Alimentacion y Sexo
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Alimentación y Sexo: Mi experiencia siendo vegetariana

Alimentación y sexo ¿eso que tiene que ver? ¿cómo va a afectar la comida en mi desempeño y/o disfrute sexual?

Aunque te parezca increíble y quizás no lo compartas, ya te digo que la alimentación y el sexo tienen una relación que bien llevada puede hacer maravillas, y mal gestionada puede ocasionar serios problemas, no solamente en la relación, en la salud también.

Yo tengo claro que influye la alimentación en mi vida, y desde luego en el sexo y en mis relaciones tiene un gran peso. De hecho, una de las cosas que estoy haciendo este año es seguir referentes en el tema de la salud y la alimentación.

La teoría me la sé, y de hecho trato de ser muy juiciosa con estos temas. Sin embargo, seamos realistas, todos necesitamos un apoyo extra y no debemos tener miedo o vergüenza de pedir ayuda.

Por eso en este artículo, además de contarte mi experiencia siendo vegetariana y lo que supuso para mi vida, también te voy a presentar a Miguel Camarena, deportista, entrenador y un referente en el tema de la salud y la alimentación.

Es un joven estupendo que me ha servido de inspiración, y me ha hecho reflexionar sobre lo que debo mejorar si de verdad deseo tener un cuerpo más sano, y con ello poder disfrutar el estilo de vida que deseo.

A Miguel lo podrás conocer en breve en un seminario virtual que hará, Yo desde luego estaré allí, porque tengo muchas ganas de aprender. Si quieres apuntarte, da clic aquí y nos vemos el 31 de enero en los comentarios.

Y antes de contarte más sobre ese seminario, te voy a compartir mi experiencia con el trío: hábitos, alimentación y deporte. Hoy empezaremos, con la época en que empecé a comer menos carne, y pasé a ser «vegetariana».

Este es un trío perfecto que te ayudará muchísimo a conseguir tener más claridad, energía y te permitirá gozar mucho más tus encuentros sexuales.

Al fin y al cabo, el sexo es una actividad física que requiere del cuerpo y la mente y si no empezamos a cuidarnos como debe ser, ¿Cómo esperas que dé el rendimiento que necesitas?

Sin más preámbulos vamos a ello, que hoy me he inspirado en grande:

Mi experiencia siendo vegetariana

No sé si lo sabes, pero durante dos años fui vegetariana. No una radical porque de vez en cuando comía pescado y huevo. Sin embargo dejé las carnes rojas y blancas completamente.

En esa etapa descubrí muchas cosas sobre mí, pero sobre todo me dejó claro que ser una persona vegetariana es mucho más que comer pasto y que definitivamente puedes tener una salud mucho más fuerte si te alimentas y cuidas mejor.

Hoy te voy a compartir mis aprendizajes en esta etapa de mi vida. Te diré cómo me ayudó y por qué es importante y tiene relación la alimentación y el sexo.

Te voy a contar mi experiencia siendo vegetariana, porque creo que puede brindarte una mirada diferente frente a este tema y porque quizás, puedas conocer un poquito más de mí gracias a ella.

Cuando viví en Bogotá entre el 2004 y 2007 empecé a practicar Kung fu del estilo Shaolin. Sí, es un arte marcial que te enseña no solamente a defenderte, sino que también te presenta un estilo de vida diferente, y hace mucho énfasis en tu salud.

La escuela quedaba muy cerca de casa y ciertamente pasaba mucho tiempo allí. Me levantaba a prácticas de 6 a 7 am y a veces volvía a clases de teoría a las 7 de la noche.

Además, los sábados siempre había alguna actividad.

La verdad fue una buena época.

Allí recibí mis primeras clases de autocontrol y de meditación, y además de comida saludable. Esto último estaba enfocado, obviamente, en el vegetarianismo.

Descubrí que podía hacer comida muy rica sin necesidad de tener un trozo de carne en los ingredientes. ¡Fabuloso!

No te diré que allí me volví vegetariana, pero sí te puedo decir que dejé de comer tanta carne. Sobre todo, carne de cerdo.

