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Cosas que no me gustan de mi cuerpo

Me pregunto ¿Por qué será que nunca estamos conformes con nuestro cuerpo? No es por generalizar, hay mujeres y hombres muy conformes con su cuerpo, que no han tenido que operarse para llegar a ese estado.
Y es que tras ver muchos mensajes en diferentes lugares sobre la aceptación, sobre valorar nuestro cuerpo y quererlo, me pregunto ¿Por qué así y todo no estamos conformes?
¿Por qué siempre hay algo que nos acompleja, que no nos termina de gustar del todo y que nos pone en conflicto con nosotras y con las personas que tenemos al rededor.


Vídeos para entrar en contexto

[piopialo vcboxed=»1″]Por ahí dicen que nosotras mismas no nos vemos como realmente somos[/piopialo]
Hay un vídeo que circuló hace mucho tiempo en la red de una campaña de Dove que nos muestra a un dibujante que realiza un boceto según la descripción que unas mujeres dan sobre si mismas.
Luego entra otra persona y las describe.
El dibujante nunca ve a las personas que hablan, dibuja según lo que le van diciendo.
Después presenta ambos dibujos y la sorpresa es increíble.

[piopialo vcboxed=»1″]Pues una cosa es cómo nos vemos y otra cómo nos ven los demás. [/piopialo]

Esto nos invita a no ser tan críticas y sobre todo a aprender a valorarnos un poquito.
«Eres más hermosa de lo que piensas»dice el slogan, y realmente eso es cierto.

Para rematar, hace mucho tiempo vi un capítulo de Castle donde una mujer se ha hecho mil operaciones para ser «hermosa» y la madre de Richard le habla sobre lo inconformes que somos las mujeres con nuestro cuerpo.
«Que muy delgadas, que muy gorda, que manos pequeñas o grandes, que pelo lacio o crespo… En fin, nunca estamos, ni estaremos conformes con nosotras mismas» 
Esa es la realidad que su hija adolescente ahora vive. Tenaz, porque ¿Cómo hace un padre para lidiar con esos problemas que enfrentan sus hijas adolescentes?
No quiero ni imaginarlo. Porque al parecer por más veces que le digas lo hermosa que es, ella nunca te creerá porque piensa que tu opinión esta sesgada por el amor.

Invitación y tarea

Con estos ejemplos, quería que entraras en contexto, porque me gustaría decirte que voy a realizar varios artículos referentes al tema de «aceptar nuestro cuerpo».
En ellos habrán reflexiones propias y sobre todo iré desglosando la forma en que yo he hecho para aceptarme tal como soy.
Eso sí, te advierto que no es una fórmula científica, ni aprobada. Es mi experiencia, que tal vez pueda darte algunas luces, crearte muchas dudas o simplemente serte indiferente.
Intentare que con cada artículo puedas descubrir cosas sobre ti misma que te den el empujón que necesitas para cambiar tu actitud frente a tu cuerpo, pero sobre todo que me den a mi el aliciente que requiero para seguir con este cambio.
Porque no creas que empezar a reconocer y luego confesar lo que no me gusta de mi propio cuerpo, ha sido un proceso sencillo. Para nada 🙁
Además, como tarea tendrás que responder las siguientes preguntas, y espero que intentes contestarlas con honestidad:
¿Qué parte (o partes) de tu cuerpo no te gusta?
¿Qué parte de tu cuerpo te acompleja?
¿Qué parte de tu cuerpo recibe o recibió más críticas de tu madre/padre, o tus amigas (o), o de algún novio (a)?
¿Cuando piensas en estar desnuda  frente a un extraño  qué parte no quieres que vea y por qué?
Ahora bien, piensa en esa parte y pregúntate ¿Por qué motivo no te gusta. Qué pasa con ella para que no sea de tu agrado?

