Como ligar hoy
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Ligar por Internet esta mal visto ¿Por qué?

Encontrar pareja, tener citas online o ligar por Internet, todavía está mal visto por el 26% de los españoles.

Es lo que se llama prejuicio, puesto que el 80% de los mismos nunca lo ha probado.

Vamos a relatar una situación muy habitual.

Estás en una cena con amigos/as, o de navidad, y surge la típica pregunta que alguien le hace a una pareja: ¿cómo os conocisteis?”.

Y hasta ahí, ningún problema… O eso cabría pensar, porque a todo el mundo le gusta contar las mejores partes de su vida y compartir eso que les hace sentir orgullosos.

Pero resulta que hay una forma de encontrar a una pareja en la actualidad que a menudo conlleva una tacha social, a pesar de ser cada vez más frecuente: por internet.

Y, claro está, en esas ocasiones la preguntita te toca la moral.

Si se conocieron en cualquier otra circunstancia que no sea a través de una página web, lo relatarán con pelos y señales; pero si ha sido a través de cualquier página o app de contactos, lo harán con la boca pequeña.

Incluso puede que tengan pactada una historia de cómo se conocieron que sea más “normal” y “socialmente aceptable”.

Podrían perder la vergüenza y responsabilizarse de su propia historia personal, claro que sí; pero los hay que prefieren encajar y no ser mal vistos antes que ser fieles a su relato vital.

Por eso algunas personas, ante estas preguntas, te pueden contar historias que parecen sacadas de alguna película romántica de domingo por la noche.

De hecho, esta es una escena típica de comedia romántica: te pasas el tiempo evitando hacer esto o aquello por el qué dirán, y sospechando que aquellos que te conocen de repente te van a rechazar y pensarán mal de ti.

Y la cruda realidad es que no puedes enfrentar las reacciones ajenas con entereza, y dejando que cada cosa termine en su lugar.

Sinceramente… Parece mentira que en pleno siglo XXI todavía tengamos que estar pendientes de las pendejadas moralistas que tanto nos han reprimido en el pasado.

Y, peor todavía, de las nuevas pendejadas que son el mismo perro con otro collar.

No es que parezca mentira, sino que es absurdo. ¿Verdad?

Y en este tema de las relaciones hay de todo y para todos los gustos…

Así que puedes tener suerte, o puedes darte de frente con situaciones delirantes.

El problema con esto de ligar, como pasa con muchas historias en este mundo, está en que hay personas que no pueden aceptar que tú no hagas las cosas como ellos las hicieron, las harían, o creen que están bien hechas.

Por eso, y como en muchos otros aspectos, estas personas se atribuyen a sí mismas una postura de superioridad moral.

En el tema de las relaciones y las citas, por cierto, estamos hablando de casi el 30% de la gente que vive en España que se cree mejor que tú por haber encontrado pareja a la vieja usanza.

Pero los datos son tozudos y la realidad es una ramera despiadada.

Los colectivos que se ofenden por esto están muy claramente delimitados.

Solo personas mayores, del entorno rural o muy conservadoras se escandalizan porque uses internet para encontrar pareja o para tener sexo sin compromiso.

Y no es que importe mucho a estas alturas, pero…

¿De dónde vienen los prejuicios sobre el uso de internet para relacionarnos entre nosotros?

De cómo internet se ha revelado como la herramienta definitiva para encontrar pareja, hay numerosos estudios que lo aclaran.

Y es que resulta que internet se ha convertido en la herramienta definitiva para relacionarse con otros y encontrar pareja, y sus conclusiones son las que asustan al común de las personas.

Sin ir más lejos, uno de estos estudios fue dirigido por la famosa psicóloga Tracey L. Anderson, que imparte clases en la Universidad de Bryan en Estados Unidos; y que además dirige el departamento de relaciones humanas interpersonales del Estado de Texas.

Esta celebridad en el campo de la psicología concluyó que mucha gente asocia ligar por internet a ser un friki, ser tímido, un depredador sexual, o tener algún problema físico o mental.

Y no tendría por qué ser negativa esta asociación, pero también es cierto que quienes lo tienen más difícil para el cara a cara se buscan otros medios.

Y es muy común pensar que, por el hecho de que no tienes por qué dar la cara en ningún momento, quien acude al contacto virtual “siempre” lo hace con fines espurios.

Sin embargo, para otras personas el hecho de no tener que dar la cara se convierte en una libertad absoluta para ser simplemente ellos mismos, tanto para bien como para mal.

De ahí que todo el mundo le encuentre su atractivo al tema de ligar por internet.

Lo lamentable aquí es la asociación de cualidades personales y tendencias a personas que no tienen por qué hacerles justicia; lo que se convierte en un estigma para ellas por simple generalización.

Esto es algo que hemos dejado de hacer en muchos otros contextos, pero que aquí todavía repetimos hasta la náusea.

