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La importancia de expresar las emociones de forma asertiva

Expresar las emociones de forma asertiva, debería ser tarea obligada en la escuela y hasta en el hogar. Pecamos mucho de que sabemos comunicarnos, pero a la hora de la verdad no es así.

Podemos irnos al extremo de comunicarnos demasiado hasta el punto de no dejar nada a la imaginación de nuestro locutor, ser herméticos completamente o hablar siempre con envidia, resentimiento o rabia y ese extremo tampoco es muy sano.

Por esa razón se vuelve importante y necesario aprender a comunicarnos, teniendo en cuenta que lo que digamos puede marcar la diferencia en las relaciones que construimos.

Para hablar de este tema, te traigo a una invitada muy especial. Ella es Meri Camats, coach de relaciones tóxicas que te ayudará a mejorar tu relación de pareja y decir basta a los desengaños.

Espero te guste su proyecto y me cuentes al final de todo, qué opinas sobre esto de expresar emociones y hablar desde tu ser más auténtico.

Hablar desde tu herida sin rozar la ajena

Es público y notorio que expresar las emociones es necesario. Y no es algo que se hayan inventado los libros de desarrollo personal y espiritual.

Expresar las emociones quiere decir ser honesto contigo mismo, ser coherente con tu esencia.

Cuando hablas desde lo más hondo de ti y das vía libre a tus necesidades no satisfechas, es un alivio.

Es un arte esto de expresar lo que necesitamos sin herir al otro. Es como hablar desde tu herida sin rozar la suya, pues has detectado tu necesidad y la del otro.

Esto a veces cuesta y lo dice una persona que ha sido muy dura a la hora de hablar y a veces ha utilizado el tono equivocado.

Es necesario exponer lo que necesitas pero, previamente a lanzar el mensaje, hay que hacer un calculo de cómo va a impactar en la otra persona. Por eso es importante medir las formas y el tono.

Aunque somos animales racionales, hay más de animal en nosotros cuando damos rienda suelta a la emoción contenida.

Vomitamos a bocajarro lo que estaba ahí adormitado, pero bien presente, y luego, lo decimos de una manera que nos entra la tan temida culpa después.

El monstruo de la culpa

No pasa nada si un día hablas mal a una persona, no te culpes por ello.
Lo has dicho lo mejor que podías en ese momento.

Lo que puedes hacer es disculparte acto seguido, no pedir perdón. Si la otra persona se lo toma de una forma exageradamente mal, la herida es suya. Tú haces bien como persona educada en pedir disculpas pero, cómo se lo tome tu interlocutor no depende de ti.

Cuando vamos a decir algo con el tono inadecuado, sería sano darnos cuenta. Pensar «ostras, ahora siento rábia». Saber que vamos a hablar desde la rabia nos permitirá interceptar el comentario hiriente.

Generalmente, si el tono es el adecuado, es decir amoroso, la otra persona va a recibir bien lo que vas a expresar.

En caso de no ser así, ya no es cosa tuya. Aunque no menos importante es saber cuándo decirlo.

A veces nos quema por dentro una opinión, un sentimiento y a lo mejor no toca en ese instante.

La paciencia y el tacto son las máximas virtudes para que las personas nos quieran a nivel social. ¡Que nos aguanten, vamos!

No hay que tener miedo a decir lo que piensas y sientes, además las personas auténticas están más cotizadas; eso sí, respeta el tono amoroso y el momento propicio.

Si sientes que tienes algo que te quema por dentro, es necesario para tu salud y no para tu ego, que lo digas.

Tienes que expresar tus emociones, no callártelas para que se enquisten y el día menos pensado explote tu corazón y tu boca saque veneno o bien, te quedes afónico.

Ser honesto no es ser mal educado

Si algo te hace daño, dilo. Pero ojo, decirlo no es carta blanca para ofender.

Como he dicho, requiere un esfuerzo activo el expresar lo que uno siente sin rozar el corazón del otro. No hagamos de nuestras emociones una estaca.

Antes de que te salgan úlceras, será optimo que expreses tu sentir desde el amor.

Si quieres mantener a familiares, amigos y compañeros de batalla de tu lado (que no a tu lado) tienes que ser asertivo, es decir, firme pero amoroso.

Lo malo de esta tendencia sana emocionalmente a ser honesto, es que hay quien lo usa para soltar lo primero que se le pasa por la cabeza, siendo así un abanderado de la verdad sin parangón.