Mi confesión

Y como este es un ejercicio práctico yo les contaré que tengo muchas partes de mi cuerpo que no me gustan.
La mayoría de ellas son visibles, así que aunque no me gustan, he aprendido a vivir con ellas y a la final resultan que son parte de mi encanto (al menos eso me dicen y tendré que empezar a creerlo).
Por ejemplo, no me gustan mis ojeras.
Siempre las he tenido y han sido parte de mi vida desde que recuerdo. No me gustan, pero tampoco me sometería a una operación para quitármelas. Trato de dormir bien para que no se marquen mucho y de amarlas porque son parte de mi.
Las he llegado a aceptar y cuando me dicen «¡cómo estas de ojerosa!» o «¡Vaya ojeras que tienes!», ya no me siento mal, ni me molesta. He comprendido que no me conocen y no saben que siempre he sido así 🙂
Tampoco me gusta que tengo las piernas cortas y mis muslos son muy gruesos.
Tengo más muslos que mi madre y eso me acompleja. Pero nada que un buen ejercicio con dedicación no haga para afirmarlas y reducirlas, aunque sea un poco.
Tengo una vida muy sedentaria y eso no ayuda (lo sé y el paso es empezar a cambiarlo). Eso al igual que la barriga que me ha salido, no me gusta, pero la solución es la misma. Hacer ejercicio.
Porque la verdad no como grasas, ni harinas y nada de dulces (normalmente), así que no es por comer.
Sin embargo, cuando pienso en estar desnuda frente a otros, lo que realmente me acompleja son mis pezones y mi vagina.
Poniéndome en ese contexto no pienso ni en mis ojeras, ni en mis muslos, barriga o culo. Esas partes no son tan terribles cuando estoy desnuda, me preocupan son esos dos lugares mágicos que no sé si son «normales».
Y aunque te suene raro y no me creas, muchas mujeres no se sienten a gusto con esas partes de su cuerpo, ya que al igual que yo, no saben si son bonitas y normales.
Sí, puede sonar gracioso y hasta curioso, ya que puede que tú no estés en esa situación. Pero así como los hombres tienen dudas sobre si su grosor es suficiente o si su pene es muy pequeño o muy grande, las mujeres también tenemos ese tipo de problemas. Al menos yo lo tengo.
Aunque me amo y me acepto como soy, esas partes de mi cuerpo son conflictivas de alguna forma.
Así y todo, te diré que llevo un tiempo trabajando en ello y al ver que ha funcionado empezaré a trabajar con mucha más energía en ese cambio que estoy experimentando, porque no es solamente aceptarlo, hay que trabajarlo cada día.
¿Y cómo lo estoy haciendo? Bueno, eso te lo iré contando en los próximos artículos.
Porque he ensayado varias técnicas y tal vez una mezcla de todo es lo que me ha funcionado. No lo sé, por eso he decidido compartir mi experiencia y ver qué sale de todo esto 🙂

Conclusión

Así que con toda está reflexión y sobre todo confesiones, espero que también hayas contestado las preguntas con honestidad, pero sobre todo espero empieces a querer tu cuerpo, lo aceptes y aprendas a valorarlo.
Porque eres perfecta tal como eres. [piopialo]Si no empiezas a creértelo y aceptarlo, más difícil para otros será aceptarte tal como eres[/piopialo]
Otra cosa, cuando alguien te diga que eres hermosa, que esa parte que a ti no te gusta a él o ella sí le gusta, acepta el cumplido. No lo menosprecies porque a ti no te gusta esa parte de ti.
Recuerda que a veces no nos vemos como realmente somos y a esa persona, y a muchas otras, puede realmente gustarle eso que tu ves como un defecto 🙂
Espero que mi historia, aunque para nada completa y tal vez un poco confusa, te ayuden a enfrentarte a tus miedos, aceptar tu cuerpo, tus defectos, tus cualidades y sobre todo te permita ver la manera de aprender a quererte y valorar aquello que tienes y que te hace única y especial.
En el próximo artículo les hablaré sobre explorar tu cuerpo o también podría llamarlo «reconocer nuestro cuerpo». El título puede cambiar, pero en general de eso va.

Participación

Si deseas compartir tu historia me encantaría leerte. Si no quieres que sea pública puedes enviarme un correo a dimiga[arroba]hablandodesexo.com me encantaría conocer tú experiencia.
Igualmente, si tienes preguntas, comentarios, dudas o sugerencias, por favor escribe un comentario o un e-mail sería muy feliz conociendo tu opinión 🙂

Créditos

Banner taller Al descubrimiento de tu sexualidad

  La inspiración para hacer este artículo y sobre todo para seguir creciendo en este campo se la debo a Jaime
 La opción para piopiar (compartir en las Redes Sociales) algunas frases del post, es un plugin que instalé, creado por Víctor Campuzano. Si quieres leer sobre el tema, te dejo este post. ¡Gracias Víctor! 🙂

Por Diana Garcés

Me encanta escribir sobre mis experiencias y las dudas que tengo con respecto a mi sexualidad y las relaciones. Por ello he creado este espacio para hablar y compartir contigo lo que vivo y aprendo.

