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Impotencia masculina

“No ser capaz de hacer el amor puede ser una de las peores crisis en la vida de un hombre. Las causas de la impotencia son muchas, tanto físicas como psicológicas. Cualquier que sea su origen, la mujer debe prodigar especial amor y apoyo”.
Casi todos los hombres habrán experimentado en algún momento de su vida alguna dificultad en conseguir la erección al intentar el acto sexual. Para la mayoría no es más que un incidente ocasional que tiene su causa en la fatiga, el abuso del alcohol, ciertos medicamentos o ansiedad respecto al propio comportamiento sexual.


En general la impotencia más prolongada puede aparecer en dos variantes: la erección tiene lugar, pero no durante el tiempo suficiente para poder penetrar en la vagina, e incapacidad total de erección. Ambas se deben a causas similares.
Muchos hombres incapaces de una erección o del orgasmo con sus parejas pueden llegar a ambos por medio de la masturbación, con frecuencia estos hombres han tenido una relación sexual normal, en algún momento de sus vidas y, eventualmente la volverán a atener, este tipo de impotencia viene generalmente ligado a una de las causas siguientes:
Con una mujer muy experimentada a la que quiere impresionar, quizá le importa tanto que teme no llegar a complacerla, o poco después de haber tenido un fracaso sexual o una eyaculación prematura, puede ser incapaz de alcanzar la erección o de realizar el acto sexual por miedo a fallar de nuevo.
Si el hombre o mujer es insegura o siente desagrado con esa persona, es probable que sea incapaz de “funcionar”, también si el matrimonio esta agriando por problemas económicos, la mujer no se cuida o han nacido demasiados hijos en poco tiempo, el marido puede sentirse atrapado y profundamente resentido, si no existe amor, es poco lo que los cónyuges pueden hacer.
A veces un muchacho que se siente muy próximo a su madre o hermana puede crecer con la idea de que ella representa la imagen perfecta de la mujer en todos los sentidos. Una vez en la edad adulta puede descubrir que es incapaz de hacer el amor con ninguna mujer porque ninguna llega a la talla de su ideal. Este serio problema es llamado como el Complejo de Edipo.
Miedo a la castración, este desorden de la personalidad neurótica hace al hombre ver la vagina como algo que probablemente le causará daño o le herirá, algunos hombres llegan incluso a imaginar subconscientemente que la vagina tiene dientes, con lo que le arrancara el pene de un mordisco.

La impotencia psicológica solo puede ser tratada por psicoterapeutas con experiencia. Los problemas de tipo menor pueden tratarse por medio de terapia física, conocida como “reenfoque de la sensualidad”, este tratamiento se basa en la convicción de que el sexo, al ser una forma de comunicación, puede practicarse con éxito cuando las parejas se comunican entre si.
Al comienzo de los ejercicios, la pareja yace desnuda y se acarician mutuamente en todas partes menos en las zonas erógenas. El acto sexual no esta permitido, así la pareja aprende a relajarse y a disfrutar sensualmente del otro.
Después de dos o tres semanas cuando la pareja ya se siente totalmente relajada, pueden llegar al contacto con los pechos y genitales y aprender a decirse uno al otro que es lo más placentero.
El siguiente paso incluye caricias mas intimas con la mano y el hombre puede guiar la de su compañera, en este estado de la terapia, si no consigue la erección, no se le puede dar importancia y menos hacer un comentario, debe continuar proporcionándole placer del modo antes descrito, aunque la erección pueda aparecer y desaparecer repetidamente.
Una vez que el hombre pueda conseguir la erección con regularidad depende de la mujer llevar acabo los primeros avances para la realización total del acto, ella se deberá sentar a horcajadas sobre el hombre y se concentrará al principio únicamente en mantener el pene erecto en el interior de su vagina.
Después ella puede comenzar a empujar suavemente, sin exigencias, al final el hombre empezara a empujar también, pero el orgasmo no es todavía el objetivo. Si gradualmente puede reestablecer una relación sexual estable, llegará el día en que él pueda sentirse suficientemente seguro de si mismo para tomar la iniciativa en el acto amoroso.

Sea cual sea su situación, por favor, siempre consulte un especialista, no le de miedo, ni pena y hable con su pareja, estos problemas se solucionan mejor si no hay secretos en su relación.

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4 comentarios

  1. Es una realidad, a muchos hombres el machismo no los deja buscar ayuda oportunidad, es una situación para resolver en pareja, con la sinceridad que el caso amerita. Muy buen articulo.