Mi pareja de ese momento sí que empezó a tomar esta idea como algo para su vida. Tanto así que fue dejando gradualmente la carne en todos los sentidos.

Cuando nos fuimos a vivir a España, en el 2009, ya lo teníamos bastante implantado. Mi pareja ya era vegetariana por defecto y yo consumía carne solamente cuando salíamos a comer fuera.

En casa dejamos de cocinar carne completamente.

Sin embargo, al llegar a Galicia descubrí la comida de mar… Y me enamoré de los mariscos en especial. Así que cada que salíamos a comer fuera, en vez de pedir carne, comía comida de mar, y siempre era algo diferente. ¡Una delicia!

Un día, cuando me di cuenta, llevaba 7 meses sin comer carne, y no había pasado nada. No me había hecho falta. Fue genial.

Y puede parecerte una tontería, pero para alguien que ha crecido comiendo carne todos los días, porque tiene un padre que piensa que por más mal que estemos si no hay carne en el plato, mal va la cosa. Ya te imaginarás.

En esas estábamos cuando llegó el día en que nos fuimos a viajar. Estuvimos 8 meses por el sudeste asiático y yo ahí sí que me volví vegetariana. Tenía claro que esa experiencia de comer “de todo” no era para mí.

Lo siento, sé que es importante vivir la experiencia, pero todo tiene un límite y el mío llegó cuando vi: grillos, cucarachas, gusanos y otros bichos fritos servidos como maní en unas bolsitas. ¡No, gracias!

Así que me pasé al bando de los que no comen carne. Y aunque no lo creas probé comida deliciosa en este lado del mundo.

Que sí, se ve mucha carne, pero también es cierto que hay muchos vegetarianos por allí, y eso es una gran ventaja. La variedad es tanta que te sorprendería.

Los hindúes por ejemplo tienen muy buena comida para los vegetarianos desde el desayuno hasta la cena. Al fin y al cabo, gran parte del país no consumen carne. También encuentras comida vegetariana en Malasia, Indonesia, Camboya, Hong Kong y China…

Por lo cual no pasé hambre, no necesité la carne, en serio que te acostumbras.

Llegados al Reino Unido estuvimos en una granja donde teníamos un chef que nos cocinaba todos los días. Comida vegetariana, desde luego. El sitio era uno de estos súper sanos donde la gente iba a meditar y encontrarse consigo mismos.

Allí aprendí que tenía mucho por descubrir y que de verdad se pueden hacer platos deliciosos sin una pizca de carne. ¡Qué cosa tan curiosa!

Mi experiencia como vegetariana empezó a llegar a su fin cuando en el 2014 volví a Colombia. Allí llevar una vida siendo vegetariana es un poco más complicado.

En ese entonces no se conseguían productos para vegetarianos, al menos no como aquellos a los que estaba acostumbrada en Europa. Allí o lo hacías tú o te jodías.

Además, la familia no entendía que ya no comiera carne y cada invitación a comer era una agonía. Por lo cual la racha se fue acabando cuando pasé más de 6 meses en Colombia.

Para remate de ferias, pasé por una cirugía importante (donde acabé sin vesícula) experiencia que me hizo bajar más de 10 kilos. Tuve 3 meses de recuperación postoperatoria, y en cuanto a la dieta me recomendaron, para no tener problemas digestivos según la médica, volver a acostumbrarme a toda la comida.

Sí señorita: incluyendo un poco de carne. Así nada me sentaría mal con el tiempo.

No me considero buena paciente, pero en este caso seguí las instrucciones al pie de la letra. ¡Mal asunto para una viajera si acaba por no poder comer lo que quiera!

La verdad es que hoy en día puedo comer cualquier cosa sin que me haga daño (aunque, como a todos, siempre hay algo que me pone a bailar). Y es curioso, porque conozco muchas personas que han sido operadas de la vesícula que no pueden comer picante, chocolate, lácteos y otros ingredientes, porque su cuerpo lo rechaza.