61 respuestas a «Cosas que no me gustan de mi cuerpo»

Pues estamos casi,casi en las mismas! Mis ojeras genéticas son un coñazo! El día que no me pongo el corrector me preguntan si estoy enferma o que sombra llevo, da igual si duermo como si no, son mis fieles compañeras. Un ex decía que le encantaban porque le recordaba a una vampira chupasangres! Jajajaja
En el cole siempre se metieron con mi nariz, estuve mucho tiempo planteándome una operación, gracias al cielo ya se me paso la neura y creo que le da mucha personalidad a mi cara.
La barriguita también es un punto que no me llama,porque encima con 15 años tuve la feliz idea de hacerme un tattoo en todo el ombligo, así que lo enseño cero…
Mis pezones me crean algo de vergüenza, pero mi sexo no…la verdad que siempre lo considere bonito…
Yo creo que ya! Intento potenciar lo que más me gusta y decirme todos los días lo excepcional que soy,con incluso esas partes que no me gustan!
Un post genial chica!
Quedo pendiente de los siguientes fasciculos! XD

Señorita siempre es un placer leer tus honestos comentarios 🙂 Las burlas del colegio son lo peor. Yo tenía un compañero que instaba a los otros para que me molestaran porque mi cabello era demasiado crespo (a mi me encantaba), pero eso no impedía que me molestara mucho y me hacía pasar muchas penas. Tiempo después descubrí que lo hacía porque yo le gustaba. Claro que después de sus burlas nunca tuvo oportunidad conmigo. Su técnica fue lo peor que pudo hacerme. Eso de que del «odio al amor solamente hay un paso» no aplico en este caso 😀
Hoy en día mis «crespos» no son lo que eran y es una lástima porque eran preciosos, pero con tantas alizadas imagino que se fueron perdiendo sus formas hasta quedar como están ahora. Una cosa incontrolable que no es ni crespo, ni liso 🙁
Nunca me molestaron por mis ojeras y sabes que nunca he utilizado correcto. Debería, pero una vez lo intente y me pareció que las marcaban más. A veces me hecho polvo, cuando me miro al espejo y me asusto de mis propias ojeras o palidez jajaja Pero de resto trato de no usar nada de maquillaje, aunque también dependerá de la ocasión 😀
Vamos a ver como me curro el próximo artículo, espero publicarlo el lunes 🙂
Un abrazo…

Lo que menos me gusta de mi son mis piernas y muslos porque son gruesas y con celulitis.
Siempre voy de largo y no me voy a la playa con cualquiera porque tengo complejo estoy intentando cambiar haciendo deporte y usando cremas reductoras.
Besos.

Guapa, mucho es lo que debemos trabajar para aceptarnos con todo y celulitis. Hay un vídeo por ahí que está circulando que me encanta, lo pondré en el Facebook es una pasada, para que pienses en ello y sobre todo para que te aceptes cada día un poquito más 😀

¡Vaya arrastrada me acabas de poner!, desde niña he tenido un problema de tiroides y de mi menstruación, así que desde los 8 años tomo pastillas anticonceptivas, las consecuencias obesidad; al hacer tus preguntas, la parte que mas me molesta de mi cuerpo es casi todo, ya que nada lo tengo como quisiera, sin embargo también parte del remedio es comer a mis horas, hacer ejercicio y organizarme (lo que casi nunca hago ni para comer) y si a eso le añades, las burlas en el colegio desde niña, en la adolescencia e incluso ahora de adulta han sido por la obesidad en general pues no ha ayudado mucho, sin embargo después de un largo proceso de psicoterapia aprendí a amarme tal cual soy, aceptarme, valorarme y protegerme todos los días de mi vida, así que trabajo en ello pero ami ritmo sin presiones. ¡Gracias por compartir!