Todos hemos conocido a algún espécimen que te dice «yo soy así» o en su defecto, «soy muy honesto, te diré las cosas a la cara».

Esto, traducido al lenguaje no moderno, de toda la vida, quiere decir: te diré lo que me venga en gana, sin miramientos.

Está genial emitir una emoción por nuestra parte, sernos leales a nosotros mismos y opinar lo que pensamos.

Los pensamientos internos son como volcanes en erupción, pero habría que estar seguro de que lo que vas a soltar te va a beneficiar a ti y a la vida del otro.

Si piensas, al menos tres segundos, en lo que vas a decir podrás calcular el impacto emocional de tu expresión en el otro. Por lo que podrás reformular tu petición emocional a tiempo

Es muy importante no herir, más importante que ser 100% honesto.

Has de ser sincero en lo importante, en aquello que sabes va a ayudar a la otra persona de verdad. Las personas que son realmente queridas y admiradas son aquellas que hablan desde el amor.

Es decir, mirar a las personas de otra forma a como las mirabas, supone tener una actitud de ternura y eso incluye las palabras y el tono empleado como guarnición.

No está reñido el expresar tu esencia con el no ofender. Se puede. Cuesta, sí. Que al principio pensarás que no es una expresión completa de todo lo que tu corazón abarca, sí.

Pero es mejor saber conjugar la expresión de tu emoción de manera adecuada para no herir.

32 respuestas a «La importancia de expresar las emociones de forma asertiva»

Hola ! Me gusto mucho este post, y la verdad es que me apunto unos consejitos! jaja
Yo suelo ser una persona muy consciente de mis emociones y puedo decirlas bien, o aguantar el momento indicado en que me encuentro tranquila para hacerlo.
Peeero tengo que hacer mea culpa en reconocer que a veces me pongo insistente con los temas, cuando quizas mi interlocutor ya no quiere escucharlo mas. Asi que ser asertivo supongo que es tambien entender que las cosas se dicen una vez.
¡Pero cuesta! Jaja igualmente estos consejos me los dejo guardados para releer apenas los necesite! 😉
Gracias por el post!

Nai, es verdad que ser asertiva en la comunicación tiene muchas patas y no siempre es sencillo saber andar bien con todas ellas. Así que lo importante es que lo reconoces, sabes qué pasa. Ahora el tema es ¿Cómo vas a hacer para cambiar eso y ser más consciente a partir de ahora? Puedes hacerlo, puedes comunicarte mejor y cambiar patrones, requiere mucho trabajo, pero posible es.
Un abrazo,

Hola Diana,
Me ha encantado el artículo escrito por Meri.
Este tema me apasiona, la verdad.
Además he vivido una experiencia reciente que me ha hecho recordar todo esto y aunque me costó hablar sin dañar al otro, creo que fui capaz de expresar desde lo que sentía y con amor, aunque no fue fácil porque sentía mucho dolor. Pero actué desde el corazón y cuidando mucho las palabras y la forma.
Sentía mucho amor por esta persona y aunque de primeras ciertas emociones me pedían hablarle de otra forma, conecté con ese amor, y con el hecho de que sé que «la inconsciencia» muchas veces ,nos lleva a equivocarnos y en la esencia del ser no está la pretensión de herir con nuestros actos, aunque estos sean equivocados o al menos así lo percibamos del otro.
Pero estoy de acuerdo que hay que pensar antes de reaccionar qué es lo que vamos a decir y tener en cuenta el daño que pueden causar nuestras palabras.
Qué acertado que está en el otro, como se tome las cosas que decimos y cuando su reacción es muy exagerada. Es su herida sin duda y no debemos sentirnos culpables.
No coincido, con estas personas que comentas que dicen «yo soy así» y se tachan de honestas y de decir todo a la cara y como les sale. Ofenden y su sentido de la honestidad está distornionado.
Un abrazo y gracias por este post, el cual he disfutado mucho.

Irune, qué grande eres. La verdad es que no es sencillo hablar desde el amor cuando hay tanto dolor de por medio. Sin embargo cuando se logra es fabuloso y estoy segura que coincides conmigo en que es mejor que hacerlo desde el despecho y el miedo. Así que felicidades y bien por ti mujer. Eres impresionante 🙂
Totalmente, ese frase de «yo soy así», hace mucho daño y es una excusa que damos todos para pasar de todo y quedar «bien», cuando no es así, lo que hacemos es demostrar nuestra inseguridad y miedos que tenemos, pero bueno, eso lo descubrimos con el tiempo. Como todo.
Gracias guapa por compartirnos tu experiencia 🙂

Hola!
De pequeños aprendemos muchas cosas. En casa, en la escuela por ejemplo, nos enseñan a resolver ecuaciones. Pero no hay ninguna asignatura que trate la educación emocional. Saber que es lo que sentimos en cada momento y saber manejarlo. Si lo aprendieramos de pequeños como aprendemos a atarnos los cordones de los zapatos de adultos seríamos capaces de expresar lo que sentimos sin temor a equivocarnos o a hacer daño a los demás.
Besos a las dos.