El asunto es que, efectivamente, en Colombia empecé a comer carne de nuevo. Además, debo confesarte que el pollo sabe muy rico allí, comparado con el pollo que comes en Europa.

Es así, lo siento. De hecho, Sergio dice que se nota en el sabor que los pollos de allí viven vidas felices. Lo dijo en cada bocado de pollo que probó en nuestra visita juntos a Colombia.

Así que no me privé de las delicias ni entonces ni en esta última ocasión.

Para serte sincera sin máscaras y sin mareos, hoy en día no llevo una dieta 100% vegetariana.

Eso sí, prefiero no comer carne de cerdo (salvo el beicon y el jamón, que de vez en cuando me encanta tenerlos en mi dieta). Me sigue gustando el pollo y la carne de res, y aún me encanta la comida de mar.

Sin embargo, en mi casa la única carne de cualquier tipo que cocino es el salmón, porque sigue sin llamarme la atención cocinar carne de ganado en casa.

Por lo cual en mi nevera siempre encontrarás verduras, legumbres, hortalizas y frutas.

Y siempre trato de seguir a grandes referentes del tema de la salud que puedan ayudarme con recetas e ideas para cocinar mucho más sano.

Porque eso sí, se come muy delicioso cuando sabes qué hacer.

Y te preguntarás ¿Para qué ser vegetariana? ¿Qué ventajas supuso para mi?

Es verdad que no tengo necesidad alguna de ser vegetariana.

Nadie me obliga, y no tengo la ganas de encajar en esa tribu. Me encantan los animales, pero al mismo tiempo entiendo que la vida es un ciclo y que todos estamos aquí cumpliendo una función. Tampoco lo veo como un tema religioso, porque no practico esas religiones.

Sin embargo, lo que sí puedo decirte es que vi un cambio en mi cuerpo cuando dejé de comer carne, y lo siento cuando como carne hoy en día.

No sé si te he contado esto (hoy parece que es el día de las confesiones), pero hace muchos años sufrí de estreñimiento. He pasado por dos operaciones relacionadas con ese tema… Y la verdad es que este problema es algo que no le deseo a nadie, porque puede ser bastante molesto.

Cuando dejé de comer carne descubrí que mi cuerpo funcionaba mejor. Empecé a ir al baño con regularidad, dejó de ser doloroso y me empecé a sentir mucho más ligera.

Además, el tema del cansancio lo sentía diferente. No sé, me sentía súper animada y activa.

Hoy en día cuando me antojo y como carne roja, noto inmediatamente el cambio en mi cuerpo. La digestión se hace pesada, me cuesta ir al baño y si dejo de comer verduras se vuelve aún peor.

Por lo cual tengo claro que a mi cuerpo le sienta bien reducir el consumo de carne.

Eso sí, ahora sé que si me antojo de carne, porque tengo mis días o por el motivo que sea, lo compenso a base de comer más verduras, no olvidarme de las frutas y tomar mucha agua. Nada de gaseosas es lo mejor, al menos para mí.

Y puedo asegurarte que el tema del estreñimiento pasó a ser un mal recuerdo.

Por qué es importante cuidar la alimentación

Si como yo, has tenido problemas de colón, estómago, digestión y demás… Tener una buena alimentación puede ayudarte a tener una mejor salud.

Algo que te permitirá, desde luego tener una mejor actitud en la vida y sobre todo vivir experiencias más auténticas.

¿Acaso no sientes cómo cambia tu vida cuando estás enferma, cuando todo te sienta mal, cuando no das pie con bola?

Pues bien, alimentarnos mejor no es un lujo, es parte del estilo de vida que queremos vivir, y te invito a que elijas vivir en la excelencia.

De esta manera empezarás a rodearte de personas que enriquecen tu vida y tendrás mucho ánimo para cumplir las grandes aspiraciones que tengas.

Alimentación y Sexo ¿en qué influye realmente?

Seguro que te preguntarás desde hace un buen rato ¿Y por qué me cuentas todo esto? y sobre todo ¿qué tiene que ver ser vegetariana con el sexo? Realmente ¿influye la alimentación en tu (nuestra) sexualidad?

