Squirt mujer buscandolo
|

Squirting: eyaculación femenina

Squirting hace alusión a la eyaculación femenina o como también se conoce “orgasmo húmedo”. Así es, las mujeres también podemos eyacular, como hacen los hombres. Aunque con ciertas diferencias, desde luego.

Se dice que el fluido que expulsa la mujer cuando eyacula es generado por las glándulas de Skene. No todas las mujeres las poseen y aunque algunas las tengan no quiere decir que hayan logrado eyacular durante sus relaciones sexuales, así hayan tenido orgasmos.

De hecho, hay pocas evidencias de mujeres que han disfrutado de este tipo de orgasmos, que según dicen es espectacular.

Es necesario tener en cuenta que el líquido que genera la mujer cuando se encuentra excitada, no es el mismo que se genera al eyacular.

La mujer puede estar muy húmeda, excitada, lubricada, pero no necesariamente quiere decir que haya tenido un orgasmo húmedo.
Seguramente si lo has tenido sabrás la diferencia, pues al parecer es sumamente intenso.

Se dice que la mujer que lo va a experimentar (o lo ha experimentado) durante su relación sexual o masturbación, al principio piensa que se ha orinado porque sueltan mucho líquido y esto puede causar confusión.

Según he investigado, éste es un líquido blanco, casi transparente y con un sabor mucho más suave que el semen.

Si sabes manipular tu cuerpo, llegar a un orgasmo húmedo puede ser una nueva experiencia a considerar y sobre todo a experimentar.

Por mi parte, aquí les dejo un apartado de un libro que leí donde aprendí sobre esta palabra y su significado.

Les recomiendo la saga completa, sobre todo a los que les gusta el DBSM porque sino no lo disfrutarás igual. En esta escena habla precisamente de cómo la mujer llegó a experimentar su primera eyaculación y lo que pensó antes, durante y después de haberla tenido. Tal vez eso nos da una idea a todas…

Lo que sigue a continuación es bastante explícito y con un lenguaje muy crudo (carnal). Así que si eres susceptible a escenas de sexo subidas de tono, lo mejor es que no sigas leyendo y ve directamente al final de la nota 🙂

—Estás siendo una buena chica, Kimberly. Creo que te mereces una recompensa. — Lamió sobre su clítoris, de arriba hacia abajo, lenta pero deliberadamente, llevándola justo sobre el borde. Cada firme fricción le apretaba las entrañas un poco más.

Autora: Cherise Sinclair
Libro: To command and collar
Serie Club Shadowlands No. 6
Pág. 293

Completamente excitada, y maldito sea, la hacia sentir como si ella no tuviera control sobre absolutamente nada, ni siquiera sobre su cuerpo. Atada, sin poder moverse, un plug gigante en su interior, ya se había corrido, y ahora él estaba… muy fácilmente… demostrándole que podría llevarla al clímax otra vez.

—Veamos lo apretada que estás con tu juguete favorito todavía adentro, — dijo el Maestro R. Se incorporó y abrió́ la cremallera de sus shorts. Kim se quedó con los ojos abiertos cuando presionó su erección en contra de su entrada y comenzó́ a avanzar lentamente hacia adentro.
Oh no. Demasiado grande. Excesivamente demasiado grande.

—Espere. No.
Su piercing golpeó, deteniéndolo. Se movió adoptando un nuevo ángulo, y el metal entró, una presión firme deslizándose a lo largo de su parte interior.

—No entrará, maldición. Es demasiado grande.
—No, Kimberly. El juguete que escondiste es grande. Yo soy normal. —Se inclinó hacia adelante sobre sus antebrazos y la besó, jugando con sus labios. Sosteniéndola estable por dentro durante un minuto.

Su ancha mano le acariciaba los pechos. Los pellizcos sobre sus abusados pezones le hicieron arquear la espalda.

Y entonces reanudó el empuje de su pene hacia adentro, inexorablemente, como un buque cisterna forjando a través del océano.

La miraba a los ojos, sonriendo sutilmente cuando ella había intentado contonearse para liberarse.

—¿En serio duele, sumisita?
—¡Sí! —Bajo su persistente mirada, ella corrigió́ de mal humor—. Un Poco. No. Pero no es cómodo.
Las comisuras de sus ojos se estrecharon, y le susurró,

—No pensé́ que lo sería. —Y continuó hasta que estuvo finalmente, completamente adentro. Las bolas chocando contra su culo. Dios, estaba tan llena que le era imposible respirar. Estirada, dolorida, palpitante.

Cerró los ojos y se estremeció́. Estaba sobre ella, dentro de ella, y la sensación de ser tomada… estando indefensa… era aterradora, y todavía no, porque él la estaba observando tan atentamente que ella podía sentir el calor de su mirada.

—Mírame a mí, gatita. —Su voz se había vuelto ronca.
Abrió́ los ojos y quedaron atrapados en los suyos. Intensos.
—Bueno, —murmuró, y sus empujes cambiaron cuando impactó en contra de ella con movimientos cortos, sólo parcialmente. Con el plug anal, su piercing frotaba aún más firmemente sobre ese sensible lugar de su interior. Golpe tras golpe.

La presión en su parte baja se intensificó hasta convertirse en una estremecida y desesperada plenitud.

—Necesito detenerme. Necesito ir al cuarto de baño.
—Oh, yo creo que lo que te pasa es otra cosa, mi tesoro.
—Se estiró hacia abajo, se humedeció́ los dedos, y acarició sobre su clítoris, sin nunca detener el empuje determinado.