Karina, ya te digo yo que el mundo sería muy diferente, me lo imagino y lo veo fabuloso. Creo que si empezamos a tomar conciencia del tema, luego podremos ayudar a las personas pequeñas que tenemos en casa a hacerlo mejor y ser más asertivos a la hora de comunicar. Al fin y al cabo, la educación empieza en casa y puede ser una bonita y buena forma de ayudarles y ayudarnos a nosotros mismos 🙂
Una idea loca, pero bueno, soñar está bien 🙂

Tengo un conocido que bajó el cobertor de la sinceridad, expresa todo lo que surge en sus pensamientos. A veces generado por emociones temporales. Y aunque luego solícita disculpas, si nota su equivocación. Ya cometió el exabrupto.
Por otra parte en cualquier entorno laboral, familiar, etcétera. Creo que nunca debemos dejar de lado el respetó por el otro y la empatia. Ya que podemos emitir un opinión, si fuera necesario, sin afectar negativamente al otro. Como no nos gustaría lo hicieran con nosotros mismos. Excelente publicación.

Reina, el respeto ante el otro es súper importante y necesario para todo en la vida, que luego andamos pidiendo más disculpas que hablando con las personas. Así que está muy bien ser sinceros, pero nunca deberíamos olvidarnos lo importante que es el respeto y que una vez hagamos daño, recuperar la confianza es muy complicado :/

Saber decir en su momento adecuado lo que sentimos es lo más saludable. Muchas personas les cuesta ser asertivos porque le dan miedo el decir las cosas tal como lo siente por miedo a como reaccionarán los demás. Excelente post, y sin duda vivir desde la culpa nos puede hacer mucho daño. Creo que no podemos controlar el hablarle bien o no a los demás, a veces explotamos y es la mejor vía para sacar lo que llevamos dentro de hace mucho tiempo.

Ufff cuando salen esas cosas que guardamos puede ser peligroso para uno y para las personas que están alrededor. Por eso aprender a gestionar tus emociones es sumamente importante. Tal cual guapa, muchas gracias por tu comentario. Un abrazo 🙂

Hola Meri!
Qué buen post realmente! Todo un manual a seguir para no quedarte con las cosas adentro pero a la vez no herir a la otra personas.
Nunca descuidar el tono y buscar el momento adecuado.
Y finalmente como bien dices, si a pesar de tener todos esos cuidados para tratar de expresar lo que te está doliendo, recibes una mala contestación, ya pasa a ser problema de la otra persona.
En mi caso particular, cuando tengo la rabia a flor de «palabra», he tomado la costumbre de esperar al otro día, para decir lo que pienso. Es un gran ejercicio, pero cada vez sale mejor.
Saludos!

Florencia qué bien. Claro que es un gran ejercicio y debe escocer un montón, pero como bien dices merece mucho la pena porque lo mejor es ver que es posible, que lo consigues y que eres capaz de dominar tus emociones y hacer las cosas con corazón y cabeza al tiempo 😀

¿Quién no se ha encontrado con un “yo soy así” en la vida? La verdad es que el ser honesto e integro es una cosa y otra es llevar la sinceridad a grados de franqueza que nos llevan a los linderos de “duélale a quien le duela”, y es que todo comienza con ese lenguaje interno que nos hiere y el mismo se traspasa a decirle al otro lo mismo hasta el punto de ser hiriente y sarcástico. Me gusta cómo la abordado Meri, su forma de escribir me gusta mucho y es importantísimo coincidir con este tipo de lectura que tanta falta hace en este mundo virtual por el que siempre nos movemos. Un abrazo para ambas y gracias por compartir.

Decir las cosas sin herir, se hace lo posible pero a veces es complicado decir algo y que la otra persona lo tome bien, pero como bien dices ahí si ni modos, en mi caso yo trato de decir las cosas lo mejor posible, solo que como hablo golpeadito, no soy capas de hablar meloso, entonces no siempre es bien recibido lo que digo, así sea con la mejor intención del mundo, solo los que me conocen muy bien, saben que digo las cosas con buena voluntad.