Gracias a ti preciosa por compartir un pedacito de tu propia historia, la verdad es que mucho tenemos que hacer para aceptarnos como somos, no es tan fácil como parece, pero bien que merece la pena intentarlo cada día, eso seguro. Un abrazo guapa y a seguir a tu ritmo sin parar 😀

Me ha gustado mucho este texto Diana, y sí, te voy a responder sinceramente.
En sí, estoy contenta con mi cuerpo, lo único que no me gusta es la tripa, que después de los embarazos no es lo que era, y las piernas y tobillos, por la misma razón, sé que haciendo ejercicio se quita, pero hasta que el bebé no empiece la guarde, tendré que aplazarlo.
Lo de desnudarse delante de un extraño, a estas alturas, después de los partos, que te ve hasta el celador en bolas, he de decir que me da pudor, pero por estar desnuda en general, no por mi cuerpo, porque, al que no le guste, que no mire, he de decir que en verano voy en bikini, con mis kilos de más, y me veo divina, también influye mucho que mi pareja me diga todos los días que soy la mujer más hermosa del universo, jejejeje.
Espero leerte en los siguientes post.
Un beso guapa.

Guapa, muchas gracias por compartir tu experiencia, la verdad es que puede ser más fácil de lo que parece llegar a aceptarnos, todo está en intentarlo aunque sea un poco 😀 Un abrazo guapa 🙂

Es tan importante aceptarse uno mismo tal y como es..Y como apuntas en una parte del texto qu difícil para los padres cuando los hijos están en la adolescencia, porque sobretodo esa etapa es complicada para ellos en este aspecto..menos mal que poco a poco, la mayoría de las personas va madurando y aprendiendo a quererse un poquito más!!Besos

Sii Rubi es verdad que vamos aceptando las cosas que nos gustan, no creo que las olvidemos si nos aceptamos creo que más bien nos las guardamos y llegará un momento en que explotaran, por eso debemos trabajar la aceptación 🙂

Recuerdo que cada vez que he intentado mostrar en mi adolescencia que estaba en desacuerdo con alguna parte de mi cuerpo mi madre me ha hecho ver todo lo contrario. De ella abusaron bastante con insultos en el colegio, y siempre ha intentado criarme con una autoestima bastante alta dentro de la humildad. Me ha enseñado a quererme tal y como soy! Un saludo!

Genial guapa, cuando el amor viene de casa y te fortalece, creo que no hay nada más grande y maravilloso, porque podrás combatirlo todo con la frase «mi madre me lo dijo» y como tal es real y es así… Me encanta funciona para los miedos y para las cosas buenas aún más 😀

Hola,
me ha encantado el texto, tienes razon… aunque intentamos gustarnos a nosotras mismas siempre hay algún complejillo que otro… yo suelo utilizar antiojeras porque también se me marcan bastante y si no te maquillas te dicen que si estás super cansada, jeje.. Y algún que otro kilito de más pero eso ya es amor propio y querer cuidarse para estar en forma. Hay que aprender a quererse más como han dicho otras compañeras 🙂 Un saludo!

Uff, si me pongo a contar las cosas que no me gustan de mi tardaría un rato, casi termino antes con las que me gustan. El cuerpo que tengo ahora mismo no es el de hace 6 años y 2 niños menos. Pero no es que no me quiera, es que no quiero reconocer este cuerpo como mío, pero estoy tomando medidas para recuperarlo, o al menos acercarme. Aún así, lo que creo es que el mayor problema que tenemos la mayoría es que nos centramos en las cosas que no nos gustan, en vez de potenciar las que sí y sacarnos partido con esas cosas bonitas que tenemos y que nos pueden hacer vernos mejor. Un gran post. Besos

Ruth qué gran verdad la que dices, nos centramos más en las cosas malas que en las buenas y es una pena porque nos haríamos más bien y nuestro amor propio se fortalecería más si invirtiéramos ese tiempo que nos criticamos en darnos amor, pero creo que es un tema de educación, que nos afecta de alguna manera y no de la mejor :/

Hola Diana! Yo comparto el asquete por mis ojeras, intento maquillarlas porque no me gusta salir a la calle con ellas puestas, jajajja. Yo tengo muchas curvas, y muy pronunciadas, y siempre me lo han dicho. Normalmente mujeres, por cierto… Unas intentando ofender, otras por pura envidia, otras con huasa… Muy pocas como halago. Y sin embargo de los chicos nunca un comentario negativo. Años de juventud pensando que estaba gorda, y cuando empiezo a salir con chicos se me quita el trauma!. Supongo que no es la situación más normal, pero también hay que saber analizar de quién vienen las críticas y por qué… Gran post! Un abrazo!