Muchas personas me escriben constantemente sobre cómo durar más en la cama. Cómo hacer para que mi pareja me haga sexo oral. Cómo puedo tener más energía después del sexo…

Cuando llegan estas preguntas, el típico consejo es: conoce más a tu pareja, descubre su cuerpo, comunícate mejor, lee X o Y libro, sigue estos consejos….

Sin embargo, cuando vas a fondo con una persona que pasa por esta situación, te puedes dar cuenta de cosas que no cuida en su vida. Por ejemplo:

  • Duerme poco y mal.
  • No hace ejercicio. Está sentada demasiado tiempo.
  • Come a deshoras y comida nada sana.
  • No cocina en casa, al fin y al cabo no tiene tiempo.
  • No sabe manejar el estrés ni los cambios en su entorno…

¿Cómo no van a tener problemas a la hora de tener sexo? ¿cómo no va a afectar su alimentación, sus hábitos, su estilo de vida en su sexualidad?

El sexo es una actividad física que requiere energía, no solamente del cuerpo, sino de la mente también.

Si realmente queremos tener mejor sexo tenemos que empezar a responsabilizarnos de nuestra vida y debemos empezar por cambiar hábitos.

Por eso es tan importante hacer ejercicio, alimentarte bien, rodearte de personas comprometidas con su excelencia personal.

Por si no lo sabes, te cuento que la alimentación cambia radicalmente tu olor y sabor, y si tiendes a comer comida chatarra todo el tiempo o demasiado procesada tus fluidos tendrán un sabor que quizás no sea el mejor.

Eso, desde luego, a la hora de tener sexo puede ser un freno radical para hacer según qué cosas.

[Si te ha pasado alguna vez, dime si la alimentación influye o no en tu sexualidad.

También afecta mucho al olor de tus pedos y heces, y eso puede ser algo que genere inseguridad, inestabilidad y sobre todo un bajón en la libido impresionante. Aunque nadie habla de ello, porque no es “correcto”.

Eso sí: los chinos tienen un método tradicional de medicina donde, para diagnosticarte, tienen en cuenta tus olores corporales, entre otras cosas que mejor no mencionaré, porque no quiero darte asquito ni ofender el estándar de la época presente.

Y es que con un simple pedo puedes notar la diferencia entre quienes consumen lácteos y quienes no lo hacen, por darte un ejemplo entre tantos.

Aunque te suene raro, cuando empiezas a cuidar estos aspectos te aseguro que tu vida sexual cambia considerablemente.

Yo lo noté en mí y lo noto en las personas que me rodean.

Porque sí, hemos sido criados con la idea de que el vegetarianismo es cosa de ricos. O quizás tengas la idea de que ser vegetariano es estar desnutrido y sin energía. O que si no hay carne en tu plato eres pobre…

Pues nada de eso es verdad. Ser vegetariano es mucho más que las ideas que nos han vendido.

Como te digo, es un estilo de vida. Uno que te permitirá ver tu realidad de otra manera. Sin radicalismos, y solo viendo los beneficios que puede traer a tu día a día.

Invitación:

No me creas ciegamente. Al fin y al cabo, yo no he sido realmente una persona vegetariana.

Me consideré y me sigo considerando flexi-vegetariana (si acaso se puede llamar uno así), y el que prefiera comer menos carne y más verduras, legumbres, hortalizas y frutas no me convierte realmente en vegetariana.

Simplemente hace que sea una persona que le encanta comer sano, y resulta que tú también puedes empezar por ahí.

El cambio al vegetarianismo debes hacerlo con consciencia y claridad, porque fácil no es, ya te digo.

Sin embargo, te puedo decir que conozco muchas personas que lo son y que definitivamente tienen un estilo de vida sano, lleno de proyectos y con muy buena salud.

Además, ¡algunos son deportistas y hasta entrenadores personales!

Tienes por ejemplo el caso de Miguel Camarena, que tuve el gusto de conocer hace unos días en un evento. En este lugar conocí su historia y me encantó.