Madre, creo que todo está en la intención, si uno lo dice desde el corazón, lo que opinen los demás es cosa de ellos y el cómo quieran trabajar este tema, pues ya verán ellos. Así que a seguir siendo tú misma, hablando con honestidad desde el corazón, eso siempre funciona 😀

Totalmente de acuerdo, se puede ser honesto sin herir profundamente a los demás. Hay que tener en cuenta que las palabras no se las lleva el viento sino que pueden calar muy hondo y nunca se sabe. «No hagas lo que no quieres que te hagan». Un abrazo. ❤️

Me encantó. De verdad que lo que decimos puede marcar la diferencia en las relaciones que construimos con los demás.
Hay un dicho que me gusta mucho que dice que si lo que vas a decir no es mejor que el silencio no digas nada, y es muy cierto, a veces nos dejamos llevar por el impulso del momento sin importar en las consecuencias. Creo que debemos aprender a expresar nuestras emociones correctamente y a hablar sin herir a los demás. Para ello, lo mejor es no hacerlo cuando estamos de mal humor o cuando nos acaba de pasar algo, porque tendemos a desquitarnos con el otro, y él o ella termina pagando los platos rotos de nuestras situaciones.

Totalmente Luisa, debemos aprender a gestionar nuestras emociones para decir las cosas con asertividad. Y ese dicho me encanta, a veces creemos que tenemos que decir algo si o sí, y a veces no es necesario. Simplemente debemos callar y eso es mejor que cualquier cosa, sin embargo creemos que debemos siempre hablar y no es necesario, el silencio a veces dice más que cualquier palabra 🙂

Qué importante la asertividad y qué complicada a veces ponerla en práctica para no pasarnos de agresivos ni de pasivos. Los humanos somos los únicos animales que podemos comunicarnos con palabras pero es no quiere decir que dominemos la comunicación.
Me parece muy bueno el consejo de Meri de pararse a pensar 3 segundos en el impacto que va a tener lo que vamos a decir. Aún así debo admitir que a veces me cuesta elegir el tono adecuado y reformular lo que quiero decir para que suene agresivo. Como suelo decir, tomar consciencia es el primer paso para mejorar.

Dorit el tema del tono es todo un trabajo que todos debemos hacer, sobre todo porque no sabemos cómo van a reaccionar los demás a él. Aunque como dice Meri, eso ya no es problema nuestro, o al menos no debería serlo. Nuestra responsabilidad es expresarnos con amor y hacerlo desde la asertividad, que no es sencillo. Nadie dice que lo sea 😀

Hola Meri y Diana! Excelente artículo que nos comparten.
Concuerdo de que hoy en día nos llenamos la boca diciendo yo se comunicarme pero al siguiente minuto estamos hablando mal no solo a la pareja sino en general.
Esta muy bien decir lo que sentimos y pensamos pero primero debemos saber que es en verdad lo que sentimos, pensamos y queremos porque si nosotros no somos capaces de saberlo peor lo va saber nuestra pareja o las otras personas.
Luego saber comunicarnos con tacto como dices es muy importante para que las palabras no dañen o se las mal interpreten.
Muchas veces decimos cosas que son tomadas o entendidas de tal forma que no era lo que queriamos decir.
Gracias por este artículo, ayuda bastante a ser mas conscientes a la hora de expresarnos.
Abrazos!!

Gabi totalmente, a todos nos viene bien aprender a ser más conscientes a la hora de comunicarnos, que si fuera fácil no tendríamos esta conversación, por eso hay que trabajar todos los días, poco a poco en ello. Nos volveremos cada vez mejores, eso sí 🙂

