el sexo telefonico no ha desaparecido solo ha evolucionado, y es totalmente cierto, yo he sido webcam y actualmente soy acompañante para caballeros, y aunque parezca raro, son muchos los que incluso buscan el sexting por encima de cualquier otro contacto.
    Yo como mujer lo encuentro divertido, se pasa un buen momento, pera ellos es una fantasia que les despierta su libido, y a veces hablan mas de lo que pueden hacer jaja.
    Aqui lo importante es dar con una persona responsable, para evitar algun mal rato.

    1. Azucena, muchas gracias por compartirnos tu experiencia. Me parece genial lo que dices porque nos da una buena perspectiva de la realidad, que a veces no es tan fiable como quisiéramos creer 🙂

  8. Pienso que el sexting es una forma de llegar al placer sexual, pero no es tan importante y tampoco se debe establecer como una opción primordial, es solo una vía, un camino para conocer con más profundidad a ese amigo con el que comienzas a tener contacto, conocer a alguien nuevo, y mejor aún, hacer otro tipo de intimidad con tu pareja, lo malo es cuando se establece como una única forma de comunicación, las parejas que se toman muy en serio el sexting, luego lo establecen como única conversación a la hora de chatear. Yo por un tiempo usé el sexting con mi pareja, sobre todo cuando él viajaba mucho y era nuestra forma de desahogar las ganas, pero como en las relaciones que llevan mucho tiempo, incluso el sexting debe reinventarse o tal vez suprimirse. Para mi es una forma de experimentar el sexo, pero en estos momentos de mi vida ya dejó de tener la relevancia que tuvo en algún momento.