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Relato erótico: sumisa por un día

Te voy a compartir en este relato erótico una fantasía que tengo, porque creo que la mejor manera de expresarlas es cuando las comentamos, discutimos y vamos viendo si se queda solo en la mente o si pasa a la realidad.
Ya sabemos que una cosa es soñar, tener una fantasía y otra muy distinta ocurre cuando se convierte en realidad, así y todo nos encanta soñar, imaginar cómo sería nuestra vida si y pensando en ello sale este relato.


Tengo una fantasía, una de esas que no sabes cómo compartir con tu pareja por miedo a que piense que eres una puta, pervertida o peor, salga corriendo.
Pero es una fantasía y estoy que la comparto y mientras pienso en cómo decírselo a él, hoy la voy a compartir contigo y así voy practicando para cuando llegue el momento: quiero ser sumisa por un día.
Así es, simple.
Quiero estar con un hombre que me de órdenes, que me diga qué hacer, cómo hacerlo y sobre todo que sepa qué necesito. Hablando de Sexo, claro.
No quiero pensar en lo que yo debo de hacer, en cómo debo tocarlo o dirigirme a él.
Quiero un hombre que no necesite de eso y que por el contrario sepa pedirme las cosas que quiere y darme lo que necesito. Eso sobre todo.
¿Será que los libros están dañando mi cabeza y estos hombres no existen?
La verdad no lo sé, pero entre más leo y entre más lo medito, eso es lo que quiero.
Ser sumisa por un día y descubrir qué se siente al no tener el control, no tener el poder, pero sobre todo estar con alguien que no espera indicaciones.
No digo con esto que mi pareja no me haga feliz en la cama, claro que si, es muy complaciente y me hace sentir genial. Sin embargo a veces, en secreto, yo quiero algo más.
Quiero rendirme quiero dejar que tome el control, quiero someterme a sus caprichos y sobre todo quiero ver los míos hechos realidad.
¿Qué tan difícil es decir esto sin que suene como que él no me satisface?
El asunto es que a veces, solamente por momentos, quisiera no pensar si va por buen camino o si se está desviando.
Quisiera dejarme ir, no pensar en nada salvo el momento y dejar que tome el control de su placer y sobre todo del mío.
Al menos eso es lo que tengo en mi cabeza cuando pienso en un hombre dominante. Uno de esos salido de los libros que sabe qué debe de hacer y cuándo debe parar.
Un hombre que conoce el cuerpo de una mujer mejor que ella misma y que no se detienen ante nada con tal de darle lo que ella necesita, más que lo que ella cree querer.
Así es, quiero ser sumisa por un día y vivir la aventura de no tener el poder de decidir sobre el placer que siente mi cuerpo, la gran pregunta es ¿mi pareja podrá darme lo que necesito?
¿Seré tan valiente como para pedírselo? ¿Si no me lo da él, entonces qué hacer, buscarlo en otra persona?
En fin, sé que esperabas un relato erótico donde te contara mis travesuras sexuales o algún escrito de una usuaria, lo siento esta vez no será.
Sin embargo, puedo decirte que estos temores que siento son reales, son míos y los he descubierto en algunas amigas, tal vez es el momento de buscar la manera de encontrar mi camino en esta fantasía y ver si es solamente eso o tal vez en el fondo es que soy una sumisa.

¿Has tenido tu fantasías de sumisión o dominación? ¿Cómo las compartes con tu pareja?

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2 comentarios

  1. Ha habido alguna que otra experiencia o vivencia en relación con el tema atrevido expuesto aquí. Unas de forma a distancia, alguna amistad, y otras de forma muy directa y expresiva con el tema.
    Sea como fuere, el tema en sí ya es algo delicado. Y dentro de esos atrevimientos cada persona tiene sus propios límites! o que incluso no se los conoce a pesar de estar convencida de conocerse bien!
    La mente es un autentico laberinto de deseos y emociones, que incluso chocan con el alma o deseo de la propia persona…
    Uff…! Todo en sí una locura preciosa!