Demasiado. El plug anal enviaba extrañas sensaciones zumbando por su cuerpo. Su implacable dedo la frotaba por fuera y su adornada polla por dentro, como si hubieran atrapado a su sensible clítoris entre ellos, empujándola despiadadamente hasta que todo en su interior se apretó́, arremolinándole los sentidos como un huracán gigantesco.

Sin pausas. Sin provocaciones, ahora. Más y más rápido, y entonces todo se volvió́ completamente fuera de control.

Kim se quebró́, estallando, su cuerpo entero experimentando el orgasmo mientras ella gritaba y corcoveaba, y detonaba algo más. Sintió́ mojarse por todas partes, y el Maestro R se rió entre dientes y empujó dentro de ella profundo y duro, mientras Kim sólo podía seguir corriéndose, incapaz de detenerse.

Finalmente él se tensó volviéndose rígido, presionando hacia adentro hasta que ella pudo sentir los característicos chorros de su pene en contra de su cerviz, mientras él rugía suavemente de placer.

—Usted es perverso. —Su voz estaba enronquecida por las risas y los gritos.
—Sí. —La besó en la oreja, entonces le mordió́ el hombro y se rió cuando su vagina se apretó́ a su alrededor.

Imprevistamente, él suspiró y se retiró de ella, dejándola consciente de lo mojada que estaba.

Después de soltarle las piernas, la ayudó a incorporarse, entonces la estabilizó cuando su cabeza se sintió́ mareada.

Kim notó que estaba empapada, mucho más de lo normal, y un rubor le calentó́ el rostro. Hablando de zonas húmedas. Al menos tenía un trampolín debajo de ella. Aún así́…

—Yo… lo siento. —Carajo, le había dicho que necesitaba ir al cuarto de baño.
—Ah, Kimberly, eso no es orina, chiquita. —Le ahuecó la mejilla, obligándola a mirarlo—. Lo que hiciste se llama squirting, aunque esa es una palabra indiscutiblemente inadecuada para algo tan erótico. Tan caliente. Las mujeres llegan al clímax de muchas formas diferentes… esta es simplemente una de ellas.

—La besó juguetonamente, sus ojos iluminados por la risa—. ¿Lo disfrutaste?
Kim apoyó la cabeza contra él.
—No estaba segura si iba a sobrevivir a eso, pero… sí.
—Entonces me esforzaré para darte más de ellos
.

¿Te gustaría un hombre que quiera darte más de ellos? Yo síiii

Además te dejo este vídeo, en caso de que requieras mayor información y orientación sobre la eyaculación femenina 🙂

Y tras leer esto te pregunto: ¿Has tenido un orgasmo húmedo o squirting?

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

18 comentarios

  1. Wow Diana super genial el video, es muy instructivo.
    Yo ya sabía del tema y realmente lo veía como un imposible, por el tabue al respecto y por la incapacidad que los hombres no saben como tocarte, son pocos en verdad.
    Ellos deberían ver estos vídeos definitivamente, aprender y practicar mucho con su chica. Me encantó el post !
    Saludos !!!

  2. Vaya tela!! hasta ahora lo que había leido es que el squirting no era ni más ni menos que muchas mujeres se hacían pis durante el orgasmo… anda que quien lo haya escrito se ha lucido. Como siempre, bien clara exponiendo temas tabús 🙂 e informando.

  3. Creo que muchas mujeres se han ruborizado sin saber lo que realmente les ha sucedido. Como tantos temas sexuales el termino squirting no es ampliamente manejado por el tabú a hablar y a autoconocernos. A mí también como al profesor R, me parece que el termino es grotesco para tan erótico momento.

    1. Siii imagino que más de una debió sentirse mal cuando esto le pasó, sobre todo por el momento tan placentero que es. En cuanto a los términos normalmente nunca estamos de acuerdo con ellos, algunos son tan «raros» y que no nos dicen nada realmente 🙂 Gracias guapa 🙂

  4. Que tema, la verdad que nunca estaba tan clara con este tema hasta leer este post, porque muchos dicen que las mujeres eyaculan y otros dicen que no.
    Ahora estoy mas que clara y desde ya voy a seducir a mi chico para sentir esto.
    Divino post, como se aprende contigo mujer.

  5. No conocía el termino, es bueno saber que no nos orinamos en alguna ocasiones, sino que es algo normal, cada día aprendemos algo nuevo que ya es viejo, pero que la ignorancia lo hace ver como algo raro.

  6. Es un termino que conocia de tiempo atras mas no todo lo que con eso conlleva, pues me parece que uno como hombre al saber realizarlos hace que su mujer sienta mucho más placer, a poner en práctica todo lo que se hablo en el video.

  7. Yo la verdad no sabia nada sobre este tema, hace un tiempo que tuve relaciones con mi pareja me dio pena porque pensé me había orinado, pero no sabia el significado de lo que paso, ahora que lo se, pues ya no me pondré tan mal como ese día.

  8. Gracias por la información . Me ha parecido super interesante porque a veces cuando hablamos del tema unos dicen que las mujeres tienen que eyacular para conseguir el orgasmo y otras que no hace falta. Un saludo.

  9. Les cuento que sentirlo es genial a mi me pasa. Lo que no me gusta es que mojo mucho la cama, es un desborde de energía total, por dentro no se quiere parar pero por fuera es un agotamiento. La verdad me gusta mucho sentirlo esa sensación es indescriptible. Es ir al infinito y uffff perdón pero me acuerdo y me corre un corrientazo por todo el cuerpo.

    1. Patty gracias por compartirnos tu experiencia. Lo de la cama se soluciona comprando una de esas fundas que hay para los niños cuando orinan en la cama. Hombre, que todo tiene solución y puedes ir más allá de simplemente poner toallas 🙂
      Un abrazo preciosa 🙂