Guapa, yo no sé maquillarme las ojeras, tendrás que darme algunos consejos guapa jajaja O bueno, la verdad es que ya estoy tan acostumbrada a ellas y a no usar maquillaje que rara me vería si me las maquillo, pero todo está en intentarlo a la final 😀
Sobre quién te dice las críticas, estoy de acuerdo, hay que poner mucho cuidado de dónde vienen, porque muchas veces quien las dice es justo las personas que más envidia nos tiene y solamente quieren hacernos sentir mal para ellas sentirse bien :/ Es triste pero es una realidad 🙂

Hola Diana!
Me ha encantado tu post porque todo el mundo, por muy [email protected] que se crean algunos, tienen alguna parte de su cuerpo que no les gusta. Personalmente puedo decirte que pasé muchos años acomplejadas por muchas cosas, por mis orejas,por ser alta y tender a encorvarme, por tener algunas estrías, por la celulitis, porque no me gustaba mi barriga….vamos un completo. Pero a día de hoy te soy sincera si te digo que paso de todo ya. Yo soy como soy. Punto.
Si a los demás no les gusta, que se fastidien porque de todos modos siempre habrá alguien que te critique y te quiera hundir, así que como yo me siento bien conmigo misma no me preocupo más de lo necesario. Lo importante es estar sano por dentro y por fuera, intentar comer bien, descansar y ser feliz.
Así que estoy contigo, aceptarse es el camino! Fantástico post. Saludos!

Gracias Pilar, cuando logramos aceptarnos las personas que tratan de hundirnos pierden el poder porque no pueden hacer mella en nuestro amor propio, pero como bien dices, se necesita mucho trabajo y bien está empezar por ser feliz, descansar, comer bien y hacer algo de ejercicio. Todo lo que hagamos extra nos ayuda un montón, eso seguro 😀

Voy a tratar de resumir: creo que es más fácil ver imperfecciones en nosotros que perfecciones. Unos años atrás no me gustaba nada de mi cuerpo. Ahora hay cosas que no me gustan pero se lidiar con ellas. Yo sueño con reducir mi pecho, mi novio le encanta, me enamoran por mis pechos, ja ja.
Aceptarnos no es una tarea fácil.
Saludos.

Guapa no lo es, claro que no, la aceptación de nuestro cuerpo cuesta un poco, pero poco a poco ya verás que irás viendo tu cuerpo de otra manera, como dices ya has empezado y seguirá pasando y eso es genial 🙂

Hola guapa!
Creo que también la aceptación de una y su cuerpo va muy ligada con le edad. Tu lo decías en tu artículo y hablabas sobre la adolescencia. Por mas veces que le digas lo hermosa que es, ella nunca te creerá. Pero según pasan los años te vas gustando más y más. Llega un momento, más o menos cuando llega la menopausia, que te miras y dices «esta soy yo, y me gusta». Creo que todo es un proceso y hay que vivirlo. Yo lo he vivido y mi hija lo vivirá.
Un abrazo preciosa!

Es verdad guapa, a medida que vamos madurando, conociéndonos y aceptándonos vamos descubriendo que somos hermosas como somos y dejamos de ser tan duras con nosotras mismas. Ese cambio, realmente es precioso 🙂 Un abrazo 🙂

Gracias por tu articulo! Es cierto que la mayoría odia partes de si mismo, generalmente debido a que nuestros mayores en nuestra infancia nos lo inculcaron. Pero hay que tratar de amarse a uno mismo tal como es, y te darás cuenta que aquello que no te gustaba lo empezaras a ver de manera diferente , y te encantará tu forma de ser.
Un beso

Ya te digo que muchos adulto no han sabido enseñar a sus niños y por ello estamos como estamos hoy en día, es una triste realidad, pero bueno, en nosotros está cambiar el futuro cambiando nuestro presente 🙂

¡Hola, Diana! Lo bueno de cumplir años es que los complejos los vas dejando atrás, maduras, comienzas a quererte más a ti misma, te aceptas. Cuando era adolescente había muchas partes de mi cuerpo de mí que no me gustaban. Ahora lo pienso y me parece una pena. Miro fotos de aquella época y veo una chica preciosa. Si algo me produce tristeza es el tiempo que perdí lamentándome por no ser perfecta. Lo bueno es que aprendí a quererme a mí misma. Eso me ha ayudado a aceptar los cambios que ser madre trajo a mi cuerpo. Ahora estoy contenta con mi cuerpo y disfruto más de la vida. Un abrazo.