De hecho, hay un meme bastante famoso sobre las “reglas de internet”. Algunas de estas dicen así:

  • No hay mujeres en internet; todas son hombres.
  • No hay hombres en internet; todos son niños.
  • No hay niños en internet; todos son policías encubiertos.

Esta clase de coletillas definen bastante bien dos cuestiones paralelas, y la primera va de la mano con la segunda, por cierto.

Y es que, aunque propuestas como estas sean estereotipos y hagan su buena parte de daño; también reflejan situaciones en cierta medida realistas y lo bastante habituales como para ser reconocibles casi que a simple vista.

Que haya impostores por la red es tan frecuente como que los haya en el mundo físico, ya que uno permea en el otro y lo penetra.

O, dicho de manera más simple; son el mismo mundo usando diferentes canales de comunicación y presencia.

Asúmelo de una vez: tienes las mismas probabilidades de topar con farsantes en cualquier momento y lugar de tu vida, y da igual si estáis cara a cara o por internet.

Así que, cuando se supera el tema de la generalización y la estigmatización, aparece un segundo problema: la concepción del amor romántico influenciado por la cultura pop hollywoodiense, literatura romántica y otros tantos colectivos con sus propios idearios e imaginarios.

Se resume de una forma bastante sencilla: tú no puedes perseguir activamente el amor ni demostrar abiertamente tu interés por los demás.

La gente cree que el amor te tiene que encontrar, o algo así como que tiene que ser el destino, o un flechazo, o un evento fatídico e ineludible lo que te una a tu pareja.

Que ese primer contacto con otro no se puede forzar. Que no ha de surgir de ti ni de tu interés, sino que te atraviesa de repente y te consume a partir de ahí hasta que; o bien conectas con la otra persona, o bien te rechazan y te toca gestionarlo y desapegarte de esos sentimientos que te invadieron.

Un castillo en el aire que ya era hora que alguien asaltase.

Lo que sí está claro es que los moralistas hacen mucho ruido, porque siempre lo han hecho. Pero tratemos un asunto curioso.

Las relaciones que han comenzado sin internet tienen más probabilidades de acabar mal.

¿Por qué? La respuesta es sencilla

Si entras en internet, lo habitual es que aproveches para quitarte todas las máscaras y entres en la política de todo menos marear.

Entonces, dejas muy claras las cosas: lo que te gusta y lo que no, lo que buscas y lo que no, lo que ofreces y lo que no, lo que estás dispuesto a comprometer y lo que no… Y así sucesivamente.

En internet, lo normal es indicar desde el principio tus gustos, tus preferencias sexuales y tu estilo de vida.

No quieres conectar con alguien que no pueda comprenderlos ni compenetrarse contigo, así que pones tus circunstancias como filtro inicial.

De este modo, sucede que es muy posible que la persona que contacte contigo sea muy afín a ti.

Pero ojo, cuidado con los parecidos, porque estar con alguien demasiado semejante a ti se diferencia en pocos grados de masturbarse, y la idea de una relación es más bien complementarse y crecer.

Y no te preocupes si no encuentras el equilibrio en esto… Porque lo interesante de estar buscando es que también pueden encontrarte a ti mientras lo haces.

En cambio, por muy fácil que sea iniciar un contacto o una relación de pareja de manera tradicional (especialmente mediante los sospechosos habituales: la disco, el trabajo y el gym); también trae mayores problemas para concretarla y hacerla duradera.

Como en la vida real tenemos que guardar las apariencias a toda costa para sobrevivir en nuestro entorno, sucede la putada del baile de máscaras.

En cualquier entorno social, sea el que sea, hay grandes probabilidades de que esa persona que despierta tu interés no se esté mostrando abierta y honestamente en los entornos que compartís. Es decir, de que ande haciendo la jugada del camaleón.

A menudo, para saber cómo es una persona en realidad tienes que pasar suficiente tiempo con ella para poder ver un patrón consistente en su comportamiento y su pensamiento en todos los contextos posibles.

Tanto en internet como en la vida real podemos escondernos detrás de una máscara, ir a pecho descubierto o cualquier cosa entre medias de eso.

Por esto, mi consejo es sencillo: decidas lo que decidas al respecto del medio que te gusta más para relacionarte con los demás, no escondas ni engañes.

Todos conocemos lo que se siente cuando la persona que quieres te traiciona, y lo que se siente cuando te pillan en medio de una traición, y no mola nada…

Así que ya sabes: a ser legales.

Por lo pronto, pasa de ese 26% de antiguos y nuevos moralistas que quieren que todos veamos el mundo usando sus gafas, y atrévete a conocer gente nueva por internet.

Como tantas cosas en la vida, bien hecho trae muchas cosas positivas. Lo de enseñaros a hacerlo bien, nos lo guardamos para nuestra comunidad de aprendizaje.

Por lo pronto cuéntanos: ¿Qué opinas sobre ligar por Internet? ¿Lo has hecho? ¿Qué tal tu experiencia?

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