Muy interesante el tema de esta publicación. La comunicación es importante en todo ámbito humano. Estoy de acuerdo en cuidar el tono amoroso cuando tenemos algo que decir y que sabemos que va a causar escozor. Mi regla es, primero la verdad; si es cierto lo que vas a decir, puedes decirlo. Pero sin olvidar el amor. La verdad siempre es difícil de escuchar, por eso quien la dice debe hacerlo con amor. Dijo Pablo «si entendiese todos los misterios y toda la ciencia… y no tengo amor, nada soy.»
En lo que no estoy de acuerdo con este artículo es en que sugiere «No pasa nada si un día hablas mal a una persona, no te culpes por ello.» Sí pasa, claro que pasa, porque cuando hablamos mal estamos usando las emociones equivocadas y muy probablemente las palabras equivocadas, y entonces hay riesgo de hacer lo opuesto a lo que la propia autora recomienda, es decir, olvidarnos del «tono amoroso».
Tampoco estoy de acuerdo en que sugiera a quien habla mal a otra persona, disculparse pero no pedir perdón. Y dice que si el receptor se lo toma demasiado mal, es su culpa. No lo creo. Yo pienso que somos responsables de lo que decimos y del tono que usamos, entonces cuando reconocemos que hablamos mal, que no usamos las mejores palabras ni el mejor tono, la responsabilidad es nuestra y pedir perdón es necesario. Pedir perdón es decirle a la otra persona «me importa tu feedback, me importa restaurar esto, me importa lo que sientes». Una disculpa es como «pues ahí te dejo mi disculpa y si no la aceptas es tu rollo». No. Creo que con gente que tergiversa nuestras palabras, efectivamente hay que poner distancia, pero si reconocemos que fuimos nosotras quienes hablamos mal, hay que responsabilizarnos y pedir perdón.
Es lo que pienso.
¡Saludos!

Ere muchas gracias por tu comentario. Yo esto lo veo de la siguiente manera. Si te has equivocado y has sido ofensiva porque tu opinión la diste desde la rabia, el rencor, dolor y odio. Pedir perdón es importante, porque desde luego ha sido veneno lo que has trasmitido. Sin embargo, si eres consciente de que tus palabras y lo que expresabas lo hacías desde el amor y la autenticidad y la otra persona se siente mal u ofendida, eso es cosa de esa persona, no tuya. No tendrías porqué pedir perdón ahí, es que ni disculpas, porque tú no tienes la culpa de sus historias, eso es cosa de cada cual.
Pero sí, hay que responsabilizarse de lo que dices y por eso es importante hacerlo desde el respeto, el amor y la asertividad 🙂

Hola Diana y Meri,
Estoy muy de acuerdo con que es importante ser sincero y expresar cómo nos sentimos, pero siempre desde el respeto. A veces siento que estoy tan enfadada que mientras las palabras salen de mi boca estoy haciendo daño, y 5 minutos más tarde estoy pidiéndome perdón y arrepintiéndome de lo que he dicho.
Por tanto, si cuando tengo ese momento de soltar veneno, me parara y esperara 5 minutos, podría pensar en las palabras correctas. Como bien dice Meri, se trata de expresar lo que sentimos, pero que también esa información tenga algo que aportar a la otra persona.
Un saludo y gracias por la reflexión!

Sofia, qué bien lo que dices y qué acertado es. La verdad es que podemos ser muy malas con lo que decimos y está genial decir lo que sientes y piensas en el momento concreto, pero también es cierto que debemos pensar mejor esas palabras para no hacer daño y sobre todo para no irla a cagar y estarnos arrepintiendo, que eso creo yo que no es nada bueno a la final, porque nada peor que vivir arrepintiéndonos a toda hora de decir lo que sentimos en determinados momentos.
Así que como conclusión a meditar un poco antes de hablar y sobre todo no hacerlo desde el odio, la rabia o el rencor, que eso es lo peor que podemos hacer 😀 Un abrazo guapa 🙂

Muy interesante este post sobre la comunicación asertiva, algo totalmentw necesario pero no siempre fácil.
Estoy totalmente de acuerdo en que hay que expresar lo que llevamos dentro, lo que sentimos pero sin dañar al otro. Hay que ser sinceros pero no herir, aunque no sea fácil y tengamos que contar hasta 10 antes de hablar

Pues yo soy honesta y tambien me he enfermado por no decir lo que siente porque aquella vocecita me dice no es el momento, pasa el tiempo y lo olvido pero cuando se vuelve a tocar la herida que JAMÁS sana porque hay heridas así por mas que las queremos maquillar siempre vuelve con intensidad y lo peor es que el tono ya no es tan sutil, no se si sea maleducada, honesta o agresiva pero mi tono de voz es mi problema. 😉 Claro solo en los momentos y con ciertas personas me sucede… eso creo 😛

Hay Zuni nos pasa a todas, a mí también me cambia el tono de voz, ya te digo y es una putada porque quieres estar tranquila, decir las cosas bien, pero esa personita que tienes dentro quiere tomar protagonismo y hacer de las suyas y luego quedaos como unas histéricas por no saber controlar nuestras emociones, cuando ya no hay manera de controlarlas, es así de simples :/

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