Guapa qué bonita historia. Nada como ver el pasado y darte cuenta de que fuiste muy dura contigo y que ahora te aceptas, creo que eso es fundamental. Muchas felicidades por ese cambio y que siga así preciosa 🙂

Yo siempre he tenido muchos complejos y mi nariz y el culo era algo que no me gustaba. A día de hoy me pongo pantalones pitillo y es que era complejo, pero no lo tengo mal. Y la nariz, bueno, siempre me ha parecido muy grande y me gustaría de otra manera, pero hace un par de meses me atreví a hacerme un piercing. Era algo que no me hacía por tener la nariz así y me alegro de habérmelo puesto..

Tuve un par de enfemedades dañinas que me alejaron por completo de la autoestima y el amor propio, las superé por mi misma y desde entonces me miro al espejo y me enamoro adoro todo lo que hay en mi, si cojo peso adelgazo haciendo deporte y ya está me acepto y me gusta como soy.

Hola Diana, me ha encantado tu post, me identifico mucho con este tópico de «nunca estar a gusto con mi cuerpo», tanto que hace años perdí la batalla y no hago dietas ni nada que me produzca infelicidad innecesaria. Ese término lo acuñé trás adelgazar mucho y aún no encontrarme agusto, no sentirme cómoda, siempre juzgada por mi aspecto, tengo mucho pecho, esto me causa problemas por un tubo, salidos, la dependienta que como no tiene tu talla «y no te vas a operar», la ropa, las preguntas tontas y el machismo que se cebaba conmigo, celos, envidias,… en fin una serie de cosas que ahora que he ganado unos quilitos se quedan más disimuladas, y yo a fin de cuentas más segura y más feliz.
Yo no soy una persona que idealice demasiado la belleza, pero hay cosas de mí que cambiaría y arreglaría poco a poco, pero a mi ritmo, por suerte ir cumpliendo años me va librando de presiones, veo menos a la familia que son los que me dicen las peores cosas, huyo de amistades que te quieren como colección y me voy adaptando a los cambios bien, con resignación algunos y otros con pena pensando en lo que hubiera disfrutado si me hubiese avergonzado menos de mi cuerpo, si no hubiese escuchado tantas gilipolleces y hubira sido la quinta parte de egoista para mí bienestar que soy ahora.
Estoy impaciente por el próximo post sobre reconocer el propio cuerpo.
Un abrazo

Carmen, muchas gracias por tu comentarios, me ha encantado. La verdad es que muchas veces la familia, la pareja o los amigos son los que más daño nos han hecho y recuperar el amor propio cuesta horrores. Me encanta que estés trabajando en ti, amándote y aceptándote. No es fácil, lo has visto, pero vale la pena cada sudor y lágrima que te causa. Así que sigue así preciosa y mucho ánimo, si necesitas hablar con alguien, porque aquí estoy 🙂
PD. El post ya lo publiqué, este es lago viejo, tengo que poner el enlace ahora que lo mencionas. Gracias 🙂

Claro que sí guapa y qué lindo sería que amaramos realmente esas partes que tan poco nos gustan y que nos hacen únicas y hasta especiales 🙂 Bueno, es un trabajo que tenemos que ir haciendo poco a poco 🙂

Creo que podría acabar este comentario ya mismo con la siguiente frase: acabaríamos antes diciéndote qué partes de mi cuerpo me gustan pero antes que te alarmes y pienses que estoy medio deprimida te diré que la causa es que he cogido a lo largo de los últimos años una cantidad de kilos indecente, es decir, que si no me gusto ahora es simplemente porque no tengo la capacidad de controlarme más con la comida ni la capacidad de hacer ejercicio. Punto. No hay más, no me engordo del aire y sí por una vida demasiado sedentaria pero bueno aún así consigo verme guapa, regordita pero guapa, y tengo mis días, como todas. ¿Complejos? Nada que no se pueda cambiar así que tendré que ponerme manos a la obra y así podremos debatir más y mejor.. un buen post, muaksss

Guapa, es normal no sentirnos a gusto por algo o con algo. Es más común saber qué partes no nos gustan que lo que nos gusta, porque así nos han educado a ver más lo malo que lo bueno. A criticar más que a decir cosas bellas. Un chip que tenemos que ir cambiando porque somos bellas y lo que no nos gusta se puede trabajar y mejorar, eso seguro 🙂 Un abrazo preciosa y gracias por tu comentario 🙂