El chico ha hecho de su estilo de vida un negocio fabuloso. Lo mejor de todo es que enseña a otros a llevar una vida mucho más sana, donde la buena alimentación y el deporte forman parte del menú.

Como conclusión, la alimentación es un tema muy personal, pero si quieres vivir con mejor salud, es bueno que empieces a ponerle atención.

Qué me dices: ¿Le apuestas este año a tu salud? ¿Crees que tener una mejor salud te permite tener mejor sexo? Te leo abajo 🙂

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18 comentarios

  1. Hola Diana! Genial tu post, me ha encantado lo de «flexi-vegetariana» jajaja, supongo que porqué coincido totalmente contigo. No soy 100% vegetariana, aunque carne no cocino en casa (y si que como fuera). Lo que si comemos en «casa» es pescado, viviendo en un barco…. ;). Cuanta razón tienes que el sexo mejora si la alimentación mejora, por eso vale la pena cuidarse.. por eso y por muchas otras razones.
    Un abrazo
    Adriana

  2. Diana me encantó leer todo tu recorrido gastronómico en este post y de estilo de vida en cuanto a la comida, me gusta eso de que seas flexi-vegetariana, creo que es un término aceptable y con el cual me identifico bastante, eres vegetariana por elección y porque te gusta comer saludable, tal como lo has mencionado en este post, pero también lo haces porque sabes los beneficios que te trae llevar una ingesta más acorde con tus pensamientos y objetivos de vida, y a eso es lo que se llama ser integral, porque asocias lo que piensas, dices y haces con la forma en la que tratas a tu cuerpo y por supuesto que aquí está involucrado el sexo y cómo lo vives en tu vida. Gracias por entregarnos este gran post y por la recomendación de conocer Miguel. Saludos.

  3. Hola Diana, muchas gracias por este artículo! Venía hace un tiempo planteándome esto de dejar de consumir carnes, sobre todo roja, pero honestamente no lo había relacionado aún con las actividades sexuales.
    ¡Que luz que nos das!
    Ya concretamente sobre el vegetarianismo, es cierto que hay muchas creencias alrededor de éste, además son hasta contradictorias… «gente rara medio hippie», «lo que comen no es rico», «gente estrato 10», «comida de modelos»…
    Aunque no soy vegetariana estoy comenzando a explorar comida más saludable y con tu artículo quedo aún más motivada, Coincido contigo en que es un estilo de vida, y tal vez pueda alcanzarlo desde un paso a paso, como todo en la vida. Lo esencial es pasar a la acción.
    Me quedo con una duda, y te hago esta pregunta desde la total ignorancia… ¿por qué fuiste tan radical eliminado de tu dieta la carne de cerdo? Pues es lo único que de vez en cuando me pone a pensar, despedirme de pasabocas tradicionales como las marranitas rellenitas de chicharroncito!
    Gracias de nuevo, un abrazo!
    Rossana

    1. Hola Rossana, bueno el tema con la carne de cerdo es que no sé qué pasó pero cuando estaba en Colombia empecé a cogerle fastidio. Eso sí, te confieso que en España la cosa es diferente porque la carne de cerdo es muy rica aquí. Sigue sin gustarme comerla frita o sudada o de otra manera, pero el Jamón, el bacon me siguen gustando y del cerdo es lo único que como 😀
      Pero esto es común, el pollo en España no me sabe tan rico como me sabe en Colombia. Puede ser un tema de cómo lo trabajan. Allí es más todo en libertad, aquí más procesado. Pero el cerdo en España, es que es parte de su cultura. Curioso ¿no?

  4. Gran artículo Diana.
    Yo nunca me he puesto etiquetas, pero sí que es verdad, que cada vez como menos carne y más del resto.
    Además, si hubiera estado en el suerte asiático también me hubiera vuelto vegetariana o vegana convencida.
    Gran reflexión. Me has hecho pensar que cuido muchos unos aspectos de mi vida y la alimentación siempre está en segundo plano. Le daré una vuelta.