Diana que post tan bonito y sincero. Fuiste muy transparente al conversar sobre esas partes que no te gustan de ti, hay que ser muy valiente para decirle al mundo qué no me ha gustado por mucho tiempo y en lo cual estoy trabajando para aceptarlo.
Te cuento que una vez estaba en el odontólogo y le comenté a la doctora que hay una parte que me acomplejaba bastante de mis dientes y que siempre coloco el otro ángulo cuando voy a tomarme una foto para que no se note. Ella asombrada me dijo que no se había percatado de ello, que si yo no se lo digo ni siquiera se daba cuenta, y agregó, “no le cuentes tus defectos a nadie porque la gente seguramente no los está notando, por lo general, la gente busca sus propios defectos en los demás”, y esto se me quedó tanto en la mente, que desde entonces no hablo de mis defectos, o al menos no con cualquiera sino con mis allegados, y hago alusión a esto precisamente por este video tan hermoso que nos compartes, el cual me sorprendió también porque es impresionante la cantidad de gente que ve cosas grandiosas, y son cosas que uno ha venido empequeñeciendo por mucho tiempo, ya que preferimos darle preponderancia a lo que no nos gusta.
Pienso que de tu rostro lo que mayor destaca es tu sonrisa, y precisamente es ella tu mejor aliada y puede dejar en segundo plano cualquier otro lugar que no te guste de tu cara. No te conozco personalmente, pero cuando pienso en ti no me pongo a pensar en tu cuerpo ni en que tan alta puedes ser, sino en lo interesante que debe ser compartir contigo, conversar, aprender, reír, intercambiar experiencias. Con esto quiero decir que no piensas en los demás por su cuerpo, o al menos así lo veo yo, sino que piensas en los otros por su personalidad, bondad, forma de ver la vida. La insatisfacción con el cuerpo es un tema que nos toca a todos, claro que yo estoy enojada con algunas partes de mi cuerpo, pero reconciliarte es un proceso que tarde o temprano todos debemos llevar a cabo en la vida.
Un abrazo.

Qué linda que eres mujer, gracias. Debo decirte que cuando escribí este post me costó mucho darle a «publicar» porque me sentí muy vulnerable al compartir las cosas que no me gustaban de mi cuerpo, pero como siempre he pensado uno predica con el ejemplo y desde luego no soy inmune al tema y por algo estoy trabajando en ello. Si me gustara todo de mi seguro hablaría de otras cosas ¿no? Es interesante.
Me ha encantado tu historia y muchas gracias por compartir, como siempre encantada de leerte y espero que llegue el día donde nos conozcamos será genial compartir charlas contigo, eso tendremos que grabarlo de hecho jajaja Un abrazo preciosa .)

Buenos días Diana!! Te cuento que soy de las personas que no suelen tener problemas con su cuerpo. Cuando pienso en las partes de mi cuerpo suelo verles cosas positivas, y no al contrario…
De todas formas, desde que he sido madre, creo que mi abdomen no es lo que era (aunque esto no es necesariamente malo, me gustaba más antes ) y mis pechos han caído bastante, después de 2 embarazos y 8 años de lactancia ininterrumpida (que aún sigue…) peeero, como dije antes, es algo que aunque reconozco que me gustaría que estuviera como antes, no me quita el sueño…
La familia suele mencionar siempre mis senos, y mi delgadez (me cuesta mucho aumentar de peso) pero reconozco que les molesta más a ellos que a mi, con lo cual la solución deben buscarla ellos y en cuanto a mi marido, creo que disfruta de mis peculiaridades, como yo disfruto de las suyas…
Me siento completamente cómoda estando desnuda frente a mí pareja, y creo que también me sentiría así si cambiara de pareja… creo que un cuerpo desnudo es un mundo lleno de originalidad y de belleza por descubrir… y debe ser tenido como tal.
Tu ejercicio a sido muy esclarecedor… no había pensado nunca en esto (me refiero a hacerlo desde mi persona, porque he apoyado a muchas otras personas que son muy infelices con su físico), y he disfrutado mucho haciéndolo.

Etna muchas gracias por tu mensaje y compartirnos tu experiencia. Creo que muchas personas serían más felices con su cuerpo de «antes» porque es lo más fácil, pero los años pasan, vivimos situaciones y experiencias y creo que eso a la final es lo bello de vivir. Has dicho algo muy sabio: el problema es de ellos y genial que no te afecte que no les des ese poder. Cuesta para muchas personas, pero mira tú por donde así debería ser. Cada uno que cargue su paquete 🙂 Un abrazo guapa y gracias, gracias por compartir 🙂

Un post para reflexionar… yo tengo complejos con mi cuerpo, me imagino que como muchas, hay cosas que no me gustan pero he aprendido a quererme y no darle importancia. No es algo que me quite el sueño pero si pudiera.. lo cambiaría

Ay… ¿porqué no estamos conformes con nuestro cuerpo? Yo creo que es porque nos han «vendido» una idea de «cuerpo bonito» tan alejado de la realidad que casi nadie lo cumple, así estamos todos de acomplejados.
Me parece muy importante aprender a querer y aceptar nuestro cuerpo, la aceptación no tiene que venir del exterior sino del interior para que realmente podamos sentirnos a gusto con nuestro cuerpo.
Muchas gracias por la reflexión

Diana sin palabras !!! que post más bonito, sincero y revelador. La verdad es que como mujer me siento identificada al 100%, y es que no es fácil serlo. Nos pusieron en un pedestal muy doloroso, donde prácticamente nos obligan a gustar aunque no nos apetezca.
Nos insertaron en la mente, un estándar de belleza en muchas ocasiones imposible, que nos ha hecho sufrir, nos ha destrozado la autoestima y en muchas ocasiones hemos sido infelices.
Pero llega la edad, la conciencia y con ello la libertad, la libertad de decir «Basta» soy como soy y ya está y si no te gusto pues te jodes, así de sencillo.
Cuando fui adolescente, la bulimia y la anorexia casi me matan, pero lo superé sola y ahora me siento la mujer más fuerte y segura de este planeta.
Es cierto, tengo cosas que quizá no me terminen de gustar, como mi espalda llena de cicatrices de acné y pecas, el color de mi piel blanca casi transparente y mis venas varices……me costó liberarme de esos complejos pero lo logré.
Ahora me siento muy segura para quitarme la ropa ante cualquiera, porque me siento hermosa por dentro y por fuera…….somos únicas y sólo nos falta empoderarnos y aceptar que no hay perfección, solo singularidad, una hermosa singularidad !
Felicidades !

Qué linda Caro, gracias por tus palabras, la verdad es que lograr trabajar ese amor hacia nosotras mismas es maravilloso, revelador y liberador, el tema está en lograr fortalecernos a nosotras mismas hasta el punto de llegar a ello y sentirnos bien con nosotras y el mundo al rededor. No es sencillo, eso es verdad pero la satisfacción que llega, merece 100% la pena 🙂 Un abrazo preciosa y gracias por compartir 🙂

Bueno aquí puedo decir que antes me sentía un poco acomplejada con mi peso, ya que siempre mis amigas o las que iban a clase estaban delgadas y tenían a chicos danzandole por doquier. Hasta que dice ya basta, tengo que aceptarme como soy, y mis madre siempre me ha apoyadado en todo momento , soy de complexión fuerte y gracias a Dios tengo una persona a mi lado por como soy de verdad y olvidarme de mis ojeras mañaneras, de maquillaje que llevo día a día, es como estar sin ataduras, incluso te sientes bien internamente. Un beso muy grande.

Guapa, una pareja que te quiera como eres es un gran aliado para el amor propio, cómo sería la vida de ideal si todas tuviéramos una pareja así… Así y todo, nunca debemos olvidar el amor propio, ese debemos dárnoslo nosotras mismas 😉 Un abrazo preciosa 🙂

Ay, si yo te contara…Supongo que como con todo hay rachas, y si estoy algo optimista pues no le doy importancia, pero como ande de bajón…Pero bueno, hay que convivir con ello y me acepto como soy, no queda otra jajaja 🙂 Lo de las ojeras no es nada, mujer, que para algo existe el corrector =P Bss.

Guapa, yo también tengo mis días en que estoy radiante y bella donde sea que me vea y con lo que lleve puesto, pero otros donde ni el sol me calienta. Sobre el correcto la verdad es que sí, tengo que volver a utilizarlo hace años que no compro uno 😀 Un abrazo preciosa 🙂

Hola, pues para mi gusto tengo demasiado pecho,y demasiada barriga, pero creo que al tener tanto pecho me hace más gorda todavía…otro de mis defectos, me encanta el dulce, me pierde!! una rueda viciosa de la que me tengo que salir ¡YA!
Espero con ansia tus siguientes artículos.
Un beso

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