  5. Hola Tania! Me siento totalmente identificada con lo que cuentas. Cuando me alimento al estilo vegetariano todo funciona mejor. Aunque este año de lanzamiento de mi primer negocio online, me ha pasado de estar muchas horas sin moverme o hacer actividad fisica, me encantaría tener el entrenador en casa jjaja.
    Es un punto a mejorar de mi parte.
    Me encantó como has expresado tu experiencia vegetariana y si bien no llegue a ver el video el 31/01 voy a a ver el blog de Miguel.
    Un abrazo

    1. Oh Guille te entiendo con esto de estar mucho en casa y moverte poco. Recomendación, ten más sexo, al menos así estará tu cuerpo en movimiento de alguna manera y si no tienes con quién, pues haz yoga jajaja 🙂 Un abrazo 🙂

  6. Hola!!
    Cuánta información en este artículo! Tengo claro que la carne no es de lo mejor, pero reconozco que no puedo vivir sin ella, hablo de la de res.
    La de pollo y cerdo no me interesan demasiado y amo la comida de mar!!
    Coincidimos parece, que en nuestras casas si no había un plato de carne, era como si no hubiera comida. Por eso, tanto problema para comer sano.
    Con el tiempo he ido logrado incorporar esos alimentos sanos: frutas, verduras y abandonar directamente otros como los fritos, las gaseosas y las salsas picantes.
    De todas maneras, sigo en evolución.
    Gracias por tu información!
    Abrazo

  7. Es un reto, al igual que tú he iniciado por no consumir carne en casa. A veces no extraño la carne, yo también pensé que ser vegetariana era comer solo pasto, es increíble la variedad de comida que se puede hacer sin utilizar carne. Me ha parecido de 10 este post y llevarlo al plano sexual mucho más. Ahora mismo soy una consumidora del tofu, me encanta la mil formas de este sustituto de la carne.
    Saludos.

    1. Oye guapa genial. A mí el tofu no me termina de gustar del todo, sin embargo reconozco que hay algunas preparaciones que molan un montón 🙂 Un abrazo guapa y a seguir cuidándonos 🙂

  8. Hola, Diana.
    Yo también fui vegetariana por mucho tiempo y estaba dando el paso al veganismo.
    En Bogotá hay muchas opciones y nunca te morirás de hambre siendo vegetariana o vegana.
    Tuve que dejarlo porque en la provincia sí es todo un reto encontrar este tipo de opciones y me moriría de tristeza comiendo arroz con lentejas todos los días
    Pero sí que te trae muchos beneficios en varios aspectos.
    Y en cuanto al sexo, pues vas a estar más liviana y con más disposición.
    Por lo menos a mí me pasa, ya que la carne de cualquier tipo me quita mucha energía (por aquello de que toma más trabajo para el cuerpo asimilarlo -o algo así-)
    Yo sí estoy convencida que se puede vivir feliz siendo vegetariano (no comparto lo de «soy vegetariana pero como pescado» – o sea, decídete, jejeje), pero con tanto carnívoro alrededor, es difícil.
    Y más para alguien como yo que es una res completa en la cocina y que el agua se le quema.

    1. jajaja el agua se te quema. Me hace mucha gracias esa expresión. A mí también me pasó en su momento, hoy en día solamente se me quema cuando olvido que tengo algo allí, de resto ya no pasa. Ahora bien, sobre el ser vegetariana en lugares donde es imposible, toca hacer muchos apaños y eso a veces desmotiva a cualquiera. Es que ser vegetariana cuando tienes comodidades es fácil cuando no se puede toca ser flexible o morir de aburrimiento comiendo siempre lo mismo 🙁

  9. ¡Hola guapa! Yo también me considero flexivegetariana, porqué me gusta cuidarme y estoy convencida que reducir la cantidad de carne que comemos mejora nuestra salud. Además como quiero cuidar de mi salud pero sin agobios, he descubierto un montón de platos sanos y deliciosos que no contiene nada de carne.
    Si cuidamos lo que comemos mejoramos nuestra salud, aumentamos nuestra energía y con ello mejora